22/6/18

educar en la intimidad

PD1: Volvemos a un tema clave, la educación de los hijos y nietos…

Educar en la intimidad

No se puede educar a granel, al por mayor, en general; solo se puede educar en la intimidad: de persona a persona, de tú a tú, de un interior a otro. De la primera forma se adiestra, se instruye, se adoctrina; pero para educar hace falta una conexión personal que únicamente se establece cuando se abre la intimidad.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la puerta de la intimidad se abre desde dentro, no desde fuera, por lo que solo uno mismo puede abrirla a los demás. Razón por la cual, cuando se franquea desde fuera, siempre se produce cierta violencia, algo semejante a una invasión o un allanamiento de morada. La llave de esa puerta es el consentimiento; de otra forma, se fuerza la cerradura, se asalta la intimidad y, entonces, se pierde la confianza y, de resultas, se desvanece la posibilidad de educar.

Para educar, por tanto, hay que poder acceder a la intimidad del otro, a la vez que hay que respetarla. Si la tenemos vetada, poco podremos hacer; si la invadimos sin el consentimiento debido, ese poco se convierte en nada. Los padres de hijos adolescentes saben bien que estos son muy celosos de su intimidad y que han de respetarla, que no pueden inmiscuirse donde no se les deja entrar so pena de que se corte ese fino hilo que los une con sus hijos. Muchos divorcios entre adultos y adolescentes tienen su origen en una desacertada irrupción en la intimidad de quienes la acaban de descubrir y la guardan celosamente, sobre todo ante sus padres.

En varias ocasiones nos han preguntado hasta qué punto hay que respetar la intimidad de los hijos: si se pueden registrar bolsillos, carteras y móviles, diarios, cuentas de correo, de Facebook o de cualquier otra red social, si es lícito someter a los hijos a controles periódicos… La pregunta es pertinente porque no podemos educar desde el otro lado de la puerta, es decir, sin saber lo que está pasando dentro. Pero la respuesta no es sencilla: debemos saber compaginar el derecho que tienen nuestros hijos a guardar su intimidad y el deber de los padres a educarlos, el cual exige, por una parte, que tengamos acceso a ella y, por otra, que la sepamos respetar.

Por supuesto, en caso de que tengamos sospechas de que nuestro hijo está en peligro (drogas, juego, acoso, delincuencia…), deberemos traspasar por nuestra cuenta ese límite aun a riesgo de que cambie la cerradura y nos dé con la puerta en las narices. En su momento le explicaremos que no nos quedaba otro remedio y que lo hicimos movidos por el deber que tenemos de velar por su seguridad.

De todas formas, lo más deseable es que nuestros hijos nos abran la puerta de su intimidad y nos dejen entrar. Para conseguirlo tenemos que aprender a llamar, sin caer en la pesada insistencia que lleva al de dentro a desconectar el timbre ni en el exceso de prudencia que puede convertirse en negligencia. Saber llamar a la puerta de su intimidad es saber mantener el contacto con tacto, es decir, estar pendientes sin que se note, escuchar antes de hablar, estar siempre disponibles sin avasallar, y aceptar, querer, estar.

Pero educar en la intimidad no solo significa que es en la intimidad donde se educa, sino también que hay que educar la intimidad. Si no la hemos sabido respetar, probablemente obtendremos una aparente contradicción: que nuestros hijos nos cierren la puerta a calicanto a nosotros, sus padres, y que la dejen abierta de par en par a otros. Si, en cambio, hemos sabido llamar, conseguiremos que ellos también la respeten (se respeten a sí mismos) y que no abran la puerta a cualquiera, a esos lobos feroces que se enharinan la pata y se cubren con pieles de cordero.

21/6/18

la fe no es creer algo, sino en alguien

PD1: Si Dios no existiera todo estaría permitido…

La naúsea.

Si Dios no existe,  todo nos está permitido. Sartre, ateo, marxista expresó muy bien todo esto. Qué hacemos en un mundo sin sentido, sin finalidad. Nacer es empezar a morir y lo lógico es la naúsea, el vómito ante un mundo cruel, despiadado.  La libertad acaba siendo una condena; libertad para qué, si todo da igual.

El progreso dice que todo va mejor, la esperanza de que las futuras generaciones serán más felices; la crisis seria del  estado de bienestar apunta en otra dirección. El cristianismo, no es una idea, una cultura, que también. La fe no es creer algo, sino creer a alguien; creo en tí Jesús, Dios y hombre verdadero, que eres, camino, verdad y vida y sí, ahora todo tiene sentido.

20/6/18

transformar el corazón

PD1: Ayer el cura nos lo dijo bien claro: al hacer oración, debéis pedir que el Señor transforme el corazón por el que pedimos. Es lo más simple y definitivo que he oído en mucho tiempo. La mayoría de las veces rezamos por la conversión de alguien, eso es lo que queremos, que le transforme su corazón y le llegue la fe…

18/6/18

por puro amor...

PD1: Desde pequeños vemos a Jesús en la Cruz, y no nos percatamos de lo que significa; de su insoportable dolor: los clavos, la corona de espinas, los latigazos, y sobre todo, el sufrimiento por nuestros pecados. Estamos adormilados, y no pensamos en la angustia que tenía, del sufrimiento que llevó en su carne un Dios todo poderoso. Padeció, sufrió, tuvo dolor, lloró, sangró y cayó bajo el peso de la Cruz, por nosotros. Por nosotros, que nada hemos hecho por Él. Todo ha sido por puro amor. Nosotros, que le gritamos, le escupimos y le condenamos; pero somos salvados por Él. Ninguna otra religión puede decir eso. Ninguna religión del mundo puede decir que cuando los humanos se ríen de su Dios, Él responde "Padre, perdónalos, porque no saben lo hacen".

15/6/18

milagros todos los días

PD1: Dios hace milagros todos los días. Lo malo es que no nos damos cuenta… No miramos bien todo lo que nos ocurre que suele ser milagroso. Si no estuviéramos en sus manos no sé lo que nos pasaría: nos atropellaría un coche, se nos caería una teja, nos caeríamos al tropezarnos… Pues no, afortunadamente no nos suele ir pasando nada malo, y cuando nos pasa, no lo entendemos, pero siempre es para nuestro bien o el de los demás… No nos enfademos cuando algo malo nos pase, entenderemos su explicación en el cielo.

14/6/18

Sabiduría

PD1: Hoy los dioses no son el Sol, el fuego, el agua…, hoy a lo que se adora es al dinero y a uno mismo. Mira qué bonito:

Libro de la Sabiduría 13, 1-9
Son necios por naturaleza todos los hombres que han ignorado a Dios y no han sido capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al artífice fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa y a los luceros del cielo, regidores del mundo.
Si, cautivados por su hermosura, los creyeron dioses, sepan cuánto los aventaja su Señor, pues los creó el mismo autor de la belleza.
Y si los asombró su poder y energía, calculen cuánto más poderoso es quien los hizo, pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se descubre por analogía a su creador.
Con todo, estos merecen un reproche menor, pues a lo mejor andan extraviados, buscando a Dios y queriéndolo encontrar.
Dan vueltas a sus obras, las investigan y quedan seducidos por su apariencia, porque es hermoso lo que ven.
Pero ni siquiera estos son excusables, porque, si fueron capaces de saber tanto que pudieron escudriñar el universo, ¿cómo no encontraron antes a su Señor?

13/6/18

me encantaría ser un artista...

PD1: ''El que trabaja con sus manos es un trabajador. El que trabaja con sus manos y su cabeza es un artesano. El que trabaja con sus manos, su cabeza y su corazón es un artista'', San Francisco de Asís. ¿Y tú, cómo trabajas? A mi me encantaría llegar a ser un artista…

12/6/18

vivir bien

PD1: Constantemente, nuestra sociedad nos recuerda que hemos de vivir bien, con confort y bienestar, gozando y sin preocupaciones. Vivir para uno mismo, sin ocuparse de los demás, o preocupándonos justo lo necesario para que la conciencia quede tranquila, pero no por un sentido de justicia, amor o solidaridad.

Hoy se nos presenta la necesidad de escuchar a Dios en esta vida, de convertirnos en ella y aprovechar el tiempo que Él nos concede. Dios pide cuentas. En esta vida nos jugamos la Vida…

11/6/18

perdóname!!!

PD1: Perdón por lo que acabo de escribir. Esta es la mejor cosa que sabemos hacer los cristianos, pedir perdón si ofendemos a alguien. Como hay mucha angustia por el nuevo Gobierno, me van a llover tortas de las buenas. Ya te pido perdón y sólo te doy muy humilde parecer que no sirve de nada… Es muy cristiano saber perdonar las cosas que ves que no te gustan, saber perdonar al que te pide perdón como yo hago desde aquí… Prometo no volver a tocar la política en muchos meses más…, sólo suplico tu clemencia.

7/6/18

pensar en el corto plazo

PD2: El aspecto más nocivo de la vida contemporánea es que solo se piensa a corto plazo, sin tener en cuenta la eternidad. Se piensa en la utilidad de las cosas, se cree que nos las merecemos y nos las hemos ganado nosotros mismos… Lo que más importa es el enriquecimiento personal, el triunfo en la vida, a cualquier precio, y se desprecian las cosas espirituales… ¡Qué memos somos!

6/6/18

no fue suerte...

PD1: Esas cosas buenas que nos pasan en la vida, no es suerte, no son cosas que estuvieran en nuestra mano, no es nuestro esfuerzo y sabiduría que nos ha permitido alcanzarlas…, es Dios:
Así que no digamos qué suerte, sino demos gracias a Dios…

5/6/18

darse si amas

PD1: Tenemos que aprender a superar esa visión que reduce la fe a una cuestión de mero cumplimiento. Nuestra fe es mucho más. Es una adhesión de corazón a Dios. Cuando ponemos el corazón en algo, ponemos también la vida y, en el caso de la fe, superamos entonces el conformismo que parece hoy atenazar la existencia de tantos creyentes. Quien ama no se conforma con dar cualquier cosa. Quien ama busca una relación personal, cercana, aprovecha los detalles y sabe descubrir en todo una ocasión para crecer en el amor. Quien ama se da.

4/6/18

por amor...

PD2: Lo que dará sentido a nuestras cosas ha de ser siempre el amor: hemos de llegar a saber dar un vaso de agua a quien lo necesita, y no por ningún interés personal, sino por amor. Tenemos que descubrir a Jesucristo en los más necesitados y pobres…

1/6/18

se puede ser más generoso...

PD1: Hoy en día, la maternidad no es valorada debidamente. Frecuentemente se le anteponen otros intereses superficiales, que son manifestación de comodidad y de egoísmo. Las posibles renuncias que comporta el amor paternal y maternal, asustan a muchos matrimonios que, quizá por los medios que han recibido de Dios, debieran ser más generosos y decir “sí” más responsablemente a nuevas vidas. Muchas familias dejan de ser “santuarios de la vida”. El Papa San Juan Pablo II constata que la anticoncepción y el aborto «tienen sus raíces en una mentalidad hedonista e irresponsable respecto a la sexualidad y presuponen un concepto egoísta de la libertad, que ve en la procreación un obstáculo al desarrollo de la propia personalidad».

31/5/18

la alegría cristiana es la paz

PD1: Dijo San Pedro Poveda: “La alegría convierte en cielo la tierra." Y hoy lo matiza el Papa Francisco: ''La alegría no es vivir de carcajada en carcajada. No es eso. La alegría no es ser divertido. No, no es eso. Es otra cosa. La alegría cristiana es la paz. La paz que está en las raíces, la paz del corazón, la paz que solo Dios nos puede dar''

La paz es lo que nos da la oración, el saber que hay otra vida que nos espera, el tratar al Señor, el ser caritativos con los demás… Y sí, ser más sonrientes que el resto, ser más generosos con los otros, ser más simpáticos y divertidos…, ayuda.

30/5/18

alegría en tiempos convulsos

PD1: En estos tiempos convulsos, lo más importante es que conservemos la alegría y la trasmitamos… Romano Guardini escribía: «La fuente de la alegría se encuentra en lo más profundo del interior de la persona. Ahí reside Dios. Entonces, la alegría se dilata y nos hace luminosos. Y todo aquello que es bello es percibido con todo su resplandor». Cuando no estemos contentos hemos de saber rezar como santo Tomás Moro: «Dios mío, concédeme el sentido del humor para que saboree felicidad en la vida y pueda transmitirla a los otros». No olvidemos aquello que santa Teresa de Jesús también pedía: «Dios, líbrame de los santos con cara triste, ya que un santo triste es un triste santo».

29/5/18

No grites!!!

PD2: Y me entero yo ahora!!! No sirve gritar a los hijos en su educación. No es que les haya gritado mucho, pero sí les he corregido sus excesos…, y algún que otro azote se han llevado.

6 sugerencias para dejar de gritar a tus hijos

No, no existen gritos de amor

Los padres, en general, han tomado en serio los estudios que dicen que abofetear a los hijos provoca en ellos comportamientos más agresivos, pero en “sustitución” de las bofetadas la mayor parte de los padres grita.

Sí, también yo grito a los míos. No me gusta, pero lo hago. Por otro lado, debo reconocer que al día siguiente grito mucho menos.

Cuando mis primeros dos hijos tenían 2 y 4 años, un día me senté con ellos en el sofá y les grité hasta hacerles llorar. Ni siquiera me acuerdo que habían hecho. Pienso que les grité un minuto o dos, pero el recuerdo de aquel día para mí es trágico. No creo que mis hijos hayan modificado su comportamiento a causa de mis gritos. La única cosa que aprendieron es a tener miedo de mí.

Mis padres nunca me gritaron de esa forma, pero yo tenía mucho miedo a mi madre. Ella no dudaba a la hora de pegarme. Yo pensaba que era una persona mejor porque no pegaba a mis hijos, pero estoy segura de que gritarles, así como pegarles, es una solución a corto plazo que al final hace más mal que bien.

Intuitivamente, sabemos que no es de gritos de lo que nuestra familia tiene necesidad. Los buenos padres saben cómo modelar el comportamiento que desean ver en los hijos. A pesar de esto, nosotros todavía gritamos. En general lo hacemos porque estamos desesperados, cansados, frustrados e irritados , y no sabemos que más hacer.

Gritar es un mal para nuestras familias. Lo entiendes cuando los niños empiezan a gritar ellos también. No es el tipo de familia que soñabas. No es la familia amorosa que querías para tus hijos.

No estoy hablando del grito de temor que explota espontáneamente cuando tu hijo corre por la calle o suelta tu mano entre la multitud.  Estas “erupciones” de miedo transmiten a nuestros hijos un temor saludable, y los niños conocen la diferencia entre un grito de miedo y uno de rabia.

No digo que no haya que decirse la verdad cruda con un tono de voz normal. Hay momentos en los que levantar la voz forma parte del deber de padre o de madre. Hablo de gritar para expresar rabia.

Los peores gritos son los que implican insultos y ofensas. Existe un estudio que demuestra que este tipo de gritos es más nocivo que efectivo que los bofetones. La investigación destaca que los efectos negativos de los gritos ni siquiera se compensan con amor, apoyo emotivo y afecto entre los padres y los hijos, ni por la fuerza del vínculo padres-hijos. En otras palabras “gritar por amor” es una cosa que sencillamente no existe.

Mejor será que antes dejes de gritar. Aquí te ofrecemos seis elementos que me ayudaron a cambiar:

1. Planificación

Haz un la lista mental de técnicas de disciplinas alternativas. Cuando el niño se comporta de modo inaceptable, tienes que estar dispuesto a intervenir sin alzar la voz ni recurrir al castigo físico. Se necesitan años para desarrollar estrategias de disciplina familiar. Adoptamos, por ejemplo, cambios de comportamiento, suspensión de actividades, ejercicios…

2. Admite que gritar es negativo

Tu rabia puede estar justificada pero los gritos no son el mejor modo de expresarla. ¿Qué harías en el trabajo se tuvieses esa rabia? ¡Espero que no grites igual! Encuentra otras formas para manifestar a tus hijos que estás muy enfadado y reconoce que hay momentos en que es contraproducente que sepan que estás enfadado.

3. No obligues a tus hijos a competir con tu teléfono móvil para recibir atención

Un grupo de investigadores sentado en un fast food analizó lo que hacían los niños mientras sus padres navegaban por sus dispositivos digitales. Los niños de todas las edades, incluso adolescentes, se comportaban mal a propósito para llamar la atención. Tu atención, querido papá, querida mamá, es preciosa para ellos.

4. Pide perdón

Si has perdido la paciencia y has gritado, pide perdón. Sí, pide perdón, también a tus hijos pequeños. Después os sentiréis todos mejor. En el momento más tenso, cuando siento mucha rabia, nada me ayuda más a mantener la calma como pensar que después tendrás que pedir perdón.

5. Cuida más de ti.

¿Cansado?  ¿Con sueño atrasado, sobrecargado, irritable? Reconoce tus necesidades y atiéndelas. La rabia es un mecanismo de defensa extremo, que usamos cuando otros fallan. No te permitas llegar a ese punto.

6. Reza con y por tus hijos

¿Has visto el tuit del 1 de abril de Papa Francisco? ¡No, no era una broma! No conseguirmemos controlar nuestra rabia, nuestros gritos y nuestros malos comportamientos sin la ayuda del Espíritu Santo ¡Pídele entonces a Él la gracia! Y deja que tus hijos te escuchen pedir esta gracia al Espíritu Santo.

28/5/18

la felicidad de los demás

PD2: Preocuparse por la felicidad de los otros es el camino para ser felices de verdad. Es nuestro sino, los otros. Hay que dejar de mirarse el ombligo y pensar en qué podemos hacer para ayudar a los demás… Pero concretando, no en etéreo, con un plan de acción, con nombres y apellidos, con cosas a hacer, con mucha oración primero, y llevando la alegría a los demás…

25/5/18

herencia

PD1: No debemos olvidar que no somos propietarios absolutos de los bienes que poseemos, sino administradores. Esto sirve para dos frentes: para los políticos, que no lo han hecho, y para los padres de familia, que deben dejar a sus hijos lo que recibieron de sus padres, mejorando lo recibido…

24/5/18

poner remedios

PD1: Nos advertía san Gregorio Magno: «No nos seduzca ninguna prosperidad halagüeña, porque es un viajero necio el que se para en el camino a contemplar los paisajes amenos y se olvida del punto al que se dirige».

Convendrá, por tanto, saber a dónde vamos y poner remedios para no despistarnos: estar atentos en el ofrecimiento de obras cada mañana, mantener la presencia de Dios con trucos tontos que nos la faciliten y considerar frecuentemente que somos Hijos de Dios, que nos quiere, de manera que todo nuestro día, con oración y trabajo, tome su fuerza y empiece en el Señor, y que todo lo que hemos comenzado por Él llegue a su fin.

23/5/18

borrar cosas de la memoria

PD2: Ojalá se pudieran borrar cosas de la memoria. En la confesión con un cura es lo que ocurre, se borran las maldades que hayamos cometido, de ahí la alegría que experimentamos… Y no se nos pide explicaciones. Lo borramos de nuestra cabeza. Es un gustazo!!!

22/5/18

la vida eterna

PD1: Lo que queremos es la vida eterna…

Lo que debe morir en ti para que renazcas

La vida eterna es mucho mejor que mi vida llena de muerte

Hay algo dentro de mí que tiene que morir para que brote vida nueva. O para dejar espacio a la vida que nace desde dentro.

O tal vez hay algo ya muerto y que huele en mi interior que tiene que resucitar para darme nueva vida. No lo sé. Pienso en ello. Hago mi lista de cosas muertas que llevo dentro. Y de cadenas que quiero que ser rompan para ser más libre.

Sé que la vida que Jesús me promete me gusta mucho más que mi muerte oscura. Me gusta más la confianza ciega en un Dios oculto que mis miedos enfermizos que me atan a la vida caduca. Me gusta mucho más la alegría de una promesa que el trago amargo de la derrota que bebo.

Quiero la vida, no quiero la muerte. Pero sé que es necesario morir para volver a nacer. Morir a mis miedos, a mis egoísmos, a mis idolatrías para vivir con libertad, lleno de amor. Morir a tantas cosas que en mí son cadenas pesadas.

Miro la vida que brota del costado abierto de Jesús. Me amó hasta el extremo. Miro la fuente de vida.

“La vida del hombre no se agota en esta tierra. Y dado que el alma del hombre es inmortal, el fin último del hombre trasciende esta vida terrestre y se dirige hacia la contemplación de Dios”[1].

Miro al cielo lleno de confianza. El final es un para siempre. Pero entre mi muerte de hoy y la vida plena al final de mi camino, transcurre mi hoy que se abre a un futuro lleno de esperanza.

Decía Søren Kierkegaard: “La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia delante”.

A veces me encuentro mirando hacia atrás. Anclado en el pasado. Es verdad que es necesario. Pero sólo para comprender el paso de Dios por mi vida. Sus deseos ocultos en mis huellas.

No me quedo en el pasado justificando mi pereza y desidia. No quiero pensar que mi momento ha pasado y no me queda nada por hacer. No es verdad.

No importan los años que ya tenga. Viviré todo lo que Dios quiera. Tengo toda mi vida por delante para cambiar el mundo.

Quiero vivir con la alegría pascual mirando los años que me quedan. Sonriendo al futuro. No quiero agobiarme pensando en la muerte. No quiero vivir anclado en lo que fue y ya no es, o pudo haber sido, recordando historias pasadas.

Vivo el presente abierto a un futuro mejor. La vida eterna es mucho mejor que mi vida llena de muerte.

Vivo mi hoy con el corazón lleno de Pascua, lleno de luz. Reparto sonrisas y esperanza. Hablo de la vida, no de la muerte. Tengo la alegría dibujada en los labios.

¿Qué me falta para ser feliz? Lo tengo todo. Jesús me lo da todo. Y lo que no poseo no lo envidio. Puedo ser feliz con muy poco. Cuando dejo de poner mi mirada en un horizonte que no existe. O en cosas que no me dan la alegría plena.

Hoy llego al sepulcro vacío, a mi corazón vacío. Ya no está el cuerpo de la muerte. ¿Qué ha resucitado en mí?

Quiero dejar allí mis miedos, mis apegos enfermizos, mi muerte. Jesús está conmigo, en mi camino, en mi vida. Él vive. No me deja solo porque quiere que viva una vida plena, con sentido.

Así quiero vivir, resucitado. Con su vida en mi corazón. Con su resurrección imposible en mi muerte. Comienza el reino a brotar en mi alma. Entre mis manos, su vida.

[1] Jesús Sánchez Adalid, Y de repente, Teresa

21/5/18

Fe y Obras

PD1: La fe no depende de las obras, pues «una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe» (Benedicto XVI). Al contrario, son las obras las que dependen de la fe. Tener una verdadera y autentica fe implica una fe activa, dinámica; no una fe condicionada y que sólo se queda en lo externo, en las apariencias, que se va por las ramas… La nuestra debe ser una fe real, luego vendrán las obras. Qué ejemplo nos dan tantas veces los ateos con sus obras y su falta de fe. No seamos ateos nosotros y pidamos que nos aumente ese regalo maravilloso que nos da Dios que es la fe.

Esta mañana leía por ahí que hay muchos sacerdotes anglicanos sin fe en Dios. ¡Qué pena, qué suplicio ser sacerdote y no tener fe!

18/5/18

aceptar las críticas

PD1: Ser humilde significa aprender a aceptar críticas constructivas, sin dañar nuestra autoestima. Casi nunca aceptamos que nos corrijan, cuando siempre es por nuestro bien, ya que nunca vemos nuestros defectos…

17/5/18

mal humor

PD1: La tristeza a veces se expresa con mal humor. ¿Cómo llevas tu mal humor? Generalmente es malo para los que nos rodean, pésimo… Así que ánimo y sonríe.

16/5/18

fidelidad

PD1: Ni el cristiano, ni la Iglesia pueden seguir las modas o los criterios del mundo. El criterio único, definitivo e ineludible es Cristo. No es Jesús quien se ha de adaptar al mundo en el que vivimos; somos nosotros quienes hemos de transformar nuestras vidas en Jesús. «Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre». Esto nos ha de hacer pensar. Cuando nuestra sociedad secularizada pide ciertos cambios o licencias a los cristianos y a la Iglesia, simplemente nos está pidiendo que nos alejemos de Dios. El cristiano tiene que mantenerse fiel a Cristo y a su mensaje y no hacernos una vida espiritual a la carta: esto me gusta, esto no…

14/5/18

importamos mucho los padres...

PD1: Los padres también contamos, y mucho, en la educación y crianza de los hijos…

‘Para los hijos, el padre es tan importante como la madre’

Los hijos necesitan la alteridad sexual, lo que le da la masculinidad del padre y la feminidad de la madre

Podemos solucionar una gran cantidad de conflictos si tenemos en cuenta que nuestro marido o nuestra mujer tienen una visión distinta del mundo.

¿Qué ha pasado para que el varón haya quedado desplazado?

Lo que ha ocurrido es que el feminismo, por decirlo de alguna manera, se ha pasado de tuerca. En un principio, fue un feminismo magnífico, que buscaba la equidad. En España, algunas de las figuras importantes de ese feminismo fueron Emilia Pardo Bazán o Clara Campoamor. Pero a partir de mayo de 1968, ha habido una deformación del feminismo que tiende no a la igualdad, sino al igualitarismo. Ahora tenemos un paisaje social irreconocible desde el punto de vista de la masculinidad donde se tilda a los hombres de autoritarios o de que traumatizan a los hijos.

¿Qué diferencias biológicas hay entre hombres y mujeres que sean relevantes para la familia?

La forma de ver la vida es diferente porque es innegable que las hormonas tienen mucho efecto en el cerebro. Pero es muy importante aclarar que no estamos predeterminados, no todo es biología. Por medio de la voluntad se puede conseguir cualquier cosa. Dicho esto, es cierto que la mujer tiende a una mayor donación de sí misma porque hormonalmente está preparada para la maternidad. La empatía femenina es muy fuerte, es aquello de lo que hablaba Juan Pablo II: el genio de la mujer que la hace humanizadora. Además, la autoestima en las mujeres radica en una tupida red de conexiones sociales.

En cambio, en los hombres es justo al contrario, su autoestima radica en ser independientes. La testosterona provoca, por ejemplo, una mayor capacidad viso-espacial y los hombres tienen 20 veces más testosterona. Las prioridades y los intereses son distintos. Además, a los hombres les cuesta más la dimensión emocional. Llevamos años creando analfabetos emocionales. Eso hay que educarlo.

En resumen, podemos solucionar una gran cantidad de conflictos si tenemos en cuenta que nuestro marido o nuestra mujer tienen una visión distinta del mundo.

¿Cuál es el papel del padre en la educación de los hijos?

Es la piedra angular, el norte, el punto de referencia. Son tan imprescindibles como las madres. Los hijos necesitan la alteridad sexual, lo que le da la masculinidad del padre y la feminidad de la madre. Los padres marcan absolutamente a los hijos, por eso es importante que sean conscientes de lo que tienen entre manos. Para los hijos varones, su padre es su símbolo de masculinidad. En cuanto a las hijas, en el futuro buscarán una relación con un hombre parecida a la que han visto entre su padre y su madre.

¿Qué aporta el hombre tanto a la mujer como a los hijos?

Para responder a esto, tenemos que partir de reconocer que el hombre y la mujer somos igualmente dignos, pero no idénticos o intercambiables. Si partimos del igualitarismo sexual, no nos dejamos complementar y las carencias del otro las vemos como defectos. No hay que pensar “mi marido tiene defectos”, sino sencillamente que es masculino y no tiene mi feminidad. Yo le puedo complementar y él me puede complementar.

En relación con los hijos, la libertad es fundamental. Estamos en un momento en el que los hijos vienen planificados, tarde y se tienen pocos. Esto provoca que el hijo se haya convertido en un objeto de deseo para la madre, hasta el punto de que puede crearse un universo cerrado entre madre e hijo que es insano. Esta relación desplaza al marido y acaba devorando a la madre y al hijo. Ahí el papel del hombre es cortar el cordón umbilical, dar libertad al hijo y a la mujer.

¿Cómo puede prepararse un joven para ser un buen marido y un buen padre en el futuro?

Hay que prepararles desde que son pequeños. En esto el ejemplo es fundamental. Los niños y los jóvenes son esponjas que nos observan constantemente, por lo que la vida armoniosa de los padres es la mejor educación. No se trata de que el marido y la mujer sean perfectos, sino de que se quieran con sus imperfecciones y de que sean honestos.

En la vida de los hijos también es clave la presencia del padre. Padre se escribe con ‘p’ de presencia. Si por las circunstancias (trabajo, etc.), la presencia física no es la mayor posible, es importante que haya una presencia simbólica. Una llamada de teléfono del padre tiene efectos más beneficiosos para un hijo que cuatro viajes a Disneylandia. También pasa con las chicas. El padre que le deja un post-it a su hija que dice “te quiero”, acaba de hacerle el día.

11/5/18

el infierno...

PD1: Nos queremos demasiado a nosotros mismos, poco a los demás y muy poco a Dios:
Hay que amar más, a Dios, a los demás y, algo menos, a uno mismo...

10/5/18

nuevo nieto!!!

PD1: Voy a volver a ser abuelo, el séptimo nieto!!! Con 54 años me siento muy joven, aunque se empeñen mis hijos en hacerme más abuelo cada año. Como siempre me han encantado los niños, les dedicaré todo mi tiempo y esfuerzos…, sin incordiar a los padres. Es una gran alegría y otro motivo de dar gracias a Dios… ¡Más niños es lo que necesita España!

9/5/18

pedir perdón

PD1: Pedir una disculpa, no significa que la otra persona tenga la razón, significa que valoras más una relación que a tu ego. Lo que nos cuesta pedir perdón y lo bien que nos deja pedirlo y ser perdonados… Pues lo mismo ocurre en el confesionario!!!

8/5/18

el caminito de Santa Teresita

PD1: La enseñanza de Jesús es por supuesto exigente, pero Teresa del Niño Jesús nos ayuda a percibirla realmente como una buena nueva, puesto que para ella el Evangelio no es otra cosa que la revelación de la ternura de Dios, de la misericordia de Dios con cada uno de sus hijos, y señala las leyes de la vida que llevan a la felicidad. El centro de la vida cristiana es acoger con reconocimiento la ternura y la bondad de Dios —revelación de su amor misericordioso— y dejarse transformar por dicho amor.

El itinerario espiritual tomado por santa Teresita, el “caminito”, es un auténtico camino de santidad, un camino con cabida para todos, hecho de tal manera que nadie puede desanimarse, ni los más humildes, ni los más pobres, ni los más pecadores. Teresa anticipa así el Concilio Vaticano II que afirma con seguridad que la santidad no es un camino excepcional, sino una llamada para todos los cristianos, de la que nadie debe ser excluido. Hasta el más vulnerable y miserable de los hombres puede responder a la llamada a la santidad.

Esta santidad consiste en un «camino de confianza y amor». Así, «el ascensor que ha de elevarme hasta el cielo son tus brazos, Jesús! (…). Tú, Dios mío, has rebasado mi esperanza, y yo quiero cantar tus misericordias» (Santa Teresa de Lisieux).

7/5/18

tratar a Dios

PD1: ¿Qué es la oración?
En definitiva, tratar a Dios…, que sí, existe, nos quiere, nos ama sin medida, y espera que le correspondamos…, dedicándole parte de nuestro tiempo en la oración, y dedicándoselo al prójimo en quererles y ayudarles...

4/5/18

el amor es una entrega diaria...

PD1: Me encanta hablar de amor…

¿Qué es el amor?

El amor empieza con Dios y termina con la entrega diaria de uno mismo cada día a los demás

1. El amor empieza por amar a Dios, y dejándonos amar nosotros mismos por Dios.

Muchos de nosotros gastamos la vida entera buscando el amor, buscando alguien o algo que nos “llene”, que nos haga sentirnos amados, apreciados y aceptados. Según el padre Larry Richards de la Reason for Our Hope Foundation, estamos a menudo buscando, como dice la canción, “en todos los sitios equivocados”.

“Cuando se trata del amor, nos gusta perdernos” dijo el padre Larry a Aleteia. “Lo que el corazón de cada uno necesita, creo, es el amor. E intentamos que los otros llenen esta profunda necesidad en nosotros, pero ellos sólo pueden llenarla parcialmente, porque todos somos seres humanos limitados”.

“El único que puede llenar la más profunda necesidad de nuestro corazón es Dios, que está más allá de lo finito, que es infinito. Él puede colmarnos una y otra vez, tan plenamente, con su amor, que entonces sobreabundamos de su amor y podemos llevarlo a otras personas”

El padre Richards reflexionó que parte de nuestro problema es también que no comprendemos quién es Dios, y como resultado de ello, qué es el amor: “Pensamos en Dios como en este gran Ogro en el cielo. No lo decimos, pero lo pensamos”.

Afirmó que mucha gente piensa que Dios va a por ellos, o que espera que fallen para poder castigarles o hacerles sufrir.

Pero Dios no es así: “Dios hace todo lo que puede para salvarnos, amarnos, y no puede hacer ya más de lo que ha hecho, así que cuando llegamos a saberlo, nos convertimos en instrumento de amor hacia los demás”.

Y aprender a amar no es fácil, añadió, o algo en lo que uno se pueda hacer experto con rapidez: “creo que es un objetivo que dura toda la vida, y algo que empezar especialmente cuando eres joven”.

2. Por desgracia, hay muchas ideas sobre el amor que se quedan cortas ante la realidad del amor.

“[El amor] tiene que ver con entregarte a ti mismo, que es lo opuesto de lo que dice el mundo”, dijo el padre Richards a Aleteia. “Todos lo sabemos de forma intuitiva […], pero al mismo tiempo, no lo vivimos”.

Afirmó que muchas concepciones modernas del amor, como las que se ven en las comedias románticas y en las canciones pop, como ideas falsas que atraen a la gente porque está hambrienta de amor.

“Cuando la gente está hambrienta, y quiere comer, no se preocupa de lo que es, se come cualquier cosa”, afirmó. “la Madre Teresa solía decir que la gente en la India está tan hambrienta que iría a buscar excrementos de perro y comérselos, para intentar llenar el vacío.

“Creo que la gente joven, y todo el mundo, está tan hambrienta de amor, que intenta llenarse con todas estas cosas, que son falsificaciones, y basuras, y no les llena”.

Dijo que otra idea falsa sobre la vida en general es que la gente piensa que es suficiente con hacer lo que es correcto. Según el padre Richards, esto no es suficiente, especialmente para un cristiano.

“Puedes ser un ateo y hacer lo correcto, y esto no hace de ti un cristiano”, explicó el sacerdote. “Por eso, tenemos buenas personas que hacen gestos y que van a la iglesia el domingo, y no son diferentes de los ateos.

“Se conforman con hacer gestos, cumplir los mandamientos, y eso es bueno, pero no es relación. Se trata de amor, se trata de tener experiencia del amor y de dar amor”.

3. Si quieres aprender a ser uno que ama, empieza por la oración.

La oración, según el padre Richards, es el primer paso para ser una persona que ama. Y no se trata sólo de recitar oraciones de memoria que aprendimos de niños, sino más bien, “la oración de estar en la presencia de Dios”.

“Una buena forma de rezar”, dijo, “es dedicar cinco minutos al día, y empezar con un ‘lo siento’, y deshacerte de las cosas que te separan de él”.

“Después”, prosiguió, “nos abandonamos a él, porque amar significa abandonarse – ‘me doy a ti’ – esto es el amor”.

“Y en tercer lugar, sólo tienes que cerrar los ojos, y pedir al Dios del universo que te sostenga”, explicó el sacerdote. “Y entonces durante tres o cinco minutos, sólo siéntate en los brazos de Dios y pon la cabeza junto a su pecho como Juan evangelista hizo en la Última Cena, y escucha el latido de su corazón”.

Y cada vez que su corazón late, oye cómo el Dios del universo dice ‘te quiero’, ‘te quiero’”.

El sacerdote reflexionó que a menudo se nos escapa la clave de la oración: “tiene que ver con la relación, con dejar de quedarse en los gestos de ser católico o cristiano, y realmente integrar esto en nuestras vidas, y entonces nos podemos transformar”.
“Y una vez tienes experiencia del verdadero amor”, añadió. “entonces puedes ser verdadero amor en el mundo”.

4. El amor es también práctico: para ser una persona que ama debes hacer actos desinteresados todos los días.

Cuando Aleteia preguntó al padre Richards qué podemos hacer para ser mejores amantes, él no dijo nada sobre velas con forma de corazón, rosas, bombones o cenas sorpresa. Estos detalles populares pueden simbolizar el afecto y estima por los demás, pero la tarea real de amar es algo muy distinto.

Ser una persona que ama, dijo, es “prácticamente perder tu vida cada día”. “Es una vida de servicio”.

De hecho, sugirió repetirnos a nosotros días un “mantra de amor” diario: “Soy el tercero – Dios es el primero, los demás son los segundos, y yo soy el tercero”.

Y al final de cada día, podríamos preguntarnos a nosotros mismos: “¿Hice al menos una cosa desinteresada por alguien hoy? Si la respuesta es no, entonces has desperdiciado tu vida en Cristo hoy, sólo has vivido para ti mismo”.

El amor es muy práctico, concluyó: “La gente habla sobre cómo ser un buen amante, pero ¿cómo amas tu? ¿Te preocupas más por los otros? ¿Cómo se manifiesta esto en tu vida? ¡Muéstramelo! Haces actos desinteresados todos los días?” “Son estas pequeñas cosas las que hacen real el amor “

3/5/18

noviazgo

PD1: Prepararse para casarse…

7 experiencias por las que toda pareja debería pasar antes de casarse

Cómo llegamos al matrimonio es muy importante

Enamorarse de alguien no alcanza para poder vivir responsablemente compartiendo la vida con esa persona. Antes de casarse es necesario vivir un tiempo de trato, conocimiento y preparación para evaluar si será imposible, posible o muy posible compartir un proyecto de vida con esa persona y sentar las bases sólidas de un amor en el que nos jugamos la mayor felicidad. 

1. Hacer una actividad recreativa juntos

Es importante que los novios sean amigos, que disfruten y compartan un hobby.

Algunos psicólogos afirman que la crisis de muchos matrimonios se produce cuando en su memoria solo habitan malos recuerdos. Por eso es importante que exista entre los novios una amistad contribuya a la estabilidad y al desarrollo de una relación que se alimenta de afectividad, buenos recuerdos y proyectos de futuro.

2. Establecer un presupuesto compartido

El tema del dinero suele ser otra fuente de conflictos normales de la convivencia conyugal. Como expresa Gottman, “tanto si se disfruta de una cuenta bancaria importante como si tienen que apretarse el cinturón, muchos cónyuges se enfrentan a importantes conflictos”. 

La clave para superarlos es establecer un presupuesto consensuado y trabajar en equipo para resolver los problemas financieros a través del diálogo sobre preocupaciones, necesidades y prioridades de la pareja. Así se podrán tomar las decisiones correcta.

Por eso, puede resultar una buena idea que los novios mantengan un presupuesto común y gestionarlo para salidas o proyectos de ahorro para, por ejemplo, comprar en el futuro una casa.  

Soñar juntos con una casa eligiendo fotos y decorándola con la imaginación y la ayuda de revistas puede ser un factor de unión muy fuerte.

3. Superar una crisis juntos

“Crisis” significa oportunidad de cambio, de crecimiento. En toda relación hay crisis que si se viven adecuadamente seguramente se saldrá más fortalecido o con una unidad más consolidada.

En el noviazgo las crisis permiten conocerse y detectar las fortalezas y debilidades de cada uno y así conocerse bien.

Para que la relación prospere es necesario aceptar al otro tal y como es. Y si uno no puede convivir toda la vida con aspectos del otro que no le agradan, como las diferencias en valores, no es prudente continuar la relación. 

 La utopía de pensar que la otra persona va a cambiar cuando se case ha sido el principio del fin de muchas vidas matrimoniales. 

4. Saber esperar

La entrega física total a otra persona crea un vínculo afectivo muy fuerte, que puede afectar a la libertad de cada uno a la hora de decidir por compartir un proyecto de vida con otra persona. 

Se puede también correr el riesgo que la relación sea polarizada por lo físico y obstaculizar el conocimiento del otro en su integridad: talentos, valores, miedos, preocupaciones, alegrías.

Es un mito creer que puede probarse la armonía sexual futura. Acostarse con la novia o el novio no es ninguna prueba, ninguna garantía de la futura armonía sexual con el cónyuge, ya que la armonía depende de una serie de circunstancias que pueden no existir durante el matrimonio. 

Para vivir buenas relaciones sexuales que incluyan placer, ternura y comunicación recíprocos, conviene esperar. No se trata de rechazar el impulso sexual, sino de aprender a gobernarlo por amor y así tener la posibilidad de vivir la entrega total, entrenarse en la fidelidad y el disfrute del placer físico, de la paz y del gozo espiritual.

5. Compartir momentos con amigos y familia

Conocerse y entenderse implica ver no sólo lo que dice el otro sino cómo vive el otro: cómo trata a sus amigos, a su familia, a sus compañeros de trabajo, cómo me trata, cómo valora lo propio de mi persona, cómo maneja las distintas situaciones de la vida. 

Este trato interpersonal en lo cotidiano de la vida permite advertir si la persona de quien me enamoré es la persona a la cual quiero que mis hijos se parezcan o si quiero compartir con ella toda la vida.

Cuando elegimos a una persona, lo hacemos con una historia que tenemos que abrazar: su familia, qué prioridad le da y cómo es su convivencia con ellos, cómo se imagina la propia, qué piensa de mis amigos. 

6. Desarrollar una comunicación íntima y profunda

Uno de los atributos del ser humano es su intimidad, es decir, su vida interior. Cuando una pareja se entrega totalmente al otro, ponen en común su intimidad. Para que el otro conozca esa vida o mundo interior es necesaria la comunicación, la puesta en común lo propio:estados de ánimo, emociones, sentimientos, juicios, decisiones, etc.

En un noviazgo donde hay diálogo e interrelación puede advertirse suficientemente la identidad de una persona y ver si será difícil, muy difícil, imposible o posible compartir con ella un proyecto de toda la vida. Si bien el buen noviazgo no agota el conocimiento de una persona,  permite un conocimiento suficiente para decidir o no un proyecto amoroso común.

Ser esposos significa dos personas que sin fusionarse viven como una, es decir, como unidad, precisamente a través de la comunicación y participación recíproca en sus mundos interiores o intimidades.

A mayor comunicación del hombre y de la mujer existirá un “nosotros” más rico sobre el cual edificar y a menor comunicación un “nosotros” más pobre. 

7. Participar en cursos educativos para novios  

Muchos conflictos tienen su origen en la ignorancia que se tiene sobre las múltiples diferencias masculinas y femeninas que biológicamente existen en las maneras de ser, pensar y vivir. Este conocimiento no solo ha iluminado a muchas parejas a superar obstáculos y comprenderse, sino a amarse mejor. 

Podemos llegar a tener la oportunidad de recibir una formación técnica e intelectual en muchos ámbitos, pero la afectividad también requiere educación y buscar ayuda puede ser clave. Las parejas tienen que tomarse un tiempo para aprender sobre el amor y su dinámica, la comunicación y la complementariedad con la persona que ha elegido. 

Desde el punto de vista físico la manera de experimentar el cuerpo, los disparadores del impulso sexual, sus ritmos, sus reacciones y conductas en las fases del acto sexual son diferentes en varones y mujeres, así como también el conocimiento sobre la fertilidad que es fundamental para una pareja que planea formar una familia el día de mañana. 

También hay un rico mundo afectivo por conocer en donde la mujer y el varón se expresan que se valoran. Si uno adquiere estas herramientas para conocerse y amarse antes, podrá estar mejor preparado para la etapa del matrimonio cuando las cosas se ponen difíciles o hay presiones externas que afrontar.

Nos ayudará a acercarnos a la felicidad recíproca al convertirnos en expertos de la persona que amamos: conocer lo que le agrada para dárselo y lo que le desagrada para evitarlo, aceptar su vocación y facilitarle las cosas para su desarrollo promoviendo sus talentos y habilidades.

27/4/18

pasión en lo que hacemos

PD2: Hay que meter pasión a lo que hacemos cada día. Es la única forma. Nos equivocaremos o no, pero hay que meterle muchas ganas… Averigua lo que más te gusta, y hazlo con pasión, porque esta es la manera con que vas a tener éxito, ya que haciendo lo que más te gusta es la única forma de ser feliz, incluso si no tienes éxito en tus metas…

Y en la vida espiritual pasa lo mismo. Hay que salir de la tibieza, de sabernos cristianos solo la hora de Misa dominguera. Hay que vivir nuestra fe con intensidad y saber trasmitirla a los demás, en las conversaciones, en nuestro actuar…, siendo ejemplares.

26/4/18

vida insipida

PD1: ¡Qué bueno es todo lo que dice el Papa en sus tweets… A mí al menos me da que pensar, me para el día un rato y le doy un par de vueltas. El sentido de la vida no es hacer cosas, que hay que hacerlas y muchas. Hay mucha gente muy buena, atea o practicante, que hace maravillas por los demás, mucho más que lo que pueda hacer yo… Pero a su vez, hay que pedirle a Dios que nos de más fe, que nos permita la plenitud con su fe y nosotros hagamos muchas obras… Ese ofrecimiento de la vida es muy importante. Al final de nuestros días nos preguntarán qué hemos hecho…

25/4/18

piropos...

PD1: La palabra PIROPO viene del griego y significa ponerse roja la cara, fundamentalmente por lo que se dice, o te dicen. ¿No podríamos hacer lo mismo con el Señor cada rato que podamos? Con decirle de vez en cuando “¡qué bueno eres Señor, qué paciencia tienes conmigo!”. Sería suficiente, o lo que se te ocurra, vamos…

24/4/18

debemos hacer algo

PD1: ''Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti'', dijo San Agustín. Es por eso por lo que hay que hacer algo y no quedarnos como si no fuera con nosotros…

23/4/18

¿existe Dios?

PD1: Es la gran pregunta que se ha hecho el ser humano a lo largo de la historia. Si Dios existe, todo cambia: el amor, la vida, la muerte, el dolor.

¿Quieres creer en Dios? Haz estas 5 cosas

1. Abrir la mente y sobre todo el corazón: A aquellos que quieren saber si Dios está allí, Jesús les dice: “Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón” (Jeremías 29, 13-14). Cuando se refiere a la existencia de Dios, san Pablo dice que hay personas que han visto suficiente evidencia, pero que ellos han suprimido la verdad acerca de Dios (Rm 1, 19-21).

2. Liberarse de prejuicios y de falsos tópicos: hay circunstancias que ofuscan, consciente o inconscientemente, la verdad de Dios: errores propios o ajenos a lo largo de la existencia, un sufrimiento que impida verle, una frustración al buscarle por caminos equivocados y no encontrarle, algún desengaño religioso por parte de quien dijo creer en Dios pero mostraba lo contrario con su vida, sentir que aceptar a Dios implicaría redimensionar y reorientar la vida, comodidad, verlo ligado a una institución y a una doctrina,…

3. Dar fundamento racional de la realidad de Dios: Nadie ama lo que no conoce. Para conocer a Dios en medio de nuestras humanas limitaciones, la inteligencia nos ayuda mediante pruebas racionales. Es racional creer en Dios.

El ser humano está necesariamente encaminado a Dios por un propio designio suyo. Existen itinerarios que conducen a Dios partiendo de las propias experiencias existenciales: “Con su apertura a la verdad y a la belleza, con su sentido del bien moral, con su libertad y la voz de su conciencia, con su aspiración al infinito y a la dicha, el hombre se interroga sobre la existencia de Dios. En estas aperturas, percibe signos de su alma espiritual” (Catecismo, 33).

Itinerarios que llevan a Dios:

· La dimensión espiritual propia del ser humano le dice a gritos a cada persona que hay un Dios; sencillamente porque esa vida espiritual procede de Él. “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” (Catecismo, 27).

· El deseo natural de la perfecta felicidad: El corazón humano anhela la plena y perfecta felicidad como un deseo innato y natural; y un deseo así no se puede apagar con algo banal ni con un objetivo o finalidad inexistente o de imposible adquisición. El corazón humano no puede encontrar su perfecta felicidad más que en la posesión de un bien superior e infinito al que llamamos Dios.

· El sentido común: Decía un invidente: “Yo creo en el sol no porque lo vea sino porque lo siento”; con Dios pasa igual. Muchos sienten a Dios, lo viven, aunque no lo vean ni lo entiendan. A Dios se le experimenta de maneras impredecibles e inefables. Su presencia nos desborda: “¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir? Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si en el seol me acuesto, allí te encuentras” (Sal 139, 7-8).

· Preguntarse por el sentido de la vida: Esta cuestión puede plantearse de diferentes modos: ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué propósito tiene la vida? ¿De dónde venimos y a dónde vamos? La Biblia dice que nuestro propósito en la vida es ser amigos de Dios. El creador tiene un propósito para todo lo que ha hecho, incluida la humanidad (Is 45, 18). El mundo y el hombre atestiguan que no tienen en ellos mismos ni su primer principio ni su fin último, sino que participan de Aquel que es el Ser en sí, sin origen y sin fin (Catecismo, 34).

· La fe en Dios presente en la historia de la humanidad: Todos pueblos, desde los albores de la humanidad, en todos los tiempos y en todas las zonas, han admitido la existencia de un Ser supremo. ¿Cómo sería posible que todos se hubieran equivocado acerca de una verdad tan importante y tan contraria a las pasiones?

· La creación: “Lo que de Dios se puede conocer, está en ellos (los hombres) manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables” (Rm 1, 19-20). Es lo que decía Voltaire: Si un reloj presupone un relojero, si un palacio señala a un arquitecto, ¿por qué el Universo no ha de demostrar una inteligencia suprema? Dios es, según Platón, ‘el eterno geómetra’. La inteligencia humana debe remontarnos a otra inteligencia superior que crea; el ser humano lo que hace es administrar la obra de Dios.

· La idea que tenemos de lo infinito. Si el universo es infinito, tendrá en su origen a alguien aún más infinito.

· La ley moral: Es una ley inmutable, absoluta y universal que prescribe el bien y prohíbe el mal. Su sede está en la conciencia de todos los seres humanos. Ahora bien, no puede haber ley sin legislador. Este legislador ha de ser, al igual que esa ley, inmutable, absoluto, universal, bueno. Este legislador es a quien llamamos Dios.

Las pruebas metafísicas de santo Tomás de Aquino:

Estas vías son cinco argumentos de carácter metafísico y son conclusiones a posteriori (a partir de la obra de la creación) que demuestran la existencia de Dios (Suma TeológicaPrima pars, cuestión 2, artículo 3).

a. El movimiento: La realidad del cambio o del movimiento (en sentido aristotélico) exige necesariamente la existencia de un primer motor inmóvil, porque no es posible fundarse en una serie infinita de iniciadores del movimiento. En el univesro hay un dinamismo inteligente, ordenado y armonioso. Hay movimiento, pero es un movimiento regular, uniforme, inteligente (Sal 104, 5-19). En la obra de la creación hay movimiento, hay cambio y esto nos lleva a pensar en un primer ‘motor’. Los científicos han dicho que la materia es inerte y a pesar de esto se mueve constantemente; esto indica que hay un principio, fuera de la materia, que le da movimiento. Dios, a través de fuerzas internas y externas, da un estímulo constante a la realidad creada.

b. No hay efecto sin causa: La segunda es la vía de las causas eficientes: puesto que las causas eficientes forman una sucesión y nada es causa eficiente de sí mismo, hay que afirmar la existencia de una primera causa. “Envías tu soplo y son creados, y renuevas la faz de la tierra” (Sal 104, 30). Si bien es cierto que hay causas creadas que producen efectos, también es cierto que tuvo que haber una causa increada que tuviera unos efectos que a su vez son causas de algo diferente. Esta Causa Primera es lo que llamamos Dios. “Estas obras visibles –dice san Pablo- revelan al invisible Dios” (Rm 1, 20).

c. La contingencia de los seres creados: Es forzoso que exista un ser necesario ya que, de lo contrario, lo posible no sería posible. Hay seres que existen, pero podrían no existir (son contingentes) y existen por la fuerza del único ser necesario que debe existir.

d. Los grados de perfección: Se sabe que todas las cosas existen con distintos grados de perfección que las diferencian, de aquí se desprende que debe también existir el ser que posee toda perfección en grado sumo, respecto del cual los demás se comparan y del cual participan.

e. La finalidad de la creación. En este mundo hay objetos y seres desprovistos de inteligencia, pero tienden a la realización de un fin concreto que sólo está en la mente del ser supremo, que es Dios. Se ve que en el mundo creado hay un diseño o un fin, por lo que ha de existir un ser inteligente que haya pretendido la finalidad que se observa en todo el universo.

4. Dar el salto de la fe

¡Dios ha dado de tantas pruebas de su existencia! La perfecta armonía en el universo (por ejemplo, la interacción entre los planetas), las leyes que regulan la naturaleza, el ADN, las capacidades del cerebro humano, la inquietud de nuestros corazones,… ayudan a determinar que Dios está ahí.

A partir de la creación, esto es, del mundo y de la persona humana, el hombre, con la sola razón, puede con certeza conocer a Dios como origen y fin del universo y como sumo bien, verdad y belleza infinita” (Compendio del catecismo, 3).

Pero estos argumentos racionales, cosmológicos y metafísicos, que llevan a conocer la existencia de Dios, no son suficientes para el ser humano cuando se trata de entrar en la intimidad del misterio divino.

El sólo uso de la razón no es suficiente para conocer a Dios: la naturaleza misma de Dios, su nombre, su manera de relacionarse con su obra creada, sólo es alcanzada por la revelación del mismo Dios.

Para conocer a Dios con la sola luz de la razón, el hombre encuentra muchas dificultades. Además no puede entrar por sí mismo en la intimidad del misterio divino. Por ello, Dios ha querido iluminarlo con su Revelación” (Compendio del catecismo, 4).

Sólo haciendo un salto hacia la fe puede el ser humano alcanzar la comprensión del misterio de Dios, encerrado desde tiempos eternos (Ef 3, 1-5).

5. Aceptar la divinidad de Jesús y su mediación

Aceptar que Dios se ha hecho hombre. Jesucristo es el revelador del Padre, es decir, del misterio íntimo de la Santísima Trinidad; Jesús dice: “El que me ha visto a mi ha visto al Padre” (Jn 14, 9).

Y a Jesús se llega creyendo en Él por la fe, y con la mediación de la Iglesia fundada por Él mismo.

De todas las religiones conocidas por la humanidad, sólo a través de Jesús el ser humano verá a un Dios acercándose hacia la humanidad, brindándonos la oportunidad de relacionarnos con Él.

A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado” (Jn 1, 18). Jesús ha visto a Dios y nos lo ha comunicado; y a Jesús lo ha visto mucha gente que ha creído en Él comenzando por sus apóstoles.

Además Jesús hizo muchas obras, entre ellas algunos milagros, que reflejan su divinidad: “… aunque a mí no me creáis, creed por las obras, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre” (Jn 10, 38).