13/4/15

hay que hacer lo que se hacía hace muchos años

PD1: Me ha gustado mucho esto. Como soy un apóstol empedernido, me he sentido muy identificado:

Las cinco virtudes del evangelizador

Id y predicad el Evangelio…

Puede que sientas en tu interior la necesidad de hablar de Dios a tus amigos, a tus compañeros de trabajo, a tus familiares…, y no te sientas capacitado para ello o que, al hacerlo, no haya ido bien. Lo más importante es ponerse en las manos de Dios. El apostolado no es una tarea más, sobre todo es un encuentro con Cristo, que nos transforma de tal modo, que nos llena tanto, que se desborda y nos lleva, con naturalidad, a contárselo a todo el que nos rodea. Éstas son algunas pautas que pueden ayudarte a la hora de hablar de Jesús a los demás:

Alegría

Cuando hay un encuentro real con Cristo, el corazón se llena de alegría. Y esa alegría «es contagiosa y grita el anuncio, y ahí crece la Iglesia», explicaba el Papa Francisco durante la Misa de Acción de Gracias, hace un año, por la canonización de san José de Anchieta, el evangelizador de Brasil. «La Iglesia no crece por proselitismo, crece por atracción; la atracción testimonial de este gozo que anuncia Jesucristo», dijo a continuación el Santo Padre rememorando a su antecesor Benedicto XVI.

Un católico que se presenta triste y enfadado ante la vida y ante los que le rodean no atrae a nadie; al contrario, genera rechazo, necesariamente: ¿Quién va a querer acercarse a Cristo si tú, que dices que te has encontrado con Él, eres un tipo triste y aburrido? Ya lo dice el refrán: Un santo triste es un triste santo.

Ejemplo personal

Podremos dar mil argumentos teológicos muy buenos para intentar convencer a alguien de lo maravilloso que es acercarse a Cristo y vivir una vida de fe, que, si al terminar la conversación, te dedicas a despreciar a los que tienes alrededor, te intentas escaquear del trabajo, o defraudas a la menor ocasión, tus palabras habrán sido desautorizadas por tus obras. Por eso, «hay que salir con la fuerza de las obras», pedía el arzobispo de Madrid a los universitarios hace pocas semanas. «¿Y esto cómo se hace?», preguntó uno de los alumnos que escuchaban.

«Hace muchos años, en Torrelavega (Cantabria) –contó don Carlos Osoro en aquel encuentro–, yo vivía con otros cuatro curas. Veía que muchos jóvenes del pueblo de al lado deambulaban por la calle. Quise atenderles y alquilé una casa para irme a vivir con todos ellos. Éramos 18 chavales y yo, y con mi sueldo de cura no llegaba para afrontar todos los gastos. Le pedí permiso al obispo para dar clase en el instituto y así poder aumentar mis ingresos. Es verdad que, al poco de llegar, uno de los profesores me dijo: Tú, cura, vete a hacer tus cosas de cura, que nosotros nos quitaremos un poco de nuestro sueldo y te lo daremos a ti. Aquellos días, mi mejor pastoral no fue nada de lo que les decía a los jóvenes con los que vivía, sino las obras, los hechos que ellos veían».

Naturalidad

«Estoy aquí para quererte/estoy aquí para adorarte/estoy aquí para decirte/que yo también quiero ser tan natural», decía un muy famoso anuncio de la marca de bebidas Trina. La naturalidad se hace querer, era el eslogan de aquella campaña. Y es que, cuando uno es natural, genera atracción, esa atracción de la que nos hablaba el Papa Benedicto. Por el contrario, lo que no es natural genera rechazo, lo que es estridente no atrae. Cuando un católico es coherente y vive su vida de fe con naturalidad ya está ofreciendo un testimonio evangelizador. Sus obras, las que le salen del corazón, estarán ofreciendo un gran ejemplo para los que le rodean.

De tú a tú

Paz Matudse quedó a solas con su compañera de escenario y fue en ese momento, delante de una copa, cuando le confesó sentirse enamorada de Jesucristo. Los chicos de Fearless!, a pesar de llegar a cientos de jóvenes, se preocupan por cada uno de ellos. También Gonzalo Paz se acerca a cada joven, y a cada mendigo, de forma personal, e invita, uno por uno, a que se acerquen al Señor. Dios llama a todos los hombres, uno por uno, a cada uno por su nombre. De esta forma Jesús llamó a los Doce, o se encontró, en el pozo, con la Samaritana. Y esto no es en detrimento del resto de acciones de evangelización que pueda atender a grandes multitudes, porque también Jesucristo dio de comer a 5.000 hombres poco antes de la Pascua judía.

Saber escuchar a los demás…

…para que luego los demás te escuchen a ti. «La gente está cansada de sermones. A veces, con sólo escuchar, ya estamos evangelizando. Muchas veces no es necesario poner mensajes expresamente religiosos, pero sí una actitud de escucha, ofrecer el testimonio de vida», explicaba Xiskya, co-fundadora de iMisión, a Alfa y Omega. La actitud de escucha es fundamental para comprender a la gente y sus circunstancias. La gente tiene necesidad de ser escuchada, de poder desahogarse con el hermano, de poder compartir sus miedos y alegrías. También la gente necesita una palabra de esperanza. Y nosotros necesitamos escuchar a Dios. «Hagamos silencio para escuchar a Dios», pedía el Papa Francisco en una de sus homilías en Santa Marta.

10/4/15

cántalo...

PD5: En tiempos de Pascua se reza el Regina Caeli. Dan ganas de gritarlo, o al menos de cantarlo…

9/4/15

¿Somos más felices los hombres?

PD3: Dicho por las mujeres: Por qué es más fácil ver a un hombre feliz:

• Vuestro apellido no se pierde

• El garaje es todo vuestro

• Los preparativos de boda se hacen solos

• El chocolate es sólo un aperitivo más

• Nunca te quedas embarazado

• Podéis llevar camiseta blanca a un parque acuático

• O directamente, podéis ir sin camiseta

• Los mecánicos os dicen la verdad.

• El mundo es vuestro WC

• Nunca tenéis que ir a otra gasolinera porque el WC esté asqueroso.

• No tenéis que pararos a pensar hacia qué lado apretar la tuerca

• Os pagan más por el mismo trabajo.

• Las arrugas os imprimen carácter

• Vestido de Boda: 2000€; Traje de novio de alquiler: 100€

• La gente nunca os mira al pecho mientras les estáis hablando.

• Todo el mundo espera de vosotros un eructo de los buenos.

• Los zapatos nuevos no os hacen ampollas

• Tenéis el mismo estado de ánimo todo el tiempo.

• Vuestras conversaciones telefónicas sólo duran 30 segundos.

• Con una maleta es suficiente para unas mini vacaciones.

• Podéis abrir los botes vosotros solitos.

• Obtenéis un gran reconocimiento por el más ligero acto de raciocinio.

• Si alguien se olvida de invitaros, éste puede seguir siendo vuestro amigo o amiga.

• Vuestra ropa interior cuesta 5€ el pack de tres.

• Con tres pares de zapatos tenéis más que suficiente.

• Sois incapaces de ver las arrugas de la ropa.

• Sois capaces de llevar el mismo corte de pelo durante años, incluso décadas.

• Solo os tenéis que afeitar la cara y el cuello.

• Podéis jugar con juguetes durante toda vuestra vida.

• Lleváis el mismo billetero, el mismo par de zapatos y el mismo color para todas las estaciones del año.

• Podéis llevar pantalones cortos sean como sean vuestras piernas.

• Sois capaces de haceros la manicura con una navaja de bolsillo.

• Tenéis la opción de dejaros crecer el bigote.

• Sois capaces de comprar los regalos de navidad para 25 familiares y amigos el 24 de diciembre en 25 minutos.

Y sin embargo, esta Semana Santa las iglesias estaban sin hombres, solo mujeres… Ay de los hombre, ay!!!

8/4/15

¡Cristo ha resucitado!

PD3: Nosotros anunciamos la resurrección de Cristo cuando su luz ilumina los momentos más oscuros de nuestra existencia y podemos compartirla con los otros; cuando sabemos sonreír con quien sonríe y llorar con quien llora; cuando caminamos junto a quien está triste y corre el riesgo de perder la esperanza; cuando contamos nuestra experiencia de fe a quien está buscando el sentido y la felicidad. Con nuestra actitud, con nuestro testimonio, con nuestra vida, decimos: ¡Jesús ha resucitado! Lo decimos con todo el alma. Esto lo dijo el Papa Francisco el otro día.

7/4/15

mucho palique...

PD2: Nos hemos pasado una Semana Santa muy santa, muy rezada. Hemos ido con los hijos a los Oficios, hemos ayunado el Viernes, hemos pasado unos grandes momentos de vida intensa familiar. Y como nos llevamos muy bien, nos hemos divertido. Estuvimos en Vilches, Jaén. Hemos disfrutado de muchos paseos por el campo, de mucha barbacoa en la chimenea, de partidas de Mus, de Continental, de juegos variados. Pero sobre todo, de mucho palique. Es lo mejor que hacemos los españoles, hablar y hablar…, de lo que sea. Resolvemos los problemas de todos hablando y hablando. Y nos lo pasamos bien en familia contándonos nuestras cosas, compartiendo la vida…

6/4/15

debemos ser apóstoles...

Lo primero, ¡FELICES PASCUAS!

PD4: Cada uno de nosotros, por razón de su bautismo, también está llamado a ser profeta. Por eso:
1º. Debemos anunciar la Buena Nueva. Para ello, como dijo el Papa Francisco, tenemos que escuchar la Palabra con apertura sincera, dejar que toque nuestra propia vida, que nos reclame, que nos exhorte, que nos movilice, pues si no dedicamos un tiempo para orar con esa Palabra, entonces sí seremos un “falso profeta”, un “estafador” o un “charlatán vacío”.
2º Vivir el Evangelio. De nuevo el Papa Francisco: «No se nos pide que seamos inmaculados, pero sí que estemos siempre en crecimiento, que vivamos el deseo profundo de crecer en el camino del Evangelio, y no bajemos los brazos». Es indispensable tener la seguridad de que Dios nos ama, de que Jesucristo nos ha salvado, de que su amor es para siempre.
3º Como discípulos de Jesús, ser conscientes de que así como Jesús experimentó el rechazo, la ira, el ser arrojado fuera, también esto va a estar presente en el horizonte de nuestra vida cotidiana.

27/3/15

¿Y Dios?

PD6: A raíz de lo ocurrido en el siniestro del avión en los Alpes, te copio esto que me ha gustado y te recuerdo que más que pasarte horas con el morbo del accidente, se pueden emplear en rezar por los muertos inocentes y sus familias:

¿Dónde está Dios?

Sí, en el mundo hay tragedias todos los días y a todas horas. La globalización nos las acerca más que nunca; las conocemos al instante. Y todos nos preguntamos muchas veces dónde está Dios, por qué no evita las muertes de los inocentes, los millones de niños abortados o esclavizados, las mujeres maltratadas…

Seguro que no quieres que te responda con un confuso tratado teológico sobre el sentido del dolor. Pero quizá te ayude, como me ayudó a mí, el recuerdo de una pintura de Brueghel el Viejo que se conserva en Viena. Se titula "Jesús con la Cruz a cuestas". Lo curioso de este cuadro es que uno tarda en descubrir dónde está Jesús. Sólo ve una larga y abigarrada procesión de gentes de todas las edades y clases sociales. Hay una mujer que grita dando a luz, un hombre asaltado por bandidos, algún moribundo… En definitiva, un retablo terrible de sufrimientos de todo tipo.  También aparece Jesús, desde luego; pero como un personaje más de la escena, con su dolor a cuestas en forma de cruz.

Yo creo entender lo que pretendía transmitirnos el artista con este cuadro. Cuando preguntamos al Señor por el sentido del dolor, aparentemente calla, pero toma su cruz y se pone a nuestro lado en silencio. Y, desde que murió por nosotros, todo hombre o mujer que sufre, quiera o no quiera, tendrá siempre como compañero de sufrimiento al mismo Dios Encarnado.

Habrá quien no lo entienda, quien blasfeme o exija a Dios que dé la cara y hable más claro. A mí me resulta evidente que, si Dios no existiera, entonces sí que este mundo sería absurdo, un sinsentido en el que cualquier violencia sería lícita. Pero por fortuna hay un Dios, un Juicio y una vida Eterna, y ese Jesús que nos acompaña con la Cruz a cuestas nos señala el camino.

26/3/15

¿Por qué confesarse?

PD1: Ahora que se va terminando la Cuaresma, te animo a que pases por el confesionario…

Confesarnos, ¿por qué?

“El perdón se pide, se pide a otro, y en la Confesión pedimos el perdón a Jesús. El perdón no es fruto de nuestros esfuerzos, sino que es un regalo, es un don del Espíritu Santo, que nos llena con el lavado de la misericordia y de la gracia que fluye incesantemente desde el corazón abierto de par en par de Cristo crucificado y resucitado.” Papa Francisco, Audiencia 19/02/2014

1. Confesarnos, ¿por qué?

La Confesión es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados, cuando dijo a sus apóstoles: “A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes retengáis los pecados, les serán retenidos.” Jn, 20,23.
Porque la vida nueva que nos fue dada por Él en el bautismo puede debilitarse y perderse a causa del pecado. Por ello, Cristo ha querido que la Iglesia continuase su obra de curación y de salvación mediante este sacramento. 
Por la absolución sacramental del sacerdote, que actúa en nombre de Cristo, Dios concede al penitente el perdón y la paz, recupera la gracia por la que vive como hijo de Dios y puede llegar al cielo, la felicidad eterna.
Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, 1420-1421; 1426; 1446.

2.¿Qué es el pecado?

El pecado es una falta contra el amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. San Agustín lo ha definido como el “amor de sí hasta el desprecio de Dios”. Por esta exaltación orgullosa de sí, el pecado es diametralmente opuesto a la obediencia de Jesús que realiza la salvación (cfr. Flp 2, 6-9).
Los pecados se distinguen según su gravedad en mortal y venial. El pecado mortal destruye la caridad en el corazón del hombre por una infracción grave de la ley de Dios; aparta al hombre de Dios, que es su fin último y su bienaventuranza, prefiriendo un bien inferior. El pecado venial deja subsistir la caridad, aunque la ofende y la hiere.
Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: una acción que tiene como objeto una materia grave, cometida con pleno conocimiento (plena conciencia) y deliberado consentimiento.
La materia grave es precisada por los Diez mandamientos según la respuesta de Jesús al joven rico: “No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes testimonio falso, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre” (Mc 10, 19). La gravedad de los pecados es mayor o menor: un asesinato es más grave que un robo. La cualidad de las personas lesionadas cuenta también: la violencia ejercida contra los padres es más grave que la ejercida contra un extraño.
Se comete un pecado venial cuando no se observa en una materia leve la medida prescrita por la ley moral, o cuando se desobedece a la ley moral en materia grave, pero sin pleno conocimiento o sin entero consentimiento. El pecado venial debilita la caridad; entraña un afecto desordenado a bienes creados; impide el progreso del alma en el ejercicio de las virtudes y la práctica del bien moral; merece penas temporales. El pecado venial deliberado y que permanece sin arrepentimiento, nos dispone poco a poco a cometer el pecado mortal. 
Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, 1849-1864.

3. ¿Qué se necesita para una buena Confesión?

Para hacer una buena Confesión es necesario: un diligente examen de conciencia de los pecados cometidos desde la última Confesión; la contrición o arrepentimiento; la confesión, o la acusación de los pecados hecha delante del sacerdote y la satisfacción o penitencia impuesta por el confesor al penitente para reparar el daño causado por el pecado.
Para hacer el examen de conciencia ayuda repasar los pecados cometidos desde la última confesión a la luz de los diez mandamientos, del Sermón de la montaña y las enseñanzas apostólicas.
La contrición consiste en el dolor y la detestación del pecado cometido, porque es una ofensa a Dios y a los demás, e incluye el deseo de no volver a pecar. 
Por la confesión o acusación el hombre se enfrenta a los pecados de que se siente culpable; asume su responsabilidad y, por ello, se abre de nuevo a Dios y a la comunión de la Iglesia. Se deben enumerar todos los pecados mortales de que tienen conciencia tras haberse examinado seriamente, incluso si estos pecados son muy secretos, pues, a veces, estos pecados hieren más gravemente el alma y son más peligrosos que los que han sido cometidos a la vista de todos.

La confesión de todos los pecados cometidos manifiesta la verdadera contrición y el anhelo de la misericordia divina. Es como cuando enfermo deja ver su llaga al médico para que le cure.
La satisfacción o penitencia. Si los pecados causan daño al prójimo, es preciso hacer lo posible para repararlo (por ejemplo, restituir las cosas robadas, restablecer la reputación del que ha sido calumniado, compensar las heridas). La simple justicia exige esto. Pero además el pecado hiere y debilita al pecador mismo, así como sus relaciones con Dios y con el prójimo. La absolución quita el pecado, pero no remedia todos los desórdenes que el pecado causó. Liberado del pecado, el pecador debe todavía recobrar la plena salud espiritual. Por tanto, debe hacer algo más para reparar sus pecados: debe "satisfacer" de manera apropiada o "expiar" sus pecados del modo que indique el confesor. 
Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, 1451; 1455; 1456; 1459

4. ¿Porqué pedir perdón a un hombre y no directamente a Dios? 

Sólo Dios perdona los pecados (cfr. Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo de Dios, dice de sí mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc 2,10) y ejerce ese poder divino: "Tus pecados están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48). 

Jesús, en virtud de su autoridad divina, confiere este poder a apóstoles (cfr. Jn 20,21-23) y a sus sucesores, los sacerdotes, para que lo ejerzan en su nombre. Cristo quiso que la Iglesia fuera el signo y el instrumento del perdón y de la reconciliación que nos adquirió al precio de su sangre. Y confió el ejercicio del poder de absolución al ministerio apostólico. Por eso el sacerdote al confesar actúan "en nombre de Cristo", y "es Dios mismo" quien, a través de él nos dice: "Dejaos reconciliar con Dios" (Cfr. 2 Co 5,20). 
Catecismo de la Iglesia Católica, 1441-1442

5. ¿Con qué frecuencia hay que confesarse?

Santo Padre durante la JMJ en Brasil 2013

Él nunca se cansa de perdonar, pero nosotros a veces nos cansamos de pedir perdón. Papa Francisco, Ángelus 17 de marzo 2014
Todo fiel llegado a la edad del uso de razón debe confesar al menos una vez al año. Además quien tenga conciencia de hallarse en pecado grave no puede comulgar, sin acudir antes a la confesión sacramental. Además, la Iglesia recomienda vivamente la confesión habitual de los pecados veniales, porque ayuda a formar la conciencia, a luchar contra las malas inclinaciones, a dejarse curar por Cristo, a progresar en la vida del Espíritu.
La llamada de Cristo a la conversión sigue resonando en la vida de los cristianos. Se trata de una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia que recibe en su propio seno a los pecadores y que siendo santa al mismo tiempo que necesitada de purificación constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación (cfr. LG 8). Este esfuerzo de conversión no es sólo una obra humana. Es el movimiento del "corazón contrito" (Sal 51,19), atraído y movido por la gracia (cfr. Jn 6,44; 12,32) a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero (cfr. 1 Jn 4,10). 
El proceso de la conversión y de la penitencia fue descrito maravillosamente por Jesús en la parábola del hijo pródigo, cuyo centro es el padre misericordioso (cfr. Lc 15,11-24). La fascinación de una libertad ilusoria, el abandono de la casa paterna; la miseria extrema en que el hijo se encuentra tras haber dilapidado su fortuna; la humillación profunda de verse obligado a apacentar cerdos, y peor aún, la de desear alimentarse de las algarrobas que comían los cerdos; la reflexión sobre los bienes perdidos; el arrepentimiento y la decisión de declararse culpable ante su padre, el camino del retorno; la acogida generosa del padre; la alegría del padre: todos estos son rasgos propios del proceso de conversión. El mejor vestido, el anillo y el banquete de fiesta son símbolos de esta vida nueva, pura, digna, llena de alegría que es la vida del hombre que vuelve a Dios y al seno de su familia, que es la Iglesia. Sólo el corazón de Cristo, que conoce las profundidades del amor de su Padre, pudo revelarnos el abismo de su misericordia de una manera tan llena de simplicidad y de belleza. 
Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, 1428; 1439; 1457

25/3/15

el sentido del pecado

PD2: Parte de la cultura actual tiende a borrar el sentido del pecado… Perder la conciencia de pecado comporta una cierta superficialidad en la forma de comprender el amor de Dios, se pierde la imagen de Dios. ¿Qué es Dios? Nadie se lo pregunta, nadie piensa en Él…Para muchos, es ya inimaginable que un acto humano pueda ofender a Dios; apenas se le ocurre a nadie buscar las causas de los males del mundo y de nuestra existencia en el pecado. Resultan iluminadoras unas palabras de Benedicto XVI: «Si nos preguntamos: ¿Por qué la Cruz?, la respuesta es: Porque existe el pecado»… Y ante el pecado, la única solución: el arrepentimiento, confesión y expiación, la vuelta a encontrar la alegría de la Gracia…

24/3/15

¡lucha!

PD2: Vive el que lucha contra las tentaciones. Muere el que se deja arrastrar por ellas. ¡Señor, dame la santa rebeldía!

22/3/15

Perdonar y olvidar.

PD5: Cuando Dios nos perdona, olvida los pecados cometidos. Es la esencia de su misericordia. Cuando nosotros perdonamos, qué cantidad de veces nos quedamos con ese resquemor en el corazón…, no deberíamos, tendríamos que olvidar la ofensa que nos hicieron y ver si no fuimos nosotros los que ofendimos primero. Hay que aprender a perdonar al prójimo de verdad. Perdonar y olvidar…

20/3/15

Providencia

PD6: Esperanza es confiar en Dios, no es tener confianza en el día de mañana, saber que nos provee y nos mima cada día. No debemos estar siempre inquietos por el día de mañana…

Como decía Víctor Hugo:

"¡Oh! ¡Mañana es la gran cosa! ¿De qué estará hecho el mañana?"

Pues no es eso, es el hoy lo más importante. Cumplir con el deber de hoy, y no estar pendiente del mañana.

¡Qué bueno es Dios que nos tiene escondido el porvenir!

Dios nos dará nuevas fuerzas para las dificultades del mañana. No podemos dejarlo todo amarrado para el mañana, ya que siempre habrá algo imprevisto… Hay que confiar en la Providencia de Dios y no obsesionarnos con que lo que hacemos, no lo hacemos con nuestras fuerzas, sino que siempre es Dios quien actúa…

18/3/15

¿te motiva el trabajo?

PD3: Lo más importante que tenemos en nuestra vida es el trabajo. Con él nos podemos santificar, ofreciéndolo, convirtiéndolo en oración, tratando de hacerlo con mucha perfección, cuidando los detalles que no se notan…

Si el trabajo no te hace saltar de la cama es que es hora de pensar en cambiarlo…

17/3/15

cada vida importa...

PD2: ¿Es que hay alguien que no sepa que el aborto provocado es un homicidio? Raros los tiempos éstos en que es necesario demostrar lo evidente.

El pasado sábado asistimos mi mujer y las niñas a manifestarnos a favor de la vida. No fuimos muchos ya que los políticos no están por la labor. Allá ellos y sus conciencias. Lo único que nos queda es rezar por los que no dejan nacer, por sus padres, por los médicos, por los políticos que lo autorizan, sabedores que en unos años se hablará del genocidio de estos días.

16/3/15

es obsesivo...

PD4: La obsesión por la fama, pura vanidad: No te empeñes en ser conocido, sino en ser alguien que valga la pena conocer.

13/3/15

personas íntegras

PD7: Integridad, es lo único que pido de la gente que me rodeo, que sean honrados y honestos, íntegros, cabales…, que te puedas fiar de ellos, que puedas poner la mano en el fuego por ellos. Y esa integridad se consigue cuando te ven y cuando no te ven…
Aquél que en privado se comporta diferente de cómo se comporta en público es un falso…

12/3/15

la figura del padre en la educación de los hijos

PD2: El Papa explicó por qué la palabra “padre” tiene un valor especial para los cristianos. Pero también es “una palabra conocida por todos, una palabra universal”, pues “indica una relación fundamental cuya realidad es tan antigua como la historia del hombre”.
Hoy, sin embargo, la figura del padre está más desvaída, e incluso se ha llegado a decir que estamos en una “sociedad sin padres”. En la cultura occidental, la ausencia del padre “se percibió como una liberación: liberación del padre-patrón, del padre como representante de la ley que se impone desde fuera”.
El rechazo hacia el padre obedecía al “autoritarismo” que reinaba en algunos hogares: “padres que trataban a sus hijos como siervos”, porque “no les ayudaban a seguir su camino con libertad”, ni tampoco “les ayudaban a asumir las propias responsabilidades para construir su futuro y el de la sociedad”.
Pero si el autoritarismo sobreprotector “no es una actitud buena”, tampoco lo es su contrario. “Como sucede con frecuencia, se pasa de un extremo a otro. El problema de nuestros días no parece ser ya tanto la presencia entrometida de los padres, sino más bien su ausencia, el hecho de no estar presentes”.
El Papa advierte que la ausencia del padre “produce lagunas y heridas que pueden ser incluso muy graves. Y, en efecto, las desviaciones de los niños y adolescentes pueden darse, en buena parte, por esta ausencia, por la carencia de ejemplos y de guías autorizados en su vida de todos los días, por la carencia de cercanía, la carencia de amor por parte de los padres”.
Junto a la ausencia física, ligada a la crisis actual de la familia, hay otras formas más cotidianas de ausentarse del hogar: “Los padres están algunas veces tan concentrados en sí mismos y en su trabajo, y a veces en sus propias realizaciones individuales, que olvidan incluso a la familia”.
Otras veces “no se comportan como padres, no dialogan con sus hijos, no cumplen con su tarea educativa, no dan a los hijos, con su ejemplo acompañado por las palabras, los principios, los valores, las reglas de vida que necesitan tanto como el pan”.
También puede ocurrir que los padres “no sepan muy bien cuál es el sitio que ocupan en la familia y cómo educar a los hijos”. Y entonces el riesgo es retirarse, “tal vez refugiándose en una cierta relación ‘de igual a igual’ con sus hijos. Es verdad que tú debes ser ‘compañero’ de tu hijo, pero sin olvidar que tú eres el padre. Si te comportas solo como un compañero de tu hijo, esto no le hará bien”.
En todos estos casos, los niños y los jóvenes se quedan “huérfanos de maestros de quien fiarse, huérfanos de ideales que caldeen el corazón, huérfanos de valores y de esperanzas que los sostengan cada día”.
Sigue el Papa: “Toda familia necesita un padre. Un padre que no se vanaglorie de que su hijo sea como él, sino que se alegre de que aprenda la rectitud y la sensatez, que es lo que cuenta en la vida. Esto será la mejor herencia que podrá transmitir al hijo, y se sentirá henchido de gozo cuando vea que la ha recibido y aprovechado”.
En la transmisión de esa herencia, el padre tiene la misión de “enseñar lo que el hijo aún no sabe, corregir los errores que aún no ve, orientar su corazón, protegerlo en el desánimo y la dificultad. Todo ello con cercanía, con dulzura y con una firmeza que no humilla”.
En la educación de los hijos surgen tensiones, porque a veces no es fácil conciliar el cariño y la disciplina. Pero aquí el error sería quitarse de en medio. “Para ser un buen padre, lo primero es estar presente en la familia, compartir los gozos y las penas con la mujer, acompañar a los chicos a medida que van creciendo”.
Ilustró esta idea con la parábola del hijo pródigo: “Nos muestra al padre que espera a la puerta de casa el retorno del hijo que se equivocó Sabe esperar, sabe perdonar, sabe corregir. También hoy los hijos, al volver a casa con sus fracasos, necesitan a un padre que los espere, los proteja, los anime y les enseñe cómo seguir por el buen camino”

11/3/15

¿precio o valor?

PD4: Actualmente solo se le da importancia a lo que cuesta dinero. Solo se aprecia aquello que tiene precio y a más precio más aprecio. Pero hay en nuestra sociedad muchas cosas que tienen un gran valor y no tienen precio. La confusión entre valor y precio está llevando a muchas personas a vivir una vida tremendamente aburrida y vacía. Sin embargo, lo que todo ser humano admira son cosas que teniendo mucho valor, no tienen precio. Probablemente es de lo que más orgullosos nos sentimos en nuestra vida. Aquello que nos enseñaron y ha sido el norte de nuestra vida. Eso genera un orgullo personal, de familia. Pero se van perdiendo. No cedas, recuerda lo que te enseñaron tus padres cuando eras joven.

10/3/15

corrige

PD3: Si podemos, hay que corregir, hay que intentar ayudar al que no sabe o yerra... A mis hijos en su proceso de aprendizaje, a mis familiares y amigos, porque es una obligación, porque no te puedes quedar callado… Pero esa finura, esa delicadeza, ese saber decir las cosas sin caer pesado, sin herir los sentimientos, eso es muy difícil. No hay que corregir en caliente, hay que meditar cómo decir las cosas, y pedir mucha ayuda a Dios… Y no hay que criticar, una corrección no es una crítica. Aunque casi nunca el corregido le gusta serlo, a nadie nos gusta que venga otro a decirnos que nos equivocamos… Humildad pues.

9/3/15

no es un momento... es un empeño

PD3: Ser cristiano es no cansarse nunca de estar empezando siempre...

6/3/15

no más mentiras...

PD5: Nos acostumbramos a que nos mientan y esto no es bueno. El mundo es una pura mentira. Nos mienten los políticos, los bancos, nos engaña la publicidad, las técnicas de venta, nos engañan los que más queremos, por mor de no hacernos daño… No, por favor, no más mentiras. Decirme siempre la verdad; estoy harto del engaño continuado, como si fuéramos niños pequeños que no se les puede decir la verdad para no asustarles… Si esto es lo peor que se le pueda hacer a un joven, mentirle. Yo no quiero más mentiras, ni siquiera quiero que me engañéis cuando el médico diga que me voy a morir pronto. Sería injusto, ya que no me podría preparar para mi muerte. Siempre con la verdad por delante… Si me vas a decir mentiras, no me hables político, no me hables banquero, no me hables teletonta, no me hables mujer mía…

5/3/15

recomenzar cada día...

PD3: Ser un buen cristiano, ser una buena persona, la santidad, no consiste en no pecar nunca, sino en el deseo de recomenzar y de pedir perdón. Cada día es un nuevo día, donde se puede empezar a amar. Y estos días que estamos son los mejores para pedir perdón, para hacer una buena confesión. Recuerda: Es Dios el que nos perdona, no el cura…

4/3/15

el perdón

PD7: Este joven sacerdote, Mike Schmitz, lo tiene claro: El confesionario es el lugar más alegre, humilde e inspirador del mundo. En él, veo actuar la preciosa misericordia de Dios, el poder transformador de su amor, y me recuerda qué bueno es Dios. Solemos intentar impresionar a los demás en muchas cosas de nuestra vida, pero la Confesión es un lugar donde no tenemos que impresionar a los demás. En el confesionario, el deseo de dar la talla muere. En la Confesión, encontramos a Jesús que nos recuerda: Eres digno de que yo muera por ti… incluso en tus pecados. Cada vez que alguien viene a confesarse, veo a una persona que es profundamente amada por Dios, y eso es todo lo que cuenta.

3/3/15

enfadados

PD6: ¿POR QUÉ GRITAMOS?

Un día el sacerdote preguntó a su congregación lo siguiente:

-¿Por qué la gente grita cuando está enfadada?

-Porque perdemos la calma, dijo uno, por eso gritamos.

-Pero ¿Por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó el sacerdote. ¿No es posible decir lo mismo sin gritar?

Los asistentes dieron algunas respuestas.

Finalmente él explicó: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego preguntó: ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

El sacerdote continuó. Cuando se enamoran más aún, ¿Qué sucede? No hablan, sólo susurran, finalmente no necesitan ni susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así de cerca están dos personas cuando se aman.

Luego dijo:

“Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, no sea que la distancia llegue a ser tanta que no encuentren el camino de regreso”.

2/3/15

hay que tener hermanos...

PD2: "Tener un hermano que te quiere es una experiencia fuerte, impagable, insustituible", ha dicho el Papa Francisco. ¡Qué pena la cantidad de familias que, con la crisis, con el ambiente egoísta que hay, se contentan con el hijo único…!

Y tener más de uno es todavía mejor… Yo recomiendo 9.

27/2/15

nos copian todo...

PD3: Desde que son pequeños, les enseñamos a los hijos de todo, las alegrías de la casa, los enfados y como se desarrollan, las conversaciones en las cenas, los planes del fin de semana, lo que hablamos y sentimos, como nos queremos, como hablamos mal de otros, como nos mostramos hacia fuera de la familia…, como vivimos la muerte de los seres queridos, como rezamos…

Y ellos, desde pequeños, aprenden todo de nosotros. El colegio algo aporta también. Pero somos nosotros en lo que decimos y hacemos, lo que forma a nuestros hijos. Es un trabajo cansino y constante, cuyos frutos no veremos siempre, cuyos frutos perdurarán en varias generaciones… ¡Merece la pena el esfuerzo! Se vive mucho mejor sabiendo que todo lo que haces hay alguien que, desde que nace, se va fijando y va aprendiendo… Luego repite lo que ha visto, luego se parece a sus padres, no físicamente, sino en su forma de ser, de ver y amar la vida.

26/2/15

es un camino...

PD2: Este año este debería ser el camino de la Cuaresma, cada día algo bueno… Hoy pide para que te aumente la Fe.
Y lo mejor, es desterrar esos odios a otras personas: Amar a los demás, a todos, quererles, no tener enemistad con nadie, no tener rencillas, saber perdonar, identificar si hay alguno que no sea amigo y ponerle solución, pero que no sea este el remedio…

25/2/15

la monda!!!

PD2: De vez en cuando ves cosas interesantes en twitter: “El hombre aspira al bien y respira el mal”…

24/2/15

bien y mal

PD1: Roma fue espectacular. Nos gustó todo, esas calles atiborradas de turistas, esas casas sucias pintadas con ese color a tierra, esa cantidad de iglesias, a las que entrábamos con interés a ver las obras de arte y a rezar…, esas pizzas finas, ya podían aprender a hacerlas así en España, esa pasta carbonara, donde la nata es lo que falta y sobra en España, esos mini cafés, puro concentrado de revitalizante delicioso…, ese hijo nuestro tan bueno, tan entregado, tan voluntarioso, nos sorprendió con varios detalles impensables… Además, vimos pasar al Papa en un Ford Focus con dos motoristas solo… ¡El taxista se emocionó y nosotros también!

Bueno, hubo algo que no nos gustó nada: Unas hordas de indios tratando de venderte el palo para selfies, o el paraguas, según la ocasión. Creo que había miles de indios, con esa cara tristona, con esa pulcritud en el vestir y en la forma de acercarse a venderte el palo. Me dieron mucha pena…, parecían esclavos traídos bajo falsas promesas y supuestamente un gran coste, donde el fruto de los pocos palos que vendían sería para la mafia que los ordenaba… Mucha pena al ver la explotación humana de cerca.

23/2/15

nada...

PD2: Recuerdas que te hable ya varias veces del RETO de unas monjas de clausura dominicas de Lerma. Este me ha gustado mucho:

“Hoy me preguntaba qué puedo hacer para que Cristo me ame y yo le pueda amar. Y, después de orar mucho, la conclusión es muy clara: NADA. Todo es gracia, sólo tenemos que acoger a Cristo en nuestra vida y vivir de Él.

El amor de Cristo es una gozada. Si no has experimentado su amor, si nunca lo has sentido, hoy es un buen día para que le pidas tener una vivencia de su amor; te aseguro que ya no querrás vivir de otra cosa.

Usa la imaginación que Cristo te ha dado e imagínate como un niño pequeño en los brazos de Cristo. Te quiere porque has nacido en su familia, eres parte suya. Tienes su sangre. Él te ha dado su vida, la vida eterna. La tienes dentro de ti. Él quería otro hijo en la familia, por eso te engendró.

Ahora tú eres ese niño en los brazos de Cristo y te está durmiendo. ¿Para qué le sirves?

Para que te mire. A Cristo le gusta mirarte.

Para que te sienta. A Cristo le gusta sentirte en sus brazos.

Para que te tenga. Cristo es un Hermano y le gusta tener hijos en su familia.

Para que te ame. Cristo es amor y le gusta amar.

¿Qué tienes que hacer para que Cristo te mire ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te sienta ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te tenga ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te… ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te ame ? N… A… D… A…

Cristo te ama porque eres suyo. Si eres bueno o malo, te ama. El padre amaba al hijo pródigo porque era su hijo. Cristo te ama porque quiere amarte, y no hay nada que puedas hacer para que te deje de amar o para ganar su amor. Su naturaleza es amar.

Por ello, hoy déjate amar por Cristo y luego verás cómo tú también puedes amar. Feliz día.”

18/2/15

ser amable...

PD2: Un propósito para hoy: procurar ser amable en las palabras, amable en los silencios, amable en los pensamientos, amable en los deseos, amable en la mirada, amable en cada uno de mis actos…, y sobre todo, que no se te quite de la boca esa sonrisa que tanto me gusta regalar…

Hoy Miércoles de Ceniza, ayuno y abstinencia, empieza la Cuaresma, tiempo de conversión…

17/2/15

¿qué tal por casa?

PD5: La educación de los hijos en casa es muy intuitiva, nos dejamos guiar por nuestro instinto y la mayoría de los matrimonios lo hacemos razonablemente bien. Pero los problemas de las parejas, esa cantidad de divorcios, esas cosas que pasan en la casa de cada uno y que cuando nos damos cuenta ya es tarde… ¿No se podrían solucionar antes del gran conflicto? Esos problemas con los chicos, ¿no serán meteduras de pata de los padres? Me ha gustado esto del coach familiar y los cursos que dan. Porque todos los esfuerzos que hagamos en las familias para alcanzar la felicidad y la armonía, bien hechos están…

16/2/15

meterse en el evangelio

PD1: Francisco: "Toma el Evangelio, lee un fragmento pequeño, imagina qué ha pasado y coméntalo con Jesús. Así tendrás la mirada fija en Jesús y no en la telenovela, por ejemplo”.

13/2/15

nuestra historia de amor...

PD2: A nuestros hijos les hablamos del amor con nuestro ejemplo, pero a una determinada edad es bueno que les contemos nuestra historia: cómo nos conocimos, cuándo nos declaramos, qué hacíamos cuando éramos novios, dónde nos casamos, qué anécdotas recordamos. En fin, se trata de poner la letra a esa canción que ellos van escuchando cada día, esa melodía cotidiana que tararean sus padres al ritmo de la vida.
No nos dé vergüenza rescatar fotos antiguas, leerles alguna carta que guardamos en el fondo de un cajón, escuchar con ellos nuestra canción o enseñarles aquel regalo que tiene un valor impropio de una cosa material, porque lo que cuenta no es lo que se regala, sino quién lo hace y el motivo por que se regala. Es una manera de compartir con nuestros hijos una historia de amor de la que ellos forman parte. En cierto modo, tienen derecho a conocerla, y compartirla es una forma de quererlos.
Pero las historias se escriben renglón a renglón, día a día. Por eso, hemos de hacer visible lo que parece invisible, poner imágenes al texto y texto a las imágenes. Nuestra vida, nuestro transitar cotidiano ha de ser un libro ilustrado del amor, sin grandes definiciones abstractas, sino con acciones concretas que no necesitan notas a pie de página para explicar lo que significan, como:
Ese beso antes de salir de casa.
Ese "qué guapa estás hoy".
Ese vestido que a papá le gustará.
Ese "qué tal estoy" porque vas a buscar a mamá.
Ese "nosotros" que se lee entre líneas.
Ese "nos queremos" que se nota.
Ese día que vamos a cenar solos.
No hace falta esperar a san Valentín para amar y que se note.

12/2/15

¡dale un abrazo a la parienta!

PD4: Si no te dan abrazos al salir de casa por la mañana, puedes meter una moneda y te los dan baratos… Aunque creo que un buen pico, un buen abrazo, con pellizco en el trasero, y una gran sonrisa, le mejora el día a la parienta…, y a mi mismo.

11/2/15

a nuestra imagen y semejanza

PD4: Según el CIS, siete de cada diez españoles se declaran creyentes católicos.

Seis de esos siete no va "casi nunca" a Misa…

Esto es lo que se llama incumplir las creencias de cada uno… ¿Serán falsas esas creencias? No, son tibias!!!

Es el relativismo puro: Yo me lo guiso y yo me lo como, yo me hago a Dios a mi imagen y semejanza. Es tan falso…, ya que se creen tanto lo que hacen, que se quedan encantados de haberse conocido… No hay conciencia alguna, todo vale, todo está permitido y si no lo está, cada uno se lo permite… Es la falsedad llevada a la potencia…

10/2/15

las alternativas no valen...

PD2: Cuanta gente se apunta a clases de yoga, a prácticas de relajación, a cursos de terapia…, cuanta psicóloga suelta por el mundo, tratando de ayudar al espíritu de la gente, cuando lo que hay que hacer es ir un rato por la iglesia y hablar con Dios… Todo lo demás podrá provocarte nuevas frustraciones, mientras que tratar al Señor es lo mejor que habrás hecho nunca…

9/2/15

no es hacer cosas raras...

PD1: Ser cristiano no es hacer cosas raras, es compartir, amar, ayudar, perdonar, olvidar… Y además un buen cristiano es el que querría llegar a serlo de forma plena, provocando la costumbre de ser cristiano en todos los momentos, no solamente cuando se acude a Misa el domingo…, imitando a Cristo y su mensaje de amor.

6/2/15

la felicidad de los hijos

Si algo queremos todos los padres para nuestros hijos es que sean felices. Tanto es así que a veces se nos va la mano y les damos más de lo que necesitan, los arropamos exageradamente y los sobreprotegemos; entonces, nos sale el tiro por la culata y, en vez de conseguir su felicidad, los hacemos dependientes, caprichosos, insatisfechos…
Pensamos que si no ponemos todos los medios posibles para que sean dichosos no somos unos buenos padres. Nos tomamos su felicidad como una responsabilidad propia y no les queremos fallar. Por eso, nos sentimos culpables o fracasados cuando vemos que nuestros hijos no se sienten felices.
Pero, aunque no podamos evitar querer que nuestros hijos sean felices, nosotros no podemos suministrarles felicidad, simplemente porque la felicidad no se suministra. Lo que los padres debemos hacer es educar a nuestros hijos, darles raíces y alas, raíces para que tengan peso y no se los lleve el viento, y alas para que puedan volar aprovechando los vientos; lo demás no depende de nosotros.
Podemos ser muy buenos padres, haber educado a nuestros hijos con esmero y sacrificio, pero ni siquiera eso asegura su felicidad. Les hemos podido poner todas las condiciones para que tengan una vida dichosa; sin embargo, las condiciones, aunque la favorecen, no la causan.
El buen hacer de los padres influye menos en la felicidad de sus hijos que los errores educativos en su infelicidad. Es decir, resulta más fácil favorecer su desdicha por una mala praxis educativa, por ejemplo:
+ si les damos todo lo que nos piden para que no digan que somos malos padres.
+ si los sobreprotegemos para sentirnos bien.
+ si no les exigimos nada para no exigirnos a nosotros mismos.
+ si no les enseñamos a aplazar la recompensa para que no tengan que esperar.
+ si nunca les decimos “no” para que no se enfrenten a la decepción.
+ si siempre estamos pendientes de sus caprichos para que no les falte de nada.
+ si no les dejamos que sufran para no sufrir nosotros.
+ si les vaciamos de deberes para que no se sientan responsables.
+ si les llenamos de cosas materiales para que no se encuentren vacíos.
+ si no les permitimos tomar responsabilidades para que no se equivoquen.
+ si hacemos nosotros lo que pueden hacer ellos para que no se molesten.
+ si no los educamos…
No hay nada que asegure la dicha de nuestros hijos, pero tendrán más posibilidades de ser felices si aprendemos a combinar el amor con la exigencia, el cariño con la disciplina, el afecto con la autoridad. Más que preocuparnos por que sean felices, debemos ocuparnos de educarlos bien porque queremos que sean felices.
Para que sean felices: Educar, educar y educar…

5/2/15

sacrificios y mortificaciones

PD1: La palabra sacrificio es errónea. Significa hacer sagrado algo. Cuando el Señor vino a la Tierra dijo que no quería que se le siguiera ofreciendo a Dios más sacrificios de animales. La costumbre era que se mataban y quemaban animales en ofrenda a Dios para pedirle clemencia… El último sacrificio fue el propio Hijo de Dios que muere en la cruz para salvarnos. Es un acto sagrado.

Confundimos los sacrificios actuales con lo que de verdad son. Cuidar un enfermo es un sacrificio, es algo sagrado, es una obra de caridad, de amor hacia el prójimo. Si luego acabas cansado o si empleas mucho tiempo y esfuerzo es una consecuencia de este acto sagrado, de amor.

Otra cosa es la mortificación como medida de refuerzo a la oración. Si quieres pedirle algo a Dios, para que una persona encuentre trabajo, por un enfermo, por alguien que ha perdido la fe, puedes hacer oración y pedírselo a Dios, y si haces pequeñas mortificaciones ayudan en esta petición. Las mortificaciones pueden ser variadas: retrasar un pitillo, café sin azúcar, esa sonrisa al pesado, no hablar mal de nadie, no apoyar la espalda al sentarse en una silla, ser simpático cuando lo que te apetece es despotricar… Esas mortificaciones apoyan la oración, te ayudan a tener más presencia, durante el día, de Dios, te ayudan a hacer una oración continua…, pero no son sacrificios.

4/2/15

el amor no se pierde

PD3: Clases de amores

El ser humano tiene dos clases de amores: aquellos que se pueden perder y los que no se pierden. Entre estos últimos se encuentran, por ejemplo, el afecto por la ciudad donde uno ha nacido y el amor a los hijos. Son amores que, sin hacer nada, se mantienen. Entre los que sí se pueden perder, nos encontramos, entre otros, con el amor a la pareja y el amor al trabajo. Son amores que no se mantienen solos. Al principio deslumbran y los sentimientos son muy fuertes, -al enamorarse o encontrar un buen trabajo, por ejemplo- pero, con el paso del tiempo, el entusiasmo se desvanece y puede estar uno más centrado en lo negativo que en lo positivo. Si uno no lucha por mantenerlos, por quererlos, por querer quererlos, por poner la voluntad en amarlos, en definitiva si uno no lucha por ser libre en el amor -para lo cual tendrá que emplear, además de los sentimientos, la inteligencia y la voluntad- es probable que aparezcan sentimientos negativos que le pueden impedir seguir queriendo.

En estos amores hay que saber que habrá épocas en que uno camine contracorriente; lo cual es normal: nadie es dueño de sus sentimientos. Cuando esto suceda, habrá que utilizar la inteligencia, para saber qué es lo que uno tiene que seguir hacer, y la voluntad para hacer aquello que uno ha visto que debe hacer. Si en el momento en que se pierde la emoción, el sentimiento positivo, uno piensa que ya no quiere, lo que realmente sucede es que no sabe qué es querer. Confundir el sentimiento con el amor es un síntoma de inmadurez que puede generar mucha inestabilidad en la vida. Una persona que piense así, nunca va a saber mantener sus amores, porque ese sentimiento no lo podrá mantener de una manera estable. Nadie puede: irá y vendrá. Es lo propio de los sentimientos, y nosotros somos dueño de ellos.

Aunque se pierda el sentimiento, el amor no se pierde. Si eso fuera así, el ser humano no sería libre porque no podría elegir sus amores al depender éstos de algo que yo no controlo: el sentimiento. Pasa mucho actualmente en nuestra sociedad. Creemos que el amor es solo sentimiento. Si al perder el sentimiento vemos sólo lo negativo, la vida se hará dura. Sucede en el ámbito profesional (nos centramos más en los colaboradores que no funcionan) y en el ámbito personal (estamos más pendientes de los defectos del otro que de sus virtudes). Son muestras de estar centrados en lo negativo

3/2/15

recomendaciones

PD2: La gente suele andar recomendando cosas, libros que han leído, películas que han visto, viajes que han hecho, cosas que se han comprado… La confianza entre las personas está detrás de estas recomendaciones. Y hay algunos que están ansiosos por contarte sus experiencias y te ponen los link para que tu también lo disfrutes. Sin embargo, mucha gente duda y no te cuenta nada ante la duda de que no vaya a ser que no te guste… El miedo a ser juzgado.

Sin embargo, el mundo se mueve gracias a estas recomendaciones personales que fluyen y mueven a las personas. Si no se comparte con otros no se extiende esa buena cosa (película, libro, cosa, viaje, restaurante…). Compartir algo es la forma más generosa de hacer un mundo mejor.

Y en la relación con Dios, es tan poco lo que compartimos. Nos da mucho miedo a los prejuicios, a ser juzgado a que te pongan un cliché, nos da vergüenza hablar del amor de Dios…, cuando es la mejor recomendación que le puedes hacer a los demás y es la mejor forma de hacer un mundo mejor…, más amoroso ¡Cobardes!

2/2/15

por nuestra culpa...

PD3: Es desesperante ver como la gente se aleja más y más de Dios, como pierden la fe. Y la mayoría de las veces es por culpa de nosotros, de ti y de mi, de los curas. Los que somos cristianos, los que fardamos de poner a Dios por encima de todo cada día, tenemos mucha culpa. Nuestro mal comportamiento genera esas dudas a los demás. Somos el espejo ante tantos que nuestro comportamiento y nuestra forma de vivir la vida les condiciona a muchos. Es que tantas veces somos tan malos cristianos, somos tan poco amorosos, caemos… Sí, luego nos confesamos por lo que hemos hecho mal, o pensado peor, y volvemos a empezar. Pero los demás ven nuestra debilidad y se asombran de que sea así como se comportan los cristianos…

El otro día me deprimí ante una estadística que decía que en 20 años quedaríamos la mitad de los actuales cristianos practicantes. Es muy fuerte. Así que tenemos una responsabilidad muy grande en lo que hacemos, en lo que tenemos que hacer en los próximos 20 años para que no sea así…