27/1/17

acompañamiento y sanación de personas separadas

PD5: En este mundo lleno de separaciones y divorcios, me parecen interesantes estas reflexiones:

“Dios permite la separación matrimonial para un bien mayor”

Entrevista a María Luisa Erhardt, experta en el acompañamiento y sanación de personas separadas

¿Qué sufrimientos comunes experimentan las personas separadas?

Las separaciones no son todas iguales, dependen de factores distintos. No es lo mismo separarse por abandono, por traición, porque la convivencia es imposible, porque hay incompatibilidad, porque no ha habido verdadero amor y compromiso sino ilusión y se ha confundido con enamoramiento, o deseo que se ha confundido con amor,…

Entonces la ayuda que necesita cada uno es distinta…

Sí, cada persona requiere respuestas distintas. Betania ofrece una respuesta personalizada; Dios regala el don del discernimiento cuando gratuitamente nos ponemos a Su servicio.

Cuando vamos sanando, podemos descubrir que tenemos cargas anteriores donde puede ser que no hayamos sido libres para elegir.

En matrimonios bien constituidos o que después se han ido transformando por la gracia de Dios también existen cargas, pero en estos casos, Dios ha permitido la separación siempre para un bien mayor, tanto para la persona, como para el cónyuge, los hijos, la familia,…

Esto es muy difícil de entender porque muchas personas llegan a una separación cuando ellas mismas han criticado a los separados, los han juzgado,… Y ahora se ven en la misma circunstancia que ellos han criticado. Y esto también es una sanación de la sociedad a través de las personas que tienen heridas.

¡Cuántas veces hacemos juicios y tenemos prejuicios de las personas que no cumplen con nuestras expectativas! Y nosotros no somos Dios para juzgar ni prejuzgar a nadie.

Yo no he visto tanto a Dios en mis éxitos sino en mis heridas porque es ahí, en la fragilidad, donde una persona tiene la oportunidad de abrirse.

Es muy raro que Dios sane a través de los éxitos, es más habitual que lo haga a través de las heridas, ahí donde el hombre no puede: el hombre frágil es el que atrae el amor y la misericordia de Cristo. Nosotros aprendemos a leer el amor de Cristo en esas personas, en cada corazón herido que se abre.

¿Cómo pueden aliviarse esos sufrimientos?

Lo primero que hacemos o intentamos hacer es escuchar para conquistar el corazón, porque en la medida en que uno conquista el corazón del otro, entregando el suyo propio, esa persona se abre.

Lo difícil en esta sociedad es abrir el corazón. Nos han enseñado a defendernos, a cerrar el corazón, a desconfiar, a tener juicios y prejuicios.

Lo que intentamos en Betania es conquistarlo, pero no se puede hacer si no se entrega el propio. Porque la autoridad la recibimos cuando hemos conquistado el corazón, pues la autoridad no es sometimiento, nos la regala el tú.

Y lo hacemos respetando los tiempos de cada uno. Los que están preparados para ver con objetividad su historia de vida y reconocer sus errores, pueden entrar en Betania para hacer ese proceso de sanación.

Si yo estoy cerrada porque me siento frustrada y fracasada porque mi matrimonio no respondía a mi proyecto, y busco culpables, quiere decir que el centro sigo siendo yo, y en estos casos no podemos hacer mucho por acompañar a la persona.

En toda relación hay una responsabilidad mutua. Ya no hablo de culpabilidad porque la culpabilidad no existe si no hay voluntad, y además las culpas bloquean, pero sí tenemos que tener un conocimiento y una responsabilidad de nuestras decisiones.

Cuando tenemos un conocimiento mayor de nosotros mismos podemos modificar, reparar, y esto nos libera de las cargas que tenemos. Perdonarse a sí mismo lo aprendemos en estos procesos, con la gracia de Dios. Solo Dios sana y salva.

¿Cómo superó usted su fracaso matrimonial?

Yo no lo considero fracaso. Nunca lo he considerado así. No todos los separados consideran que su situación es un fracaso. Ni yo cuando me separé. Eso es lo primero de todo.

Quien me ha guiado, quien va sanando mi corazón y mi ego ha sido siempre el Señor. Hoy veo mi separación como la oportunidad en la que me he encontrado con Cristo de verdad.

Antes de separarme busqué ayuda en libros de autoayuda, psicólogos y  psiquiatras pero en un momento dado me di cuenta de que ni ellos ni los coachers ayudaban a mi alma, a mi corazón. Me daban unas pautas pero yo buscaba más: la sanación  de mi persona, la restauración de mi ser.

Entonces conocí el Santuario de Schoenstatt, hice la alianza de Amor con la Virgen María y le dije: “si tú eres madre de verdad y Dios quiere sanarme a través de ti pues aquí estoy”.

Sólo puse mi sí a estar ahí, a ir al menos una vez a la semana, no mucho más, y así fue modificando mi corazón y mi pensamiento. Uno tiene que dar un sí; si no, Dios no puede hacer nada.

A mí quien me ha sanado es Dios. Y cuando yo íba sanando repercutía en mis hijos. Dios está conmigo y es fiel a mí aunque yo sea infiel.

El origen de mi sanación fue la alianza de Amor. María se lo tomó en serio. Yo no creía, era muy escéptica, pero ella me ha llevado de la mano y me sigue llevando cada día.

Nunca he sido tan feliz como cuando me he dejado hacer. El problema es cuando no nos dejamos hacer; cuando el centro soy yo y mis razonamientos humanos me construyo un muro en el que no puedo escuchar y no confío nada más que en mí, pero el amor de Dios es tan grande y su paciencia tan infinita……

¿Cómo se puede evitar sentir odio tras una separación matrimonial?

Se logra cuando uno se mira a sí mismo y reconoce que también tiene errores, cuando uno deja de culpabilizar sólo a la otra persona, cuando uno deja de esperar y de exigir que los demás me hagan felices. Cuando uno descubre que mi felicidad no está y no depende de los demás, sino que está dentro de mí.

Ahí empezamos a darnos cuenta de que el otro sabe tanto como yo y cuando uno descubre que el otro también ha caído en trampas (por ejemplo para conseguir que me amen más, he dependido más, he sido más esclava, me he dejado maltratar, humillar,…).

Otro paso importante es aprender a perdonarse a sí mismo,… lo más difícil no es que Dios me perdone sino que yo me perdone y que yo perdone. Esto es difícil porque estamos muy centrados en nosotros mismos.

A mí me ayudó muchísimo primero identificar esto y después pensar: si ahora se apareciera Jesucristo y yo le pidiera que me perdonara porque he sido orgullosa, soberbia, porque he herido o porque me he puesto por encima y he pisado a otros, lo primero que me preguntaría es: ¿perdonas a quienes te han herido a ti?

Si no perdonamos a los que nos han herido ¿que derecho tenemos a pedir a Dios que nos perdone?  Si no perdono no crezco porque estoy atada al rencor y al resentimiento y esto me reduce como persona, perdonar nos libera, es lo más sano del mundo.. En el rencor y el resentimiento no puede estar Dios. El perdón, el resentimiento son las ataduras al mal, entonces le pertenezco al mal, elijo el mal.

El amor de Dios es tan grande que me deja elegir entre el bien y el mal. Después tengo la gran suerte de que el Señor me perdona siempre, pero si no perdono no voy a ser capaz de recibir la verdadera liberación del perdón de Dios.

La sanación del perdón es lo más precioso, cada vez que perdonamos de corazón nuestro amor se asemeja al amor de Dios. Cuando salimos de nosotros mismos para perdonar estamos asemejándonos a Dios. El verdadero poder está en el amor.

Cuando se empieza a entender esto, uno empieza a percibir a Dios a pesar de todos los errores, heridas, pecados: de haber abortado, de haber recibido abusos sexuales, de una separación,… sin embargo vence el amor de Dios y el perdón es el poder de Dios, que nos ofrece también a los hombres. El perdón es un don que hay que pedir a Dios.

Para Cristo era una oportunidad todo aquel que estaba fuera de la ley, fuera de la norma, y Betania quiere seguir sus pasos igual, sin juicios ni prejuicios, sino como oportunidad para que Cristo se muestre en esa persona con su amor. Respetándola y amándola como es, no como queremos que sea.

El tiempo es un don para la conversión y el perdón. Llegar a esto es el tesoro de la felicidad en este mundo, sin importar que las circunstancias sean difíciles. 

¿Cómo se hace para que los niños puedan crecer en armonía estando separados sus papás?

Los niños son las víctimas inocentes y necesitan las dos referencias, la paterna y la materna. El mayor error y daño que les podemos hacer a nuestros hijos es quitarle la fama a su padre o a su madre, hablar mal del otro, quitarle la autoridad,… Hay que preservar a los hijos de nuestros odios y rencores. Ellos tienen derecho a tener padre y madre.

Los hijos son las víctimas de la separación, no la causa. Haya habido una infidelidad, incluso un asesinato,… la causa se encuentra en los dos padres.

Todos somos responsables: un maltratador no existe si yo no me dejo maltratar. Aquí hay una serie de responsabilidades por carencias en la educación, por miedos. Y todo eso, si no lo hemos sabido hacer bien en el matrimonio, son cargas para nuestros hijos.

En la separación, los hijos se sienten inseguros, y necesitan experimentar el amor incondicional. Es cruel utilizar a los hijos hablando mal del otro, o usándoles como armas arrojadizas. Los más inocentes e indefensos en una familia son los hijos, hay que protegerlos más incluso que a los padres porque son los más frágiles, aunque los padres deben pasar por una sanación personal.

26/1/17

presunción

PD2: No presumas de lo que no eres, más vale ser una persona transparente que estar lleno de mentiras. No a la presunción, la detesto, nos hace falsos, es un engaño.

25/1/17

reconciliarse

PD3: Yo quiero a alguien que cuando me enfade me de un abrazo y un beso y me diga "me encantas cuando te enfadas". Ese saber perdonar, esa gran reconciliación, es lo mejor que nos pasa a los humanos…

24/1/17

+ veracidad y - presunción

PD3: El éxito lo consiguen aquellos que siempre son humildes y aun siendo grandes no se olvidan ni de dónde vienen ni quiénes son. Los demás que parece que han tenido éxito, acaban muriendo por el mismo… ¡Qué grande es la humildad y qué malo el postureo! Hay que ser humildes y veraces, que nuestra imagen represente lo que verdaderamente somos, no lo que nos hubiera gustado ser, o pretendemos ser y no somos…

23/1/17

apoyarnos en el que esté a tu lado...

PD2: La importancia de apoyarnos en la que queremos: Por muy dura que sea la vida, siempre habrá alguien a tu lado que hará todo lo posible para conseguir que sonrías. Ojalá siempre tengamos cerca a alguien a quien decirle: Te quiero a ti con todo incluido: tus defectos, tu pasado, tus errores, tu sonrisa, tus bromas, tu sarcasmo, tus celos, tus enojos…

20/1/17

¿Queremos una recompensa?

PD6: Debemos darnos continuamente sin buscar recompensa, ya que en el darnos está la propia recompensa.

19/1/17

nos endurecemos con los años

PD1: Hay un peligro que nuestro corazón, con el paso del tiempo, se nos vaya endureciendo. A veces, los golpes de la vida nos pueden ir convirtiendo, incluso sin darnos cuenta de ello, en una persona más desconfiada, insensible, pesimista, desesperanzada... Hay que pedir al Señor que nos haga conscientes de este posible deterioro interior. La oración es ocasión para echar una mirada a nuestra vida y a todas las circunstancias que la rodean. Repasemos nuestra vida a la luz del Evangelio, para descubrir en cuáles aspectos necesitamos una auténtica conversión.

18/1/17

escuchar y sacar propósitos...

PD4: Durante nuestra oración diaria deseamos y pedimos oír la voz del Señor. Pero, quizás con demasiada frecuencia nos preocupamos de llenar ese tiempo con palabras que nosotros queremos decirle, y no dejamos tiempo para escuchar lo que el Dios nos quiere comunicar. Hay que tener un cierto silencio interior que, evite las distracciones y centre nuestra atención, que nos abra la mente para acoger los afectos, las inspiraciones..., que el Señor quiera suscitar en nuestros corazones. Que esos ratos de meditación terminen con propósitos, con ideas para poner en práctica…, no nos quedemos solo con la satisfacción que genera la oración, sino que pongamos en marcha cambios a hacer, corrijamos defectos, hagamos lo que se nos pide…

17/1/17

sentimientos

PD1: No soy de demostrar sentimientos, pero estoy lleno de ellos. Sufro en silencio, amo con miradas y hablo por sonrisas…

16/1/17

¡Qué difícil!

PD2: Fue un mensaje extremo: Que os améis los unos a los otros. ¡Uf, qué difícil! Esto va también por los que nos ofenden, nos hacen daño… Es muy difícil. Pero a esos que nos hacen daño hay que perdonarles también. Como dijo el Señor en la Cruz: Padre, perdónales porque no saben lo que hacen…

¡Qué fácil es amar a los que nos aman y qué difícil es amar a los que nos hacen daño!

13/1/17

"a mi manera"

PD3: Los riesgos de vivir la fe "a mi manera"

El Obispo Munilla opina sobre la gente que vive la fe “a su manera” rezando de vez en cuando pero sin acudir a los sacramentos. Para él, estas personas “tienen un peligro muy grande de no apreciar el camino de la revelación porque aquí lo principal es que nuestra relación con Dios es posible porque Dios se ha revelado”.

Por ello, considera que si uno se comunica “a su forma” es “no terminar de descubrir la gracia de la revelación” y lo que trasciende en el fondo es una “religiosidad antropocéntrica, y es poner a Dios a nuestro servicio”.

En estos días turbulentos, encomiendo la gran tarea que realiza este obispo valiente, gran pastor...

12/1/17

el tesoro...

PD3: Seguimos buscando en sitio erróneo. El tesoro es Jesucristo. Nadie como Él puede llenar el corazón del hombre de paz y felicidad. No hay que buscar la felicidad en las cosas materiales. Si Jesús vive en tu corazón, el deseo de compartirlo se convertirá en una necesidad. De aquí nace el sentido del apostolado cristiano.

11/1/17

algo grande

PD4: Para lograr algo grande, hay que soñar en grande, trabajar a lo grande, pero sobre todo; confiar en Dios…

5/1/17

Tercer propósito de Año Nuevo

PD1: Darse. No es sólo convivir con los demás, sino vivir para los demás…

4/1/17

rezar como remedio del estrés

PD2: Todos lo tenemos en mayor o menor medida. Hay que tomar precauciones para que no nos domine. Hay varios remedios eficaces, pero el que me ha gustado más, y practico con agrado, es el de rezar…, encuentras esa paz que tanto anhela el hombre.

¿Sufres estrés? 4 eficaces estrategias para solucionar el problema

No, no se debe a la presión en tu trabajo o en tu vida

Puede que le cueste creerlo, pero evitar el estrés, la ansiedad y el nerviosismo sin tomar medicación es más sencillo de lo que parece. En este breve texto quiero contarle mi experiencia con el estrés, que fue el protagonista de mi vida durante demasiado tiempo, hasta que decidí ponerle fin a través de algunas estrategias y técnicas de gran eficacia.

El estrés es un fenómeno muy particular que está asociado con la producción de determinadas hormonas, como por ejemplo el cortisol. El exceso de estrés provoca irritabilidad, insomnio, reduce nuestra productividad y nuestra concentración y está relacionado con la reducción de la esperanza de vida, con la pérdida de cabello y con todo tipo de problemas intestinales y del sistema circulatorio.

Lo primero que tiene que pensar es que usted no tiene estrés porque en su trabajo y en su vida esté sometido a presión. A su alrededor habrá personas en una situación similar y que no están consumidos por la ansiedad. Además, el cortisol y la adrenalina existen para ayudarle a superar ciertos momentos difíciles en los que precisa rendir al 100%.

Lo que usted necesita es dominar y gestionar el estrés para utilizarlo en su propio beneficio y eliminar todos sus efectos perjudiciales. ¿Cómo podemos conseguir algo así?

1. Ponga orden en su vida. El estrés no es causado por el cortisol, sino por el desorden en la manera de afrontar las tareas, que es lo que nos causa nerviosismo y activa la producción de esta hormona. Piense en los momentos en los que sufre estrés: normalmente son situaciones en las que no podemos concentrarnos en lo que hacemos porque estamos pensando en otra cosa que tenemos que hacer más adelante o en aquellos asuntos de los que no nos ocupamos porque estamos enredados en otra labor. Esta dispersión le genera falta de concentración, nerviosismo y, en consecuencia, cortisol que, a partir de ciertas cantidades, le dificulta concentrarse: éste es el círculo vicioso del estrés.

¿Cómo salir de ahí? En primer lugar tome un momento para decidir qué es lo que tiene la obligación de hacer cada día y a qué quiere dedicar su tiempo libre. Decida sus prioridades y reparta el tiempo a lo largo de la semana. Al hacerlo se dará cuenta de que hay tiempo para todo, porque su problema no es la cantidad de ocupaciones, sino el desorden.

Determine los momentos del día en los que mirar el correo electrónico y el whatsapp o el messenger y no lo haga si no toca. Descargue en su celular un gestor de tareas (hay varios, yo le aconsejo “Call”, que es gratuito). Utilice el sistema de alarmas y deje de preocuparse de lo que tiene que hacer en el futuro: su teléfono le avisará. Si llega una nueva tarea agéndela para cuando vaya a tener que realizarla y olvídese de ella.

2. Controle su dispersión. Si está realizando una labor no piense en otra. La siguiente ocupación estará agendada y tendrá reservado su tiempo, así que puede olvidarse de ella. Concéntrese en lo que está haciendo. No mire el correo si no es el momento que había decidido para ello. Con un poco de esfuerzo conseguirá evitar la tentación de despistarse, lo que le permitirá ser más eficaz y productivo y, todavía más importante, conseguir la paz y la tranquilidad que necesita en su vida.

3. Elimine el cortisol sobrante. Las preocupaciones, los nervios, las discusiones… generan cortisol en nuestra sangre, lo que supone que tengamos estrés cuando ya no necesitamos estar “hiperactivados”. Gracias a Dios existe un medio muy eficaz de eliminarlo: hacer ejercicio. Hacer un poco de ejercicio cada día le ayudará muchísimo con el estrés. No practique deporte cerca de la hora de irse a la cama. Antes de cenar o al menos dos horas antes de dormir es mucho mejor. Hacerlo por la mañana no afectará a su estrés, porque esa es la hora del día en la que menos necesita quemar cortisol.

4. Relájese. Tome su nueva aplicación-agenda y busque tres ratos a lo largo del día para relajarse. Bastan cinco minutos por la mañana, cinco a mitad de la jornada y cinco antes de dormir. Existen muchas técnicas de relajación, pero yo le aconsejaría utilizar la aplicación “Pacifico”, que es gratuita y eficaz. Relajarse le permitirá conectar consigo mismo y recordar sus prioridades. Otro método muy eficaz es rezar, especialmente si es una oración conocida y somos capaces de concentrarnos en las palabras que estamos diciendo, dejando de lado todo lo demás.

Como puede ver, se trata de medios sencillos para terminar con el estrés, pero es que además son eficaces y cambiarán su manera de vivir y de relacionarse con los demás. Se lo digo por propia experiencia.

3/1/17

Segundo propósito de Año Nuevo:

PD1: No criticar, no hablar nunca mal de nadie. Cada uno es como es y no tenemos por qué hablar mal de la gente porque no nos guste lo que hacen, porque no sean como nosotros… Cuando juzgamos a los demás, les estamos odiando y estamos aquí para querer hasta a nuestros enemigos…

2/1/17

Propósito de Año Nuevo:

PD2: Dejar el “yo, me, mí, conmigo” patético, tan instalado en la sociedad actual, generado por el egoísmo, la vanidad y la soberbia, por un “tu, te, ti”…, un darse a los demás, un entregarse, un compartir, un amar… ¡Qué dejemos de pensar tanto en nosotros mismos, dejemos de mirarnos el ombligo, y pensemos un poquito en ayudar a los demás, en quererles!

Y los demás no son los pobres de África, sino tu mujer, tus hijos, tu familia, tus amigos, tu entorno más próximo. A ver si lo vamos consiguiendo.

30/12/16

mejor que proponerte adelgazar o dejar de fumar...

PD2: Propósitos de Año Nuevo:

Época de buenos deseos

Sí, la Navidad es época de buenos deseos. Pero también tenemos la experiencia de que los buenos deseos de la Navidad rara vez duran más allá de las primeras semanas de enero. Supongo que esto se debe a la falta de virtudes. Una virtud tiene un componente digamos intelectual, otro emocional y otro volitivo.

El aspecto intelectual nos dice por qué hemos de hacer algo: por qué he de ser leal, sincero, humilde… por qué he de perder peso, ser más ordenado, vivir mejor la puntualidad… sonreír más frecuentemente, interesarme por las cosas de los demás… Ese conocimiento nos ayudará a tomar una buena decisión: si no sabemos por qué la tomamos, o no estamos convencidos de que eso es bueno, el propósito no durará mucho.

El emocional sirve de espoleta, de detonador. Ver el sufrimiento de un niño nos llama a la generosidad; sentir la vergüenza de que nuestros amigos vean el desorden de nuestra oficina nos animará a ordenarla. Pero lo más probable es que ese empujón dure poco. Si es de una sola vez, porque no nos acordamos más; si es muy frecuente, porque nos aburre o nos endurecemos o perdemos sensibilidad. Habitualmente, el subidón emocional tiene que traducirse inmediatamente en una reflexión y estudio y, muy muy pronto, en una decisión. Por eso los que venden por internet o por televisión te dicen que compres ahora, o que llames ahora. Pero a ellos les preocupa poco la continuidad: y eso pertenece a la tercera dimensión.

Porque la clave está en la dimensión volitiva: debo hacer tal cosa, y estoy decidido a hacerlo, y a hacerlo ya, poniendo toda la carne en el asador. Hay trucos que nos pueden servir. Uno es el examen frecuente. Otro, pedir la ayuda de alguien que nos exija o nos controle (antiguamente la gente ahorraba durante el año para tener dinero para las compras de Navidad, y lo hacía ingresando el dinero en alguna institución, con el encargo explícito de no devolver el dinero antes de, digamos, el 15 de diciembre). Es muy bueno fijarse metas pequeñas, muy concretas y a muy corto plazo. ¿Quieres ser más amable? Vete ahora a la oficina de al lado y pregunta a quien está allí cómo está, qué va a hacer en estas Navidades, si todos están bien en casa, etc. Y luego ponte otro objetivo para dentro de un rato, cuando llegues a casa; y para más tarde, cuando tengas tiempo para llamar a tu primo con quien no te llevas bien…  ¡Ah!, y como esto no durará mucho, vuelve a empezar. Otra vez. Sí, ya sé que has fracasado en los últimos veinte intentos, pero vuelve a empezar. Porque -y aquí está la clave- has de adquirir el hábito operativo de lo que sea: ser amable, bajar peso, sonreír siempre…

Y, si eres creyente, reza por esa intención. Esto tiene tres objetivos. Uno, ganarte la cooperación de alguien más, Dios en este caso, que te ayudará. Y otro, convencerte tú de que no estás solo, o sea, de que tienes esa ayuda externa, y la tienes aunque no la notes, aunque se retrase… Y también para implicar a otros, cuando, por ejemplo, pides ayuda a Dios para ser tú más ordenado, pero también para que tus hijos sean más ordenados, de modo que tú debes luchar porque quieres ser ordenado y también porque quieres que tus hijos sean más ordenados y, claro, no los puedes dejar solos, no puedes fallarles. O sea que… a luchar, porque ahora ya no lo haces solo por ti, sino, sobre todo, por ellos.

Sí, la Navidad es una época de buenos deseos. Pero algunos son eficaces y otros no. Es ley de vida. Lo importante es que no te desanimes. Porque, ya te lo digo ahora, te morirás desordenado, mal carado, impuntual o lo que sea, pero te morirás feliz, porque habrás pasado unos cuantos años de tu vida intentando ser mejor. Y, a diferencia de las olimpiadas humanas, el premio -la felicidad en esta tierra, y luego en la otra- no se promete al que siempre triunfa, sino al que sigue intentándolo hasta un rato antes de morir. ¿No te lo crees? Bueno, haz la prueba, y cuando llegues a la otra vida ya me contarás tu experiencia. La felicidad no es una hoja de servicios intachable y, por tanto, imposible, sino la humildad de volver a intentarlo cada día. Y esto está al alcance de todos.

En la Navidad los cristianos recordamos el nacimiento de un Niño, que era -que es- Dios. Lo que él nos trajo no es la promesa del éxito, sino la seguridad de que, si lo intentamos una vez y otra, al final lo conseguiremos. Y, entre tanto, nos habremos hecho mejores, porque -y esto forma parte del mensaje que nos dejó aquel Niño- nos hacemos mejores cuando tratamos de hacer mejores a los demás.

29/12/16

afectuosos

PD1: Tengamos una caridad afectuosa, que sepa acoger a todos con una sincera sonrisa. Qué cansino es el mundo lleno de siesos…

Ante las dificultades, los problemas, las tragedias, también en la multitud de pequeñas cosas penosas diarias que pasan por nuestro camino, requieren un corazón atento, que quite relevancia a lo que realmente no la tiene, y que se esfuerce por darla a lo que verdaderamente importa.

Siempre, mostremos nuestra sonrisa, nuestro sosiego y nuestra paz.

28/12/16

natalidad

PD2: Cuando se crearon los “Estados del Bienestar”, y se fijó los 65 años como edad de jubilación, la esperanza de vida media era inferior a los 60… Ahora ya sabes cómo están las cosas… Nos morimos cada vez más tarde, y nos jubilamos antes de que nos toque…
Y salen los políticos diciendo que van a potenciar la natalidad. No se enteran de nada. No se tienen hijos no porque no haya ayudas para tenerlos. No es tema económico. No se tienen hijos no porque la economía vaya bien o mal. Es un problema social, la sociedad consumista ha generado otras prioridades y la carga de tener hijos no es la prioritaria. Hay que viajar a todas partes, hay que tener de todo, hay que vivir a tope, como si no hubiera mañana…
El mejor ejemplo es Francia versus Alemania. Evolución demográfica Francia y Alemania 2006--2011. En menos de 20 años, incluso contando con la inmigración, Francia habrá superado a Alemania en población. De locos!!! Y eso que Alemania va mucho mejor, económicamente hablando, que Francia.
Y no es por la falta de ayudas por tener hijos, es por la precariedad de los trabajos. Todos temen que les llegue el despido, muchos están muy precarios:
La última medida de dar a los padres un mes de baja por maternidad es de coña… ¿Quién se la va a pedir? Cuando vuelvan al trabajo, les mirarán con muy malos ojos si se han largado un mes porque hayan parido sus mujeres…, salvo a los funcionarios para los que son muchos “moscosos” más…
Sólo lo ha conseguido Francia con las ayudas estatales:
Pero creando un estado elefantístico, que no se pueden permitir.
Así que mientras no se quieran tener hijos no hay nada que hacer, sino depender que nos entre de fuera. Y últimamente no quieren venir a estar parados en España:
Es un cambio de valores lo que habría que hacer, no + ayudas económicas. Y ese cambio de valores es muy lento en el tiempo. Hemos hecho una España tan “progre”, tan permisiva con los gays, con la igualdad de género, con todo lo ultramoderno, que vete tú ahora a decirle a la gente que procree. Clarinete… Han faltado líderes políticos y sociales que marquen la pauta, que arrastren a los demás. Ahora lo único que prima es copiar lo que hacen los famosetes, ser “influencer” en las redes sociales, y darle todo el gusto al cuerpo que podamos… La máxima ilusión de la gente es ser rico, tener de todo, satisfacción total de los sentidos, y tener hijos no está en ninguna de sus prioridades. No way!!!
Necesitamos mucho ejemplo de personas ejemplares, para que la gente copie lo bueno de ellas, no que salga en el telediario un político del PP, con la pirámide de la población a su espalda, que es gay, a decirnos que las pensiones no tienen ningún problema, que para eso está la deuda (que pagarán nuestros hijos/nietos), que van a mejorar la natalidad con ayudas a la acogida de niños y los vientres de alquiler… Míseros!!! No tienen ni puta idea, ni ganas de mejorar nada. Es un puro engaño de esta España atontada que tenemos, donde Dios no existe y el sentimiento familiar desvanece.
PD3: Dicen que estos días, Dios se ha vuelto loco: https://www.youtube.com/watch?v=JaVwv50dieI

27/12/16

ética

PD1: ¿Hay una ética o dos éticas?

Corta distancia, orden abierto y ética

Un colega del IESE me explicó hace unos días cómo veía él el tema de los deberes morales en una sociedad abierta y compleja como la nuestra, a partir de las ideas de Friedrich von Hayek. En lo que yo llamaría la corta distancia (la familia, el barrio, la comunidad de vecinos) funciona una ética que se basa en las relaciones personales: yo tengo deberes concretos con mi familia, mis amigos, mis vecinos…, porque puedo identificar los impactos de mis decisiones sobre ellos. Por ejemplo, cuando pongo el televisor con alto volumen, he de pensar bien si esto molesta a los del piso de abajo, porque sé muy bien quiénes son los afectados por mi decisión, Y puedo olvidarme del efecto que pueda tener sobre los que viven a un cuarto de hora de mi casa, porque estoy casi totalmente seguro de que no les produzco un daño.

Sin embargo, cuando decido comprar un producto fabricado en Filipinas en lugar de uno fabricado en mi ciudad, no puedo conocer todos los impactos de mi decisión. Conozco los más próximos, claro: el fabricante perderá ventas, quizás tenga que reducir plantilla, traer el producto de lejos provocará contaminación… Pero hay otros efectos que son más difíciles de tener en cuenta: las necesidades de los empleados en la fábrica de Filipinas, su nivel de vida, la oportunidad de que sus hijos reciban una mejor educación, la creacion de empleo en la empresa que transporta los productos…

Mi colega me decía que debemos aplicar dos éticas distintas, según se trate de la corta distancia, donde puedo evaluar las consecuencias de mis decisiones, o de un orden abierto, en el que hay tantas consecuencias, directas e indirectas, que no podré tomar una decisión correcta.

Yo plantearía el problema de un modo distinto. El principio ético es el mismo: no puedo desentenderme de las consecuencias de mis decisiones sobre otras personas, por el daño (o beneficio) que les pueda causar y (algo muy importante para mí), por los efectos sobre mí mismo: si decido despreocuparme de los efectos de mi decisión, estoy convirtiéndome en un egoísta, estoy deteriorando mi calidad moral, estoy aprendiendo a olvidarme de las necesidades de los demás y, ya en el plano puramente material, no tendré derecho a quejarme el día en que un político populista proponga medidas que me harán daño, porque yo habrá contribuido a esa reacción, como parte de los efectos no conocidos y no previstos de mis acciones.

El principio es el mismo, pero cambia su concrecióny esa concreción se va produciendo, en cada caso, con la ayuda de las ciencias (en nuestro ejemplo, de la economía) y de las posturas que la sociedad va tomando (aunque estas pueden ser parciales y aun manipuladas) En el caso del volumen de mi televisor podré concretar mucho mejor lo que debo hacer, porque puedo prever las consecuencias para los demás, y porque tendré argumentos emocionales o sociales para no hacer daño a otro, porque es una persona próxima a mí, porque me imagino lo mal que lo pasará con mi ruido, porque quizás provoque una reacción violenta contra mí, porque adquiriré mala fama en la vecindario… Esto es más difícil cuando los efectos de mi decisión se producen muy lejos. Pero no puedo olvidarme de ellos. La idea del orden abierto me servirá para entender otros efectos, que yo no puedo percibir, que no son próximos a mí, pero que no son irrelevantes. No tendré medios para comprobar si el daño producido al empleado del fabricante próximo son más o menos importantes que los del trabajador filipino, y me tendré que fiar, quizás, de los criterios del mercado, que no son definitivos (no tienen en cuenta los aprendizajes morales, por ejemplo), pero que son relevantes, y que me pueden ayudar a tomar una decisión razonable.

Mi colega lo decía de otro modo: para el trabajador próximo, mi decisión es una violación de su “derecho” a tener un buen trabajo bien remunerado y protegido; para el trabajador filipino, mi decisión de comprar localmente crea un “privilegio” en el trabajador de aquí, a costa del de allá, que no tiene ni un buen trabajo, ni un buen sueldo, ni seguridad alguna. Con otras palabras, mi decisión puede contribuir a fomentar una reacción emotivista que, por tanto, mira mejor el que tengo al lado que al que está lejos, y que puede ser injusta, al menos en el sentido de que no reconoce los mismos derechos para todas las personas. Todos somos iguales, como diria Orwell, pero unos más iguales que otros.

Conclusión primera: no hay varias éticas, sino una sola, que habrá que aplicar a cada caso concreto de acuerdo con las circunstancias. Conclusión segunda: el estado del bienestar, tal como lo conocemos, da respuesta a unos problemas, pero no puede tomarse como la única respuesta, ni siquiera como la más ética. Conclusión tercera: cuando tengas que tomar una decisión, piensa en las consecuencias que tendrá, pero con criterio amplio: no te quedes en las que afectan a los de tu entorno próximo, porque puedes ser injusto (e ineficiente). Conclusión cuarta: y como es muy difícil acertar siempre, en un mundo complejo lleno de sistemas abiertos y de relaciones próximas, acostúmbrate a procurar se justo en todas tus decisiones: esto no garantiza que tus efectos sean socialmente los mejores, pero sí que, al menos, hará de ti una mejor persona. Y son las buenas personas las que toman las buenas decisiones.

23/12/16

Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo 2017

Que estos días nos hagamos como niños y nos centremos en Belén, en que nace Jesús, Dios y bebé de carne y hueso, de la Virgen María, con la ayuda de San José.
Que nos olvidemos de tanta fanfarria, regalos y comilonas, evitemos excesos, y recuperemos la ilusión de los niños… Un fuerte abrazo

22/12/16

tus cuñados...

PD3: Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación; tu conciencia es lo que eres, tu reputación es lo que otros piensan que eres. Estas Navidades olvídate de fardotear con tus cuñados/as…, déjales en paz, que quizás sean ellos los que tengan razón. Es más importante que tu conciencia esté tranquila, que tengas paz, que no que quieras ser el más listo, el más guapo, el que todo lo sabe, el que tiene mejor coche… No seas memo, se realista y no te engañes a ti mismo!!! Tus cuñados no se van a dejar engañar tan fácilmente…, te entrarán al trapo. Y encima, te quieren como eres.

21/12/16

Es de María...

PD2: Este año he estado parco en temas navideños. Hoy te copio el villancico “Es de María” de Tajamar del año pasado con Los Secretos: https://www.youtube.com/watch?v=diBpYQB_Pj8 Es tan bonito que te lo repito… Lo han cantado mis niñas en su concurso de villancicos de este año y es una preciosidad.

La Navidad no son compras y comilonas, es espera, es cambiar, es compartir con los demás, es estar más simpático, es recibir al Señor que viene…, al Hijo de Dios que se hizo hombre como nosotros para salvarnos, de la mano de María. Así que a ver si nos centramos, yo el primero, y evito que la marabunta prenavideña nos atrape…

20/12/16

hacer

PD2: Etapas de la vida: aprender a hacer, hacer, hacer de verdad, enseñar a hacer, dejar hacer… ¡Qué fácil es, pero qué difícil lo ponemos a menudo! Hay que ser dócil y dejar a otros, dejarse ayudar…

19/12/16

si te has equivocado se pueden "descambiar"

PD1: A pesar de todo lo dicho arriba, en la educación de los hijos, todos, empezando por yo mismo, hacemos mal las cosas en materia de nuevas tecnologías digitales y su manejo por nuestros hijos. No dejes de leerlo y sacarás positivas ideas de lo que NO HAY QUE HACER NUNCA:

Tablets, móviles y niños

La presencia en nuestras vidas de dispositivos electrónicos que utilizan internet (teléfonos móviles y tablets) es, a todas luces, inevitable – lo cual no es malo – pero su uso está rápidamente alcanzando dosis que nadie puede negar que constituyen un abuso.

Me gustaría compartir con ustedes las observaciones que a lo largo de los últimos años he podido hacer desde el privilegiado sillón de neuropsicólogo infantil (y por tanto terapeuta de familia).

Siempre me he mostrado muy crítico del abuso que se ha estado haciendo de la televisión. Sus efectos han sido marcadamente nocivos y son numerosísimos los estudios que lo demuestran. Inocentemente durante mucho tiempo pensaba que la televisión y los móviles o las tablets eran equivalentes, que sus efectos eran comparables. Desgraciadamente los efectos de éstos últimos son mucho más nocivos.

De la televisión siempre he dicho que es nociva en un doble sentido:

1-Por el efecto hipnótico que ejerce, reduciendo las conexiones entre la corteza prefrontal (parte pensante del sistema nervioso) y el resto del encéfalo hasta niveles básicos de supervivencia. Por eso es tan descansado ver la televisión, por eso tantos adultos al llegar la noche decimos (me incluyo) “Estoy tan cansado que sólo quiero ver la televisión”. La pantalla ejerce un efecto hipnótico de tal calibre que literalmente dejamos de pensar (actividad que consume una gran cantidad de oxígeno) y pasamos a procesar la información que llega a través de nuestros ojos de a unos niveles insultantemente básicos. Por cierto, cuanto más tiempo se está expuesto a este efecto hipnótico, más difícil resulta salir de él

2-Por lo que ver la televisión impide. Mientras se está viendo la televisión no se hacen otras cosas mucho más productivas. En el caso de los niños, particularmente, la televisión les impide estar jugando, que es la función más importante para el desarrollo del sistema nervioso. Hoy en día las habilidades de juego de los niños se han reducido gravísimamente.

Como dijo un filoso en un debate sobre la televisión “Yo no tengo televisión porque me quita mucho más de lo que me da”

Estos dos efectos nocivos de la televisión siguen siendo verdad cuando nos referimos a los teléfonos móviles y las tablets, pero debemos ahondar de manera más concreta.

La luz azul que emiten esos dispositivos ejerce un efecto hipnótico mucho más potente sobre nuestro sistema nervioso, de ahí que su poder adictivo sea mucho mayor que el de la televisión. Es mucho más difícil desengancharse – sea tras un uso puntual, o sea desde la adicción – de esos malditos aparatos que de lo que ya de por sí es desengancharse de la televisión. El pasado 1 de junio de 2016 el Instituto de Estudios Familiares – Family Watch – publicó un artículo en el que demostraba el incremento de la violencia de hijos hacia padres y cómo esta violencia está mediatizada en gran medida por el mal uso de los dispositivos electrónicos – el enfrentamiento entre los padres y los hijos es mucho más intenso cuando el tema de discusión es el teléfono móvil, la tablet o similar que por cualquier otra cuestión.

Creo que la página web del Family Watch debería ser la cabecera de internet de cualquier padre o profesor. http://www.thefamilywatch.org/.

Una de las grandes diferencias que existen entre la TV y los dispositivos con conexión a internet es la “interactuación”. La televisión – al menos la tradicional, la que no tenemos conectada a internet – implica una pasividad por parte del sujeto, solo puede verla, mientras que los móviles o las tablets permiten “bucear”, buscar, cambiar, jugar, responder, etc. A priori esta es una gran ventaja. El usuario tiene un control sobre qué hacer, no hay una pasividad tan apabullante.

Sin embargo, en mi experiencia esa capacidad para buscar, para interactuar, se convierte, en algunos casos, en el peor enemigo. A menudo veo niños que, aún sin saber leer, sin ni siquiera edad para hacerlo, son capaces de dominar una tablet al grado de entrar en la página web de su elección – con frecuencia YOUTUBE – y encontrar el video de su elección. Impresionante podríamos concluir. El problema es que rara vez el niño termina de ver ese video. Antes de que acabe ya habrá seleccionado otro de la lista que aparece a la derecha de su pantalla, y así hará, sucesivamente, saltando de un video a otro, sin terminar de ver ninguno de ellos.

En el extremo más patológico he visto jóvenes con diagnóstico de autismo enganchados a una determinada escena – de entre 5 y 25 segundos de duración – y repitiendo esa maldita escena durante horas. La rebobinan y vuelven a ver, constantemente.

Conozco un joven que es capaz de poner esa misma escena, de manera perfectamente sincronizada en tres dispositivos diferentes, produciéndole unos niveles de excitación orgásmicos.

No digo que las tablets o los móviles produzcan autismo, ni mucho menos, pero sin duda agravan y potencian los síntomas característicamente autistas.

Sin llegar a ese tipo de patología, lo que es indiscutible es que las tablets y los móviles están haciendo estragos en dos áreas muy concretas:

1-Están reduciendo la capacidad de atención de los niños de manera dramática. La maldita luz azul que emiten esos dispositivos ejerce tal nivel de estimulación en el sistema nervioso que cuando se le requiera de nuevo atender de manera sostenida va a exigir niveles semejantes de estimulación, como ningún profesor, al menos hasta la fecha, es capaz de emitir una luz semejante, le va a ser muy difícil atraer y mantener la atención de sus alumnos. Pregunten a cualquier profesor con más de 10 años de experiencia en enseñanza infantil o primaria si la enseñanza de hoy es igual a la de hace diez años y si es más fácil o más difícil enseñar. Si van a hacer la pregunta, les recomiendo que reserven un buen rato para hacer una escucha atenta de una situación dramática.

Si, las tablets y los teléfonos móviles están produciendo déficit de atención. Estamos llenando las aulas de anfetaminas (concerta, rubifem, stratera, etc.), pero mientras sigamos llenando sus vidas de horas de pantalla, va a ser muy difícil que dicha medicación no siga aumentando sus índices de venta.

2-Está reduciendo la socialización – el encuentro persona a persona – entre los niños y los jóvenes. Hoy en día es frecuente ver en plazas, restaurantes y parques a un grupo de niños mirando lo que hace otro en su móvil. No hablan, no juegan, solo miran lo que hace otro. Si son varios los que tienen móviles, se sientan en fila, uno junto al otro y se dedican a jugar en paralelo.

Recientemente me contaba la madre de un chico de 12 años que los niños de su clase ya no quedan en una casa los viernes o los sábados, en su lugar, quedan a determinada hora para conectarse a través de internet, con un determinado juego, cada uno desde su casa, sin verse, y pasan dos o tres horas frente a la pantalla.

Sin duda cada día soy más viejo. Puede que no me esté siendo capaz de seguir el ritmo de los tiempos, pero lo que no tengo duda es que lo que veo en la consulta, cada vez con más frecuencia, es particularmente grave.

Me dicen que no debo denostar los dispositivos en sí, que todo en su justa medida es positivo y lo nocivo es el abuso. Absolutamente de acuerdo. Pero admitamos que por cada matrimonio que sabe enseñar a sus hijos a hacer un uso adecuado de las pantallas, hay no menos de 20 padres que ni saben hacerlo, ni saben qué hacen sus hijos con esos dispositivos y, desgraciadamente, ni se plantean que deben cuestionárselo.

Por terminar con algunos consejos concretos que tanto gustan a esos matrimonios ávidos de recetas fáciles y rápidas sobre cómo educar:

1-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permitan el uso de pantallas (TV, tablet, móvil, o similar) antes de ir al colegio. Tampoco en el trayecto al colegio.

2-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permitan el uso de pantallas (TV, tablet, móvil, o similar) durante el desayuno, comida, cena o merienda. Tampoco papá debe estar viendo las noticias o el deporte cuando estamos sentados a la mesa.

3-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permitan el uso de pantallas (TV, tablet, móvil, o similar) antes de estudiar o hacer deberes.

4-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permitan el uso de pantallas (TV, tablet, móvil, o similar) en un restaurante, bar, o similar. Si no dejan comer tranquilos a la familia, NO se preocupe.  Así han sido siempre las comidas  en familia. Eso es hacer familia. Es una magnífica ocasión para educarles, no la desperdicie.

5-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permitan que el uso de pantallas (TV, tablet, móvil, o similar) sustituya los juguetes, el deporte, salir con amigos o ir a ver a los abuelos.

6-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia regale una tablet, un teléfono móvil, o similar a una persona menor de 14 años. Si se lo quieren comprar sus padres, allá ellos, tienen derecho a equivocarse, usted no.

7-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia regale una tablet, un teléfono móvil, o similar a una persona mayor de 14 años sin antes consultarlo a sus padres.

8-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permita que una persona con un desarrollo neurológico no óptimo (con diagnóstico de déficit de atención, hiperactividad, retraso en el desarrollo, autismo, trastorno del lenguaje, síndrome de Down, síndrome de Williams, o cualquier otro trastorno, genético o no, que afecte al sistema nervioso central) utilice una tablet o un teléfono móvil o similar más de 30 minutos seguidos. Nunca más de 90 minutos al día – y solo en días sin colegio.

9-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permita que una persona con un sistema nervioso en su punto álgido de desarrollo neurológico (cualquier niño entre los 0 y los 7 años) utilice una tablet o un teléfono móvil o similar.

10-Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia permita que una persona con un sistema nervioso en el momento clave de desarrollo neurológico (cualquier niño entre los 8 y los 14 años) utilice una tablet o similar más de 30 minutos seguidos. Nunca más de 90 minutos al día – y solo en días sin colegio. No le permita tener un teléfono móvil.

No estaría de más si pensáramos de nuevo los regalos de Reyes…, si es el caso. Y si nos hemos equivocado ya, se pueden “descambiar”.

16/12/16

dar las gracias

PD2: La gratitud es una de las facetas de la humildad. El arrogante considera que no debe nada a nadie. Pero para estar agradecido, primero, hay que ser capaz de descubrir nuestra pequeñez… Siempre ser agradecidos, pero de verdad, no de boquilla. Y a Dios, ¿no le das nunca las gracias por lo que tienes, por tu entorno, por tus dolores, por tus pesares, por tus alegrías, por tus hijos…?

15/12/16

pura sabiduría

PD2: Interesante carta de un abuelo a sus nietos. ¡Qué sabiduría!:

James Flanagan, por sugerencia de su hija, escribió una carta a sus nietos para cuando fueran mayores. La subieron a las redes sociales y ya acumula millones de visitas. Al poco tiempo el abuelo falleció y sus nietos se quedaron con su mejor legado.

Queridos Ryan, Conor , Brendan , Charlie y Mary Catherine,

Mi sabia y reflexiva hija Rachel me instó a escribir algunos consejos para vosotros, las cosas importantes que he aprendido acerca de la vida. Estoy empezando esto el 8 de abril de 2012, la víspera de mi 72 cumpleaños.

1 . Eres un regalo maravilloso de Dios tanto para nosotros como para todo el mundo. Recuérdalo siempre, especialmente cuando pases por momentos difíciles de la vida.

2 . No tengas miedo. . . de nadie ni de nada cuando se trata de vivir tu vida más plenamente. Persigue tus esperanzas y tus sueños, no importa cuán difícil o “diferentes” puedan parecer a los demás. Demasiadas personas no hacen lo que quieren o deben hacer por lo que otras personas puedan pensar de ellas. Evita los pesimistas. Lo peor de todo en la vida es mirar hacia atrás y decir: “Yo tendría , podría tener, debería haberlo hecho”. Tomar riesgos, cometer errores.

3 . Todos en el mundo sólo son personas ordinarias. Algunas personas pueden usar sombreros más chulos o tener grandes títulos o (temporalmente ) tener poder y querer que vosotros penséis que ellos están por encima del resto. No les creas. Ellos tienen las mismas dudas, temores y esperanzas: comen, beben y duermen como todos los demás. Cuestiona la autoridad siempre, pero sé prudente y cuidadoso acerca de la forma en que lo haces.

4 . Haz una lista de todas esas cosas que quieres hacer: viajar a lugares, aprender una habilidad, dominar un idioma, conocer a alguien especial. Que sea larga y haz algunas cosas de ella cada año. No digas: ” lo haré mañana” (o el próximo mes o el próximo año ). Esa es la manera más segura de dejar de hacer algo. No hay mañana, y no hay un momento “adecuado ” para empezar algo, salvo ahora.

5 . Sé amable y sal de tu caparazón para ayudar a la gente, especialmente a los más débiles y los niños. Todo el mundo lleva una pena especial y necesita nuestra compasión.

6 . No te unas a las fuerzas armadas o a cualquier organización que entrena para matar. La guerra es el mal. Todas las guerras son iniciadas por los viejos que fuerzan o engañan a los hombres jóvenes para odiar y matarse unos a otros. Los ancianos sobreviven e igual que empezaron la guerra con la pluma y el papel, la terminan de la misma manera. Así que muchas personas buenas e inocentes mueren. Si las guerras son tan buenas y nobles, ¿por qué no son los líderes los que combaten?

7. Lee libros, tantos como puedas. Son una maravillosa fuente de placer de sabiduría e inspiración. No necesitan baterías ni conexiones, y pueden ir a cualquier parte.

8. Sé sincero.

9. Viajen siempre pero especialmente cuando sean jóvenes. No esperen a tener el dinero “suficiente” o hasta que todo “esté bien”. Eso nunca sucede. Haz tu pasaporte hoy mismo.

10. Elige tu trabajo o profesión porque te gusta hacerlo. Claro, habrá algunas cosas difíciles al respecto, pero un trabajo debe ser una alegría. Ten cuidado en coger un trabajo solo por dinero: paralizará tu alma.

11. No grites. Nunca funciona, y te duele a ti mismo y a los demás. Cada vez que he gritado, he fallado.

12. Siempre mantén las promesas a los niños. No digas “ya veremos” cuando quieres decir “no”. Los niños esperan la verdad.

13 . Nunca le digas a nadie que lo amas cuando no es así.

14. Vive en armonía con la naturaleza: sal al aire libre, bosques, montañas, mar, desierto. Es importante para tu alma.

15. Abraza a las personas a las que quieres. Diles lo mucho que significan para ti ahora, no esperes hasta que sea demasiado tarde.

16 . Sé agradecido.

14/12/16

"no tengo tiempo para nada"

PD3: Proverbio chino: “Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada”. En España es igual: al que no hace nada, no le queda tiempo ni para leer el periódico. En la vida espiritual ocurre lo mismo, el que consigue rezar algo todo los días es el que no tiene tiempo para nada, y al que le sobra el tiempo, no le dedica ni un segundo a Dios…

13/12/16

nos medidarán en el amor que demos

PD3: En este vida todo pasa. No podemos aferrarnos a nada, ya que estamos de paso. Lo único cierto es que nos vamos a morir, y lo único incierto es que no sabemos cuándo. No especulemos. El resto, lo que tengamos, lo dejaremos aquí…; lo que hayamos hecho, el amor que hayamos dado, nos lo llevaremos con nosotros.

12/12/16

la segunda venida del Señor

PD2: Los cristianos han de esperar el regreso del Señor. Pero con dos condiciones, si se quiere que el encuentro sea amistoso:

La primera es que aleje la curiosidad malsana de querer saber la hora de la solemne y victoriosa vuelta del Señor. Ya vendrá, cuando menos lo pensemos. ¡Fuera, por tanto, especulaciones sobre esto! Esperamos con esperanza, pero es una espera confiada sin malsana curiosidad.

La segunda es que no perdamos el tiempo. La espera del encuentro con el Señor no puede ser excusa para no tomarnos en serio el momento presente. Precisamente, porque la alegría y el gozo del encuentro final será tanto mejor cuanto mayor sea la aportación que cada uno haya hecho por la causa del reino en la vida presente.

9/12/16

cómo saludas por la mañana...

PD2: De nuevo, el Reto

La manera en que saludas a una persona dice mucho de como amas a esa persona. Cuando te levantas por la mañana, la manera de dar los buenos días en casa con la persona que te cruzas, la expresión, tu cara, la manera en que hablas… de ese saludo con amor puede girar todo tu día y del que tienes junto a ti. Cuando comunicamos a alguien la felicidad que nos causa el verle, en el otro crece la autoestima.

Jesús nos dice que tratemos con amor y misericordia a nuestros enemigos. Posiblemente hoy te encontrarás con alguien que no te agrada demasiado, pero seguro que, por educación, le saludarás. ¿Y la persona que amas? ¿No se merece que le trates igual o diez veces mejor?

Muchas veces, con los más cercanos tenemos un trato muy duro, de poco amor y misericordia. Recuerda la parábola del hijo pródigo: el padre le saludó con un abrazo. ¿Cómo crees que se sintió al recibir el abrazo de su padre y escuchar su voz llena de profunda alegría? Sin duda que se sintió amado y agradecido.

Hoy el reto del amor es saludar desde el amor con una simple palabra, un gesto de cariño o tu tono de voz. Hoy, en tus saludos, cuida que sean cálidos y con entusiasmo: el Señor te da la oportunidad de tocar el corazón del otro. Recuerda, el amor es una decisión. Así que decide cambiar tu forma de saludar. Elige amar…

7/12/16

siempre amar

PD2: El cristiano entra en la iglesia para amar a Dios y sale para amar al prójimo…

2/12/16

esto es para mis hijos...

PD3: El otro día leía esto: “Los enemigos realmente no te odian, se odian a ellos mismos porque tú eres el reflejo de todo lo que ellos quisieran ser". Y me paré a pensar si me veía reflejado. No, creo que no tengo enemigos, casi seguro estoy. Sí, sé que muchos pensáis que soy bastante rarito por contarte tantas cosas de mi intimidad. Pero dudo que haya nadie que le gustaría hacer lo que yo hago, o ser como yo soy… Intuyo que tengo a varios que chismorrearán de mi, hay tanta afición a meterse unos con otros que seguro soy su víctima, aunque poco me importa… Creo que les sigo queriendo.

Y esto que escribo no es para que otros me copien haciendo lo propio, sino que empecé pensando en mis hijos y en poder enseñarles algo de inversiones y de la vida misma…, algo de mí, por si les vale.

1/12/16

contemplar

PD2: Es la segunda derivada, contemplar…
Hay una gran diferencia entre observar y contemplar. Con frecuencia observo la vida. Lo que sucede delante de mí. Lo analizo, lo disecciono, y decido lo que está bien y lo que no corresponde. Me indigno con lo que no comparto. Quiero cambiarlo. Me emociono con lo que toca mi alma. Quiero alterar la disposición de las cosas. Eliminar algunas, introducir otras nuevas. Tengo una tendencia natural a observar lo que sucede y después actuar. Miro, pero no contemplo.
Me cuesta más estar sencillamente contemplando lo que tengo en frente, admirándome de su belleza, sin hacer nada.
El otro día leía: “Si uno observa quiere saber y obtener información. Uno quiere conseguir algo, por ejemplo conocimiento. En cambio el mero contemplar no pretende conseguir nada. La actitud contemplativa nos conduce a una increíble calma. Todo lo que está presente puede estar presente. No necesitamos cambiar nada. Lo dejamos todo como está. Contemplando se llega al amor por lo contemplado. La contemplación es desinteresada y libre de intereses propios. Así, nunca desearíamos que Dios nos observara, pero somos felices cuando nos contempla bondadosamente. En la vida eterna tampoco observaremos a Dios, sino que lo contemplaremos y por eso lo amaremos”.
Me gustaría aprender a vivir así. Y sacar paz de todo lo que veo. Detenido ante la vida llenarme de la presencia de Dios. Sé que todo me habla de su amor, de su preocupación por mí. Quiero que Dios me contemple.
Quiero contemplar a Dios y saber lo que me está diciendo en medio de mis días. No sólo donde creo que Dios sí me tiene que decir algo.