PD: Muy interesantes este video: https://x.com/i/status/2041343784537948288
Mel Gibson fue brutalmente honesto sobre el momento más bajo que tocó:
“Era un alcohólico y drogadicto empedernido. Nada podía detenerme. Iba cuesta abajo.”
Entonces llegó el punto de inflexión.
Recurrió a un poder superior a él mismo, y funcionó. Considera su sobriedad un milagro.
Explica por qué Alcohólicos Anónimos funciona: la adicción es profundamente narcisista («Necesito beber… necesito drogarme… necesito…»). La cura comienza con la admisión más difícil: «Soy impotente».
Ese simple paso saca al ego del centro y abre la puerta al cambio real.
Es cruda, poderosa y una de las historias de recuperación más honestas que he escuchado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario