PD: San Tomás de Aquino enseñó que el amor verdadero no comienza en un sentimiento, comienza en una decisión.
El sentimiento viene y va, oscila con el humor, con el cansancio, con el dolor, con los problemas cotidianos de la vida.
Pero la decisión de querer el bien del otro es independiente de cómo te despiertas.
Es por eso que el amor de verdad no se trata solo de lo que sientes, sino de una elección. Y hay que hacerlo todos los días.
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