31/3/16

sencillez y amabilidad

PD3: Imagínate que estás en un residencia de ancianos pobretona y viene el Papa Francisco y se pone a comer a tu lado. ¿Qué le dirías? Se fue a una obra de Caritas y se puso a comer con los demás. Y tan fresco. Lo normal es tratar a los demás con cariño. Todos, empezando por el Papa, estamos aquí para hacerle la vida mejor a los demás…

29/3/16

simpáticos

PD1: Mark Twain dijo: «Señor, haz que los malos lleguen a ser buenos, pero te lo suplico, ¡qué los buenos lleguen a ser SIMPATICOS!»

18/3/16

Europa es despreciable

PD2: Ni siquiera los cristianos podemos estar orgullosos de lo que está pasando… Es terrible y nadie hace nada, vergonzoso!!!

Despreciable Europa

Querida Europa, despreciable y egoísta Europa. ¡Mírate! Eres como el rico Epulón, distraída en tus vanidades, en tus riquezas venidas a menos, en tus banquetes, en tus bancos, en tus buenos coches, en tus vacaciones al sol y en tu estado de bienestar, que no es capaz de llorar y enternecerse por el estado de malestar de otros. Querida y despreciable Europa… ¡de nuevo en el ojo del huracán! ¡De nuevo mirando a otro lado!

¿Dónde estamos los europeos? ¿Dónde están los que lucharon por la igualdad, la libertad y la fraternidad? ¿Dónde estamos los que tatareamos la Marsellesa en solidaridad por nuestros hermanos muertos injustamente? ¿Dónde están las lágrimas que el 11 de marzo recordaron a la víctimas de Madrid, 12 años después? ¿Dónde están los griegos que claman justicia? ¿Dónde están los admirados nórdicos, que tan bien viven y a quien tanto envidiamos? ¿Dónde estamos los españoles que llenamos Madrid de asambleas y ruido un 15M, que rodeamos el Congreso, que luchamos por el pueblo, que conocimos la dictadura y el aplastamiento?

¿Dónde estamos los timoratos católicos de toda Europa que, una vez más, lloramos masivamente en nuestras casas, rezamos rosarios y ponemos velas a todos los santos, pero que somos incapaces de apoyar en la calle a los hermanos que están dando su vida ayudando en las trincheras, en los campos de refugiados, en las chapuceras habitaciones embarradas del corazón de nuestro continente? ¿Dónde estamos que no nos veo? El Señor vuelve a conducirnos por el camino entre Jerusalén y Jericó y, una vez más, vamos atareados, con prisa… no podemos pararnos con el hermano moribundo que necesita ayuda. Estamos enfrascados en nuestras Semanas Santas, con nuestros Via Crucis, con nuestros pasos y nuestros penitentes, con nuestras celebraciones, nuestros planes pastorales, nuestras actividades de colegio simbólicas y vacías… bonitas pero poco comprometidas.

¿Dónde estamos los católicos que nos lanzamos masivamente a la calle a defender la vida contra las leyes abortistas, contra el matrimonio homosexual, contra el divorcio…? ¿Dónde estamos los que consideramos la familia como el centro de la sociedad, el germen de la vida y de la humanidad, y que no levantamos la voz ante la tragedia de miles de familias rotas, tratadas como ratas, despojadas de dignidad, escupidas, azotadas y coronadas con espinas?

¡¿No nos damos cuenta?! ¡¿No vemos que es Cristo mismo el que, una vez más, ante los poderes del mundo, se presenta despojado de realeza, sufriente, sangrando, atormentado, ridiculizado, sin compañía?! Pero ¿qué estamos haciendo?

Querida y despreciable Europa. Tu bienestar no lo quiero. Tu cultura no la quiero. Tu pasado glorioso… Tu insigne historia… Tus valores civilizados… De nada sirven si dejamos morir al hermano que nos pide asilo, ayuda, refugio. Querida y despreciable Europa… reinas en la economía y eres el Cuarto Mundo en amor y solidaridad. Querida y despreciable Europa… mueres de miedo… y de vergüenza.

Un abrazo fraterno

17/3/16

integridad...

PD7: Aluciné ayer con los políticos madrileños. Van a aprobar el uso del vientre de alquiler para tener hijos, indignidad total para la mujer… No se había aprobado tamaña basura ni en la donación de órganos que, como sabes, no se pueden vender… La propuesta es de Ciudadanos, que la apoya el PP (¡ay Cifuentes, ay!). Y solo se oponen el PSOE y Podemos, este último argumentando que no es ético. ¿En qué mundo vivimos? Todo del revés…
PD8: Seamos íntegros…
hasta cuando nadie nos mira o ve…

16/3/16

primero, yo

PD5: La Cuaresma sirve para que se convierta uno mismo. Es lo primero que debo hacer yo, convertirme. Luego, si cuento mis experiencias y a alguno le sirven, pues muy bien. Pero el que se tiene que convertir soy yo.

15/3/16

la estima de nuestros hijos

PD2: La estima en un niño empieza por ser querido por los padres. Y, para fortalecerla, una de las cosas que podemos hacer es ocuparnos más de nuestros hijos. Tienes la opción: o te ocupas de saber qué tal le fue en el colegio, o te vas a ver el telediario. ¿Qué más podemos hacer? Dedicar más ratos a hablar y a jugar con nuestros hijos. El mejor regalo que podemos hacer a nuestros hijos es darles nuestro tiempo… Y ahora, en Semana Santa, vamos a tener un montón.

14/3/16

hablar y escuchar

PD1: Muchos hijos no cuentan sus cosas en casa. Es difícil enterarte de lo que les está pasando por sus cabezas. Sin embargo, hay muchos matrimonios en los que esto no pasa, ya que cenan toda la familia juntos y sin televisión. De esa forma, hablan mientras cenan. Algunas veces alargas un poco la cena y hablas más. De esa manera, conseguimos habituar, padres e hijos, a contarse cosas desde que éstos son pequeños. Si haces esto, tendrás + comunicación con sus hijos… Recuerda que comunicarse es hablar y escuchar…, y a los chicos, entender. Hay que hacerlo todos los días, con insistencia, evitando los malos rollos, la pereza del cansancio de la noche, o de la tele que empieza ya… No depende de los niños, sino de los padres. Merece la pena.

11/3/16

¿qué te llena?

PD1: ¡Hay gente para todo! Cada uno se llena de cosas diferentes. Unos están obsesionados con cosas materiales, con tener, con poseer, con hacer… En parte les entiendo, ¿quién no querría tener un coche fabuloso, o una cacho casa de ensueño, o irse de viaje a una isla paradisiaca, o comerse no sé cuantas langostas? Pero el error radica si el objetivo de nuestra vida es alcanzar estas metas, cumplir todos estos deseos…

Otros pensamos que más que tener, hay que poner nuestras metas en el ser, en querer a los demás, en darnos, en ayudarles, en compartir, en amar… Queremos un mundo mejor, más justo y solidario, con menos pobreza y menos desigualdad, con menos soledad. Somos conscientes que no alcanzamos nuestro objetivo, pero ponemos, en la esperanza de lograrlo, todo nuestro énfasis, dando pasos pequeños para cumplir tamaña meta. Cada día una cosa, mañana otra, cosas pequeñas insignificantes, que apenas se notan, pero que van sirviendo para conseguir nuestro objetivo…

10/3/16

¿Cómo es Dios?

PD2: El Papa Francisco sigue muy inspirado…, se pregunta: ¿Cómo es Dios? Y responde: “Dios es como un padre que ama y ayuda a sus hijos, y los corrige cuando se equivocan”.

Me encanta esa paternidad de Dios que tan bien conocemos los humanos que tenemos hijos. Y me gusta saberme Hijo de Dios, cada día lo pienso un poco: somos sus hijos y nos quiere tanto, como nosotros queremos a los nuestros…

9/3/16

repercusiones de lo que decimos a nuestros hijos

PD2: : Por muy cansados que estemos, hay que tener mucho cuidado con lo que decimos, sobre todo, a nuestros hijos. Mira lo que cuentan aquí:

No siempre somos conscientes de las repercusiones que puede tener lo que decimos. Por eso, es importante que revisemos la forma que tenemos de comunicarnos con nuestros hijos y veamos qué expresiones utilizamos más.

Mensajes nocivos:

1.            “Estoy harto/a de ti”.

2.            “Eres incapaz de hacerlo”.

3.            “Aprende de tu hermano/a”.

4.            “Me matas a disgustos”.

5.            “Siempre estás molestando”.

6.            “Cada día te portas peor”.

7.            “No sé cuándo aprenderás”.

8.            “Así no llegarás a nada”.

9.            “Fuera de mi vista”.

10.         “No te aguanto”.

Mensajes inspiradores:

1.            “Me siento orgulloso/a de ti”.

2.            “Estoy seguro/a de que lo harás”.

3.            “Vemos que te has esforzado”.

4.            “Comprendo lo que te pasa”.

5.            “Dime qué te preocupa”.

6.            “Seguro que mejorarás”.

7.            “Te felicito”.

8.            “Conseguirás lo que te propongas”.

9.            “Me gusta estar contigo”.

10.         “Te quiero”.

8/3/16

darse

PD3: Amar al prójimo es darse. Y nos tenemos que dar en todo momento a los demás. Nos tenemos que dar nosotros y tenemos que darles cosas también. Hay que darles nuestro cariño, nuestro esfuerzo, nuestra comprensión, nuestros besos y abrazos, nuestro apoyo en momentos de dificultades, hay que darse continuamente…

Cuando son mayores hay que seguir dándoles a nuestros hijos nuestros consejos, contarles anécdotas de nuestra vida pasada, sin ser repetitivos, hay que darles de comer, invitarles a que vengan por casa, y darles buenas comidas, no siempre lo mismo, no siempre lo que es más fácil hacer. Hay que sorprenderles, hacerles reír con las tonterías de la vida, hay que tratar de estar al día de lo que les va pasando, de sus problemas, de sus éxitos, de su afanes, preocuparse por lo que hacen y piensan, por sus ideas, aunque sean muy distintas a las nuestras, preocuparse por sus propios hijos, ayudarles, descargarles de su trajín diario cuando son pequeños. Hay que apoyarles económicamente en todo lo que se pueda, siendo muy generoso, dando más incluso que lo que a uno le hayan dado previamente… Es lo mejor de dar, que se entrega sin esperar recibir nada a cambio… Este es el verdadero amor.

Hay que dar mucho cariño, comunicación (hablar y sobre todo, escuchar, entender), dar detalles a los políticos, saber que aunque estén lejos hay que seguir al día con sus respectivas vidas… Es más cómodo no entrar a saber todo de tus hijos que han volado, pero hay que, sin fisgonear, tratar de dar a los tuyos esa sensación de que aunque no se viva en la misma casa, se siguen siendo una familia junta… Hay que hacer por verse.

Y hay que darse a los hijos que viven con nosotros todavía también… Hacerles la vida agradable, darles cháchara, pero sin repetir siempre lo mismo. La educación es una pura insistencia, una y otra vez lo mismo, pero sin atosigar que si no, no funciona… Hay que hacerles reír, hay que conseguir tirarles de la lengua con disimulo, para saber lo que pasa por sus vidas, lo que hacen, cómo son sus amigos, qué planes hacen cuando salen, qué tal van con los estudios y trabajos. Hay que animarles en todo lo que hacen y apoyarles en todo, nos guste o no. No hay que agobiarse porque no sean como nosotros queremos que sean… Deben ser como ellos quieran ser, pero nos tenemos que seguir dando también a ellos…

Hay que darse en el trabajo, con los amigos, con los conocidos que nos encontramos tantas veces, hay que ser amables, simpáticos, respetuosos, sencillos, humildes, sonrientes, alegres… Muchas veces cuesta, pero si les queremos querer, hay que hacer muchos esfuerzos todos los días…

7/3/16

maternidad tardía

PD1: Se retrasa la maternidad y esto es muy malo…, ya que luego apenas se tienen niños.
Y así pasa que, las familias con 3 o más hijos, ya sean muy pocas en España, comparado con otros:
Los más pobres los que menos tienen, salvo Alemania…

4/3/16

envidia

PD9: La envidia produce odio. Nos movemos pensando en las cosas que tienen otros, casas, coches, tren de vida, cuerpo…, y nos quedamos insatisfechos de ver como somos. Esto nos incita a odiar al prójimo, cuando lo que tendríamos que hacer es no compararnos, aceptarnos como somos y lo que tenemos, y mucho menos odiar al poderoso, al jefe, al rico, al potentado… ¡Vivimos para amar, no para odiar!

3/3/16

te sientas en una piedra y escuchas...

PD3: Muchas veces cuando hago oración me encanta meterme en el evangelio. Ya sabes, lees primero un par de párrafos, una escena, y después te imaginas tu ahí en medio, con las sandalias de la época, con la barba larga, con mucho polvo, sentado en una piedra en mitad de ese erial que es y fue Judea, o debajo de un sicamoro o de una higuera en el vergel de Tiberiades, teniendo delante al Señor. ¡Con qué ojos más maravillosos les miraría a los discípulos! ¡Cómo sería su sonrisa! ¿Les tocaría, se saludarían de la mano, o se darían un beso? La cantidad de veces que repetiría el mensaje de amor a todos ellos. ¡Qué torpes serían para recordar lo que les decía, para entenderlo! Me meto y pienso en lo que haría yo después de oírle, a quién se lo contaría, qué enseñanza me quería decir Jesús con esa parábola, como lo puedo aplicar al día de hoy… Uff, si te metes y te sitúas como un espectador más, las escenas ganan en realismo y en profundidad…aprendes un montón lo que nos quiso contar el Señor. ¿Hace cuánto que no lees el evangelio? Anímate y dale una lectura sosegada. No tengas prisa en acabarlo, cada día un rato corto y meditado…

2/3/16

nuestro ejemplo de vida

PD4: ¡Que nuestro ejemplo de vida sea la biblia de los ateos…!

1/3/16

¿Te confiesas de vez en cuando?

PD2: La confesión, en 10 frases del Papa
Presentamos una selección de diez frases sobre el sacramento de la Penitencia, en el contexto del Año de la Misericordia, tomadas de las respuestas del Papa Francisco al periodista Andrea Tornielli (El nombre de Dios es misericordia, Ed. Planeta):
1. Me oigo decir a los confesores: Hablad, escuchad con paciencia y sobre todo decidles a las personas que Dios las quiere bien. Y si el confesor no puede absolver, que explique por qué, pero que dé de todos modos una bendición, aunque sea sin absolución sacramental. El amor de Dios también existe para quien no está en la disposición de recibir el sacramento: también ese hombre o esa mujer, ese joven o esa chica son amados por Dios, son buscados por Dios, están necesitados de bendición.
2. Los apóstoles y sus sucesores —los obispos y los sacerdotes que son sus colaboradores— se convierten en instrumentos de la misericordia de Dios. Actúan in persona Christi. Esto es muy hermoso.
3. Confesarse con un sacerdote es un modo de poner mi vida en las manos y en el corazón de otro, que en ese momento actúa en nombre y por cuenta de Jesús. Es una manera de ser concretos y auténticos: estar frente a la realidad mirando a otra persona y no a uno mismo reflejado en un espejo.
4. Es cierto que puedo hablar con el Señor, pedirle enseguida perdón a Él, implorárselo. Y el Señor perdona, enseguida. Pero es importante que vaya al confesionario, que me ponga a mí mismo frente a un sacerdote que representa a Jesús, que me arrodille frente a la Madre Iglesia llamada a distribuir la misericordia de Dios. Hay una objetividad en este gesto, en arrodillarme frente al sacerdote, que en ese momento es el trámite de la gracia que me llega y me cura.
5. Como confesor, incluso cuando me he encontrado ante una puerta cerrada, siempre he buscado una fisura, una grieta, para abrir esa puerta y poder dar el perdón, la misericordia.
6. El que se confiesa está bien que se avergüence del pecado: la vergüenza es una gracia que hay que pedir, es un factor bueno, positivo, porque nos hace humildes.
7. Está también la importancia del gesto. El solo hecho de que una persona vaya al confesionario indica que ya hay un inicio de arrepentimiento, aunque no sea consciente. Si no hubiera existido ese movimiento inicial, la persona no hubiera ido. Que esté allí puede evidenciar el deseo de un cambio. La palabra es importante, explicita el gesto. Pero el propio gesto es importante.
8. ¿Qué consejos le daría a un penitente para hacer una buena confesión? Que piense en la verdad de su vida frente a Dios, qué siente, qué piensa. Que sepa mirarse con sinceridad a sí mismo y a su pecado. Y que se sienta pecador, que se deje sorprender, asombrar por Dios.
9. La misericordia existe, pero si tú no quieres recibirla… Si no te reconoces pecador quiere decir que no la quieres recibir, quiere decir que no sientes la necesidad.
10. Hay muchas personas humildes que confiesan sus recaídas. Lo importante, en la vida de cada hombre y de cada mujer, no es no volver a caer jamás por el camino. Lo importante es levantarse siempre, no quedarse en el suelo lamiéndose las heridas. El Señor de la misericordia me perdona siempre, de manera que me ofrece la posibilidad de volver a empezar siempre.

29/2/16

soy bueno porque no he matado a nadie...

PD1: La gente no se confiesa porque no ha matado a nadie. Pero si le llama imbécil a su prójimo no le afecta a su conciencia. Por supuesto que matamos cuando criticamos, murmuramos, enjuiciamos a los demás. Ternura, mucha ternura y misericordia…

26/2/16

son tus hijos, no tus frustraciones...

PD4: ¡Cuántas veces descargamos en nuestros hijos nuestras frustraciones! Hay que animarles a que elijan su camino, lo que quieran hacer, no lo que a nosotros nos hubiera gustado ser… Hay que formarles y prepararles para que vuelen.

25/2/16

no te pases esperando toda la vida

PD1: Toda la semana esperando el “finde”. Todo el año esperando las vacaciones…
Toda la vida esperando a encontrar la felicidad… Hay que dejar de esperar. El dinero no la da. Nos la da las personas que queremos y nos quieren, tener objetivos humanos ambiciosos, querer el bien de los demás, amar a Dios y al prójimo… Lo demás nunca llena, ni las juergas o comilonas del fin de semana, ni las vacaciones, ni esa larga espera que solo llenamos de mierdas materiales…

24/2/16

amar a nuestros enemigos

PD3: He leído en el evangelio que debemos amar a nuestros enemigos, aunque nos hagan el mal. ¿Quiénes son mis enemigos? ¿Los separatistas catalanes, el coletas y sus secuaces, Rajoy, Pedro Sanchez, Ribera? No sé si lo son, pero hay tanta enemistad de muchos contra ellos que me impresiona. La gente está asustada de lo que se nos viene encima y se aterra de los dirigentes que tenemos, odian a varios de los que te he nombrado… ¿No habría que amarlos? Cuando rezo el Rosario, al final se reza una Padrenuestro por los gobernantes y su buen hacer. ¡Qué buena costumbre! Debemos rezar por ellos para que se iluminen y hagan cosas eficaces para el bien común y, sobre todo, no podemos odiarlos, sino todo lo contrario, debemos amarles y perdonarles, incluso si hacen el mal, hasta a “el coletas”…

23/2/16

decisiones y promesas

PD2: Don't make decisions when you're angry. Don't make promises when you're happy.

22/2/16

¿vino o vinagre?

PD4: El matrimonio es como el vino, si no se cuida, con los años se vuelve vinagre… Hay que esforzarse continuamente, cada día, cada mañana cuando sales a trabajar, una llamada al mediodía, cuando vuelves a casa, los fines de semana. Los niños y el trajín nos quitan mucho tiempo, pero no hay que descuidarlo nunca…

19/2/16

aceptar el futuro

PD6: Como todo en esta vida, es pura ansiedad. Nos volvemos locos con el futuro y queremos manipularlo, cuando lo que tendríamos que hacer es, simplemente, aceptarlo…
Como dice el Padrenuestro: …hágase tu voluntad… y danos el pan de cada día…

18/2/16

es un tema de ternura y de gastarse por los otros...

PD2: El Papa Francisco dijo en México: “Prefiero una familia con rostro cansado por la entrega que con rostros maquillados que no han sabido de ternura”. Cada mañana cuando me miro al espejo me veo cansado, me encuentro viejo, arrugado… Pero esto me hace muy feliz…, saber que me he dado siempre. Estoy cumpliendo, estoy gastándome en los demás. Quizás podría hacer algo más. Hoy lo voy a intentar. Ánimo!!!

17/2/16

ese gran desconocido

PD2: La actual crisis de fe, en la que Dios parece volverse un gran desconocido y Jesús un gran personaje del pasado, muestra al hombre abandonado a sí mismo, solo y confundido, a merced de fuerzas que no conoce, mientras carece de una meta a la cual orientar su existencia. Es el inicio del relativismo, donde el hombre se endiosa y considera que él es el fin último de una vida placentera… Sociedad formada por muchas personas que aspiran a darse gusto a todos los sentidos y a disfrutar al máximo de su corta existencia ya que no esperan nada más de la vida. Frente a esto tenemos el mensaje de amor del Señor…, que muchos siguen.

16/2/16

la semilla tiene que fructificar

PD2: Tengo que hacer crecer esta semilla de la fe que el Señor me ha dado, para que fructifique en multitud de buenas obras: de servicio y amor, de amabilidad y generosidad, de sacrificio para cumplir bien nuestro deber de cada día y para hacer felices a los que nos rodean, de oración constante, de perdón y comprensión, de esfuerzo por conseguir crecer en virtudes, de alegría... Fácil, ¿no?

15/2/16

hay tanto que hacer...

PD4: En comparación con la eternidad, la vida terrena dura un instante. Es como un parpadear de ojos, o un tragar saliva. No podemos desaprovecharla, hay que usar los talentos que tenemos y no perder el tiempo en bobadas. Hay que gastar la vida en los demás…, pensar más en el otro que en uno mismo. Hay tanto que hacer en esta vida tan corta, hay tanto que hacer para ayudar y para amar…

10/2/16

Cuaresma

PD5: Hoy empieza la Cuaresma. Hoy es Viernes de Ceniza, día de ayuno (haz un esfuerzo, da limosna de ese esfuerzo, pero que no sea sólo un euro al pobre de la calle) y abstinencia (no te zampes un bocata de chorizo). ¿Qué debemos hacer en Cuaresma? Prepararnos, pedir perdón, convertirnos…

9/2/16

para contemplarlo rezando

PD1: La Virgen de la granada, en el Museo del Prado, una preciosidad: https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/la-virgen-de-la-granada/61b654df-1de2-483f-88bb-404f37747d4a Se pintaban cuadros religiosos para que se rezara al contemplarlos… La pera de bonito. Gracias Fra Angelico, gracias Museo del Prado.

8/2/16

el día a día

PD1: Juan Manuel Cotelo escribe sobre el día a día y lo que hacemos…

Durante mucho tiempo, hemos podido ser cristianos tibios. Ha sido fácil. Podíamos afirmar que creíamos en Dios… a la vez que vivíamos nuestra fe en secreto, camuflados, sin que nadie lo notara en nuestro trabajo, en nuestro vecindario, incluso entre nuestros amigos. Podíamos creer en Dios… pero no amar a Dios lo suficiente como para ir de la mano con Él a todas partes. A algunas partes sí… pero a otras no. Y así salvábamos las apariencias, al menos ante los demás, que no podían ser testigos de nuestra piedad, al no existir tal piedad. Cristianos a ratos, en función de con quién nos encontráramos. Podíamos ser cristianos sin casarnos con Jesús, pactando zonas de convivencia mutua y zonas de exclusión. El Domingo, durante la misa, amigos de Jesús, acudiendo a la cita por compromiso. Y al salir… podíamos decirle: “espérame aquí, porque fuera del templo no tengo tiempo para ti, no eres bien recibido. Vendré a verte dentro de una semana. O a lo mejor esta misma noche, en secreto, en mi dormitorio, donde nadie nos vea juntos. Disculpa que te abandone, pero es que si me acompañas a plena luz del día, podría tener problemas. Nadie ha de vernos juntos, ¿verdad que a ti no te importa quedarte fuera un rato? Tú sabes que soy de los tuyos, ¿verdad? ¡Ciao!” El cambio climático plantea un entorno diferente. Ese pacto intermitente con Jesús no va a ser posible, porque las circunstancias nos van a obligar a definirnos con claridad, sin disimulo, ante todos. De hecho, ya sucede. Si aún no nos ha tocado superar ese examen individual, no falta mucho para que también nosotros seamos interrogados, de modo directo y claro: “Tú… ¿eres discípulo de Jesús… y como tal deseas darle a conocer… sí o no?” Si lo somos… nos espera el mismo trato que a Él: recibiremos el amor y la ternura de muchos, pero también burlas, desprecio, insultos, golpes, traiciones, etc… Si, como Pedro, decimos que le conocemos pero que en realidad no somos íntimos amigos de Jesús, entonces seguiremos viviendo tranquilos por fuera, aunque con una tristeza grande en el corazón, por haber traicionado a nuestro amigo, cuya amistad por nosotros es incondicional y eterna. Este cambio climático exige que nos identifiquemos, sin arrogancia, sin avasallar, sin pretender imponernos a nadie, con la espada envainada, pero con claridad total, sin avergonzarnos de nuestro amado. En estas horas cruciales, el mismo Jesús nos pregunta directamente, mirando a nuestros ojos. Espera una respuesta concreta, sin vaguedades: “¿También tú quieres abandonarme?”

Salimos a divertirnos, con nuestros amigos. Alguien va a sugerir un plan concreto, que está de moda y que contiene todos los ingredientes para dañar nuestra alma y la de otras personas. Y nos van a preguntar: “¿Vienes con nosotros?” Jesús espera atento nuestra respuesta, a esa pregunta directa, concreta, sencilla. “¿Vas con ellos… dejándome fuera de ese plan… o te quedas conmigo?”

Enciendes la TV. Ahí está ese programa en el que unos humillan a otros; esa película que incita a la violencia y a la venganza; esa serie en la que obedecer a los padres o ser fiel en el matrimonio es motivo de mofa; ese anuncio que vende egoísmo disfrazado de alegría; esos políticos y presentadores que fomentan con su lengua la división y el odio; esa exaltación de la apariencia externa, del reconocimiento social, de la inteligencia orgullosa… el escaparate de una sociedad que rinde culto a la comodidad y al triunfo y que, por ello, no soporta a los débiles, a los enfermos, a los pobres, a los torpes, a los pequeños, a los sucios… Y de nuevo, la pregunta directa de Jesús: “¿te quedas viendo la TV, o hacemos algo mejor, juntos?”

En una conversación, a la salida del colegio de tus hijos, con otros padres. Un padre critica a otro padre. Una madre echa más leña al fuego. Los comentarios pasan de ser sutiles indirectas, a críticas duras, murmuraciones envenenadas, a espaldas del ausente, que ni se imagina los piropos que le están dedicando sus compañeros. Y Jesús se hace presente en esa conversación espontánea, con la pregunta incómoda: “¿Te sumas a este circo… o eres de los míos?”

Durante una reunión de trabajo, con nuestros compañeros de oficina, alguien va a proponer una iniciativa injusta, inmoral, que perjudica a personas concretas, provocándoles un daño real, garantizado. A la mayoría les parece bien proceder de ese modo… con la excusa de “todo el mundo lo hace”, pero el círculo se va a cerrar y van a preguntarnos en concreto a nosotros, nuestros compañeros y, a través de su boca, el mismo Jesús: “¿a ti qué te parece?, ¿lo hacemos?”

Estamos de enhorabuena. Cada día va a resultar más fácil testimoniar la belleza de nuestra vida cristiana. Porque las situaciones concretas en las que vamos a tener que declarar de palabra y con obras que somos amigos de Jesús, van a ser constantes, en cualquier entorno. En casa, en la calle, en la oficina, al encender el teléfono o la computadora, en el coche, en el tren y en el avión, en todas partes y a todas horas. Para vivir con coherencia nuestro amor, en este tiempo de examen, hemos de pedir ayuda al Cielo. Porque la tentación de la cobardía va a estar presente, con fuerza. Nos van a temblar las piernas, como a los primeros cristianos. Pero con la gracia de Dios, vamos a vencer. Si somos fieles en lo pequeño, tenemos opciones de ser fieles el día de la gran prueba, que surgirá pronto, por sorpresa, en nuestro entorno cotidiano, en cualquier momento. Ante la mirada de otros, Jesús va a preguntarnos directa y dulcemente: “¿Quién soy yo para ti?¿También tú quieres abandonarme?¿Te avergüenzas de mí? ¿Me amas? ¿Eres mi amigo?”

5/2/16

para ganar una indulgencia plenaria

PD5: ¿Cómo se puede conseguir la indulgencia plenaria del Jubileo de la Misericordia?

1. Atravesar la Puerta Santa (Catedral o iglesia preparada para ello (La Milagrosa en Madrid, Caná en Pozuelo))

2. Desear firmemente no pecar más

3. Confesarse

4. Rezar el Credo

5. Rezar por el Papa

6. Recibir la Comunión (bien dispuestos después de confesarnos)

Se puede ganar una por día y aplicarla por el difunto que se quiera, o por uno mismo. Hay muchas almas en el Purgatorio esperando que nos acordemos de ellas…

4/2/16

dulzura en el hablar...

PD3: "La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender, lo gana todo y a todos". San Juan Bosco. Ay de esa agresividad en el lenguaje, en las formas, en las relaciones con otros, con los hijos, con los amigos, con los hermanos y padres… Siempre ganan los que argumentan y no quieren imponerse, no quieren quedar por encima del otro… Mucha humildad pues.

3/2/16

no somos iguales...

PD4: Somos muy distintos, aunque el lobby feminista nos quiera hacer iguales…
Somos complementarios y no podríamos vivir sin el otro, pero el cerebro actúa bien distinto entre un hombre y una mujer. A mí me hicieron sin la “nothing box”…

2/2/16

¿Es ésta la felicidad?

PD1: Presumir, presuntuoso, tratar de epatar…, que malo es. De nuevo este hombre da en el clavo:

Ser guapo, ser deseado y felicidad

El capitalismo se centra en el tener, el tener se convierte en un dios, y el único pecado de esa «religión» es perder dinero.

Esto se refleja en la vida de la sociedad de una manera continuada. No nos preocupa lo que somos, es más, no sabemos en muchos casos lo que eso significa. Tener es lo importante.

Nos quejamos de que los demás valoren a las personas por lo que tienen, pero en el fondo, estamos todo el día dando signos externos para que nos valoren por lo que tenemos.

Se cambia de coche cada cierto tiempo, o por lo menos lo pintamos de otro color, alguien picará y se creerá que es nuevo.

Presumimos de cargo, de sueldo, de  dinero, de vacaciones, de colegio de los niños, de lo que haya que presumir.

Todo lo que sea necesario para demostrar que soy muy importante porque tengo muchas cosas, mucho poder. Lo digo sin recato.

Así, estando en ese positivismo exacerbado, pasamos sin darnos cuenta al utilitarismo en el cual se trata a las cosas como personas y a las personas como cosas.

Es decir, se valora a las personas no sólo por lo que tienen materialmente, sino por lo que tienen físicamente.

Esta valoración de lo físico hace que, en nuestra sociedad, las personas gasten mucho dinero y se sometan a mil sacrificios por cuidarlo.

La perfecta conjunción es mucho dinero y buen físico.

Muchos darían su vida por ello, o al menos, parte de su vida. Encuestas hay que lo dicen.

Además damos por seguro que las personas en esa situación son felices.

¿Nosotros por qué no lo somos? Nos faltan ceros en nuestra cuenta corriente y un poco más de belleza.

Pero llegaremos.

Hay que esforzarse, seguro que terminaremos teniendo muchas cosas y siendo guapos, o sea, felices.

Realmente, cuando pido que me valoren por lo que tengo, lo que hago cada vez más es convertirme en objeto, sobre todo en el terreno de la guapura, de lo físico.

Cada vez que tengo oportunidad, expongo el físico y los demás desean lo que ven.

Digo que el pudor no existe, que no me da vergüenza, lo expongo todo si puedo.

En el fondo estoy pidiendo que se me trate como objeto. Soy un escaparate.

Cuando una persona pone todo su esfuerzo en mejorar lo que tiene física y materialmente, quiere que se le valore por lo que tiene, o sea, como objeto.

Cuando se acerca el verano los esfuerzos se redoblan.

Así seré más deseado…

Cuando las cosas se exponen, se dice que están en el escaparate.

Para eso están los escaparates, para que la gente vea cosas y las desee. Uno cuando ve algo en el escaparate y lo compra, es probable que, antes o después, se canse y lo deje, seguro que, con el tiempo aparecerá algo mejor.

Además, de lo que hay en los escaparates, la gente habla, opina, compara.

Yo quiero ser tratado así. Mi intimidad es lo que se ve.

Sería mucho pedir que te tratasen por lo que eres, a ti lo que te interesa es lo que tienes.

A ese tener dedicas todos tus esfuerzos y con tus obras estás diciendo que quieres que te traten así.

Luego te extrañas de que la gente se acerque a ti para ver que coge. ¡Es lo normal!

¡Sin embargo dices que eres feminista, que no eres machista o que estás a favor de la mujer!

¡No olvides que los cántaros vacíos son los que más suenan!

Mucho esfuerzo por tener, por aparentar pero...te has preguntado ¿tú que eres?

1/2/16

selfies

PD1: La gente no hace más que hacerse un “selfie” con quien sea. ¿Qué harías tu si te encontraras al Rey por la calle? Le harías una foto de lejos, o te acercabas para hacerte un selfie si pudieras…, para luego fardar con los amigotes ¿Y si te encontraras a un político o a un actor/actriz? Lo mismo, bueno ahora quizás salir corriendo, que contagian. ¿Qué harías si te encontrarás a Dios? Cuando entras en una iglesia cualquiera, está Dios guardado en una caja adornada a la que tienen puesta una vela roja para avisar…, se llama el Sagrario. La gente ni le hace un selfie, ni se para un momento a pensar, oye que está Dios ahí mismo!!!

Cuántos pasan por delante, curas incluidos, sin hacer una reverencia, sin echarle un piropo. ¡Qué está ahí dentro Dios!

Lo que hago yo cuando entro en la iglesia es decirle hola Jesús, qué tal, aquí llego a estar un rato contigo… Luego le hago una reverencia, una genuflexión, hinco la rodilla en el suelo, muy tieso, últimamente me tengo que agarrar al banco ya que si no me venzo para un lado, y le hago un signo de adoración. Y con la cabeza le digo cosas, le digo que le quiero, sé que está ahí guardado y que me está esperando a mí y a los demás…

Y en la Misa, en la consagración, el cura lo sube a todo lo alto que puede, para que le veamos todos bien. Le adoramos, hacemos un acto de fe, esperanza y caridad… No sacamos el móvil para hacerle un selfie porque no nos hace falta fardar con los amigotes que hemos visto a Dios, ya que al comulgar lo llevamos en nuestro corazón, y se lo enseñamos al resto con nuestra vida.

29/1/16

peleas familiares

PD3: Sabes que hay muchas familias que tienen a los hermanos que no se hablan, que andan peleados… El Papa ha dicho a los hermanos que no se hablan: "Este año de la misericordia es una buena ocasión para olvidar las cosas feas y perdonarse…" Con lo fácil que es pedir perdón, con la alegría que da luego el reencuentro con tu hermano/a… ¡Ánimo!

28/1/16

el hombre de la casa

PD1: La Fortaleza del hombre: Lo primero que hay que pedir al hombre es que sea, de verdad, hombre, y cabeza de familia: fortaleza, equilibrio, autoridad… Ser cabeza de familia no es mandar, sino ser el que más sufre, el que más se entrega, el que más responsabilidades asume, el que más equilibrio pone en la casa, el que serena las cosas, el que pone el cariño y la corrección necesaria, el que lanza a los hijos a la vida… Ser un hombre de verdad hoy no es sólo saber poner el lavavajillas. Es verdad que el hombre debe colaborar en casa, pero su principal misión ha de ser el fuerte de la casa, no una réplica de la madre…

27/1/16

vicios ocultos

PD1: Pensamos que somos muy buenos, que el mundo debería ser como nosotros y no nos damos cuenta de la cantidad de vicios que acumulamos, de cómo somos realmente. Los vicios son repeticiones de malas actuaciones de forma reiterada. No son sólo el tabaco, el alcohol, el sexo, el perder el tiempo en Internet, el considerarnos el centro del Universo… Hay muchos vicios ocultos que nos parecen virtudes, que creemos que hacemos bien y no son tan buenos. A la larga nos pasan factura ya que perdemos el norte y no distinguimos el bien y el mal… Además solemos pensar que somos capaces de dejar los malos hábitos por nosotros mismos, cuando queramos… y esto es muy difícil. Una vez que coges un vicio (todos los que te he enumerado ahí arriba y muchos más), es muy difícil abandonarlo, casi imposible sin la ayuda de otros, sin que otros, la gente de nuestro entorno, se fije en ellos y nos diga el camino apropiado… Pero no, no nos dejamos ayudar y seguimos pensando que lo que hacemos está bien hecho…

26/1/16

propósitos del retiro

PD2: Estuve de retiro y recé mucho por todos. Estuve meditando mucho sobre mi vida y lo que hago. Y me hice propósitos de mejora.

Este es mi caso: Voy a Misa todos los días, no podría no ir, me faltaría algo. La Misa es el mejor conjunto de oraciones de todas las que conozco. Me confieso todas las semanas, ya sé que puede parecer mucho, pero pido perdón por pecados menores, por faltas de atención a otros, de omisión, por la maldita soberbia innata del ser humano… Recibo la Gracia de los sacramentos que me dan fuerza para lidiar, para buscar la humildad. Hago un rato de oración por la mañana y por la tarde, tantas peticiones, que luego dejo en la Misa. Rezo el Rosario y pido por muchas cosas, por mucha gente y sus necesidades. Hay tantas, tanto sufrimiento... Intento ayudar con lo que puedo a Cáritas, de forma regular, mensual, intento amar al prójimo, ayudando, sirviendo, que para eso estamos aquí, perdonarles sus ofensas y borrarlas de mi cabeza, como cuando nos confesamos que Dios se olvida de lo que hicimos… Trato de llevar la alegría a los que me rodean, siendo simpático y preocupándome por sus problemas. Hasta sonrío a las viejas por la calle cuando me cruzo con ellas!!!

No pienses que son tantas cosas, no llevan mucho tiempo, se espacian al cabo del día y, a ratitos, te van saliendo… No cuestan tanto hacerlas, y sonreír es gratis.

Pero se me escapaba algo más. Llevo muchos años haciendo todo esto y me parecía que era suficiente, estaba bastante satisfecho, pensaba que con estas prácticas de piedad, me tenía que contentar… ¡Qué equivocado estaba! Me faltaba la más importante: amar a Dios. Esto es lo que se me había escapado. Me he pasado muchos años pidiendo cosas, pidiendo por la gente, por los míos, que está muy bien, pero todas estas necesidades ya las sabe Dios antes de que yo se las pida. Me he pasado tantos años corrigiendo mis defectos, tratando de ser mejor, cuando lo que me ha faltado es amar más a Dios.

Esto es lo que me he puesto de propósito en mi retiro espiritual, amarle más, meterme en el evangelio con el Señor, sentarme al lado de Él en una piedra mientras va hablando y explicando a los judíos su mensaje de amor. Maravillarme de los milagros que va haciendo, contemplarle cada día, tenerle cerca de mí, saber que está a mi lado todo el día, darle muchas gracias por esas cosas que nos van pasando y que vienen de su mano… Así que mis ratos de oración van a ser para Él y las peticiones las dejaré en la Patena de la Misa. A ver si lo cumplo.

25/1/16

¿Por qué te gusta alguien?

PD3: Y nos podemos enamorar siempre…
Lo que debemos hacer es no acostumbrarnos, es no currarlo, no trabajar el amor…

21/1/16

rezaré por todos

PD2: Este fin de semana haré mi retiro espiritual. Rezaré por todos. Me pondré propósitos de mejora, a ver si tienes suerte y los notas después…

¿Hace cuánto que te casaste?

PD5 ¿Llevas casado más de 15 años? Enhorabuena, estás a punto de divorciarte. El matrimonio dura 15,5 años de media en España. Terrorífico. No soportamos a nuestro marido, o mujer, más allá de ese tiempo. Es la crisis de los 40/50 años que muchos hemos pasado. Es ese terrible momento de pensar en algo más, en que lo queremos todo, o que queremos justo lo que no tenemos… Dicen, sí, da igual, no pasa nada, tengo todo el derecho a la felicidad…, pero a los demás (mujer e hijos) que les den. Es puro egoísmo…

20/1/16

¿Podemos mejorar?

PD2: Todos podemos mejorar, todos podemos hacer un pequeño esfuerzo para ser mejores. Cuesta, pero compensa el resultado. Sobre todo para los demás que lo notan enseguida…

19/1/16

¿Qué le preguntas a tus padres?

PD2: Los hijos preguntan pocas cosas a los padres…
Pero quizás sea culpa de los propios padres que no les dan pie a que les pregunten, que lo tienen TODO delegado a la madre. Y eso está muy mal…

18/1/16

no especules, no supongas...

PD1: No hay que suponer, no hay que especular con lo que piensa el otro…

"Las suposiciones son las termitas de las relaciones", ¿está tu matrimonio infectado?

En la pasada entrega de esta serie, hablamos sobre cómo puede traer el desastre a nuestros matrimonios si damos por sentado que nuestros cónyuges pueden leernos la mente.

Hoy abordaremos este problema desde la otra cara de la moneda: el intentar leer la mente de nuestro cónyuge o, dicho de otra forma, dar por sentado o asumir que ya sabemos lo que el otro o la otra está pensando.

No faltan dichos populares en torno a la idea de que “la suposición es el camino más corto hacia el error”.

No obstante, a pesar de ser una lección tan antigua como obvia, parece que el significado de este saber popular, tan persistente en el tiempo, o bien se nos escapa de las manos o hemos fracasado a la hora de adaptar su enseñanza en nuestra vidas, puesto que una de las causas más comunes del conflicto en el matrimonio es la diferencia entre lo que un cónyuge piensa en realidad y lo que el otro o la otra supone que está pensando.

Queramos o no, las suposiciones revelan mucho a nuestro cónyuge sobre cómo nos sentimos con respecto a ellos.

Imagina por un momento que acabas de volver a casa de un largo día de trabajo y encuentras que la casa está hecha un completo desastre, mucho peor de lo que está normalmente para una familia con una vida tan ajetreada como la vuestra.

Los niños están descontrolados. El más mayor está al cargo de todo y dirige el cotarro al estilo de El señor de las moscas. Mientras tanto, tu pareja no aparece por ningún lado.

Le preguntas al mayor de tus hijos dónde se encuentra su padre (o madre) y el crío responde despreocupadamente que “echándose una siesta”.

Si tu primera reacción es de ira a causa de la “pereza” de tu cónyuge, estás haciendo una asunción muy diferente de la de una persona cuya primera reacción fuera precipitarse al lado de su pareja para preguntarle “¿Va todo bien? ¿Te encuentras mal?”.

La primera reacción viene causada por la culpa, la segunda tiene su origen en el amor y la preocupación.

Padezco de un trastorno cognitivo bastante común que provoca que, con frecuencia, me despiste u olvide cosas importantes. Es algo frustrante para mi marido, que es una persona responsable y ordenada.

Durante nuestra relación, ha tenido que luchar constantemente contra la asunción de que mi fracaso constante a la hora de respetar nuestros planes sea porque, simplemente, “no me importan” ni mi familia ni llevar las tareas del hogar de forma eficiente.

Si me importara, sostiene él, no necesitaría tanta ayuda para recordar cosas como cuándo es la obra de teatro del cole o cuándo ciertas faenas requieren mi atención. Serían una prioridad natural para mí, dice, siempre estarían presentes y listas en mi mente.

No importa cuántas veces explique mi médico o nuestro terapeuta que mi cerebro, sencillamente, no funciona de esa forma. Parece que a mi marido le cuesta aceptarlo.

Por tanto, a menudo me ha acusado de mostrar indiferencia hacia él y nuestros hijos… y esta es una afirmación tan devastadora y dolorosa como alejada de la realidad.

Nuestras discusiones al respecto, como podrás imaginar, han sido recurrentes e intensas.

No soy inocente. Como me crié en un entorno familiar muy crítico y me casé con un hombre a menudo crítico también, tengo la terrible tendencia a dar por sentado que cada pregunta que me hace viene siempre cargada; es decir, que si no consigo dar la respuesta que él espera, suspenderé la “prueba” a la que me somete.

Pero a veces una pregunta no es más que una pregunta y mi marido termina irritado y cansado de mis interminables intentos por buscar el “significado verdadero” detrás de cada frase.

Mi suposición le manda un mensaje tan hiriente como el que él me manda a mí al suponer que nuestra familia no me importa. Al asumir que siempre me está poniendo a prueba, le estoy diciendo que no confío en su honradez.

En un mundo perfecto, todos dejaríamos de lado todas nuestras suposiciones y asunciones y nos comunicaríamos sólo con nuestras propias y maduras palabras.

En lugar de suponer lo que la otra persona está pensando, sencillamente preguntaríamos. En lugar de confiar en que los demás sabrán qué es lo que queremos, simplemente se lo diríamos.

Pero la comunicación requiere que nos aventuremos fuera de nuestra zona de bienestar, hacia un espacio desconocido donde cualquiera podría sorprendernos e incluso decepcionarnos.

Nos sentimos mucho más cómodos dentro de nuestras propias cabezas, donde podemos permanecer en nuestra dichosa ignorancia, mientras imaginamos que ya lo sabemos todo.

Si los riesgos de la auténtica comunicación verbal son mayores de lo que crees que puedes soportar en este momento, al menos asegúrate de comprender que tus suposiciones son, por sí mismas, una poderosa forma de comunicación.

Así que, como mínimo, intenta usarlas para reforzar a tu pareja en vez de destrozaros mutuamente.

Por pura caridad cristiana, tenemos que suponer lo mejor de los demás, así que empieza por tu cónyuge.

Cuando sientas la tentación de asumir lo peor de los pensamientos o motivaciones de tu pareja, mejor intenta imaginar una interpretación positiva.

Antes de llegar a ninguna conclusión precipitada, asegúrate de que esas conclusiones muestran el mejor perfil posible de tu esposo o esposa.

Por encima de todo, recuerda que en todo conflicto hay dos bandos y que el tuyo no siempre va a ser el correcto.

15/1/16

NO HACER

PD1: Me acabo de leer la vida de Amancio Ortega, libro de Covadonga O’Shea, y me ha gustado bastante. Define el personaje como posiblemente sea, no como lo escribiría un periodista… Te lo ligo con lo que no hacen las personas que han tenido éxito:

20 cosas que las personas exitosas no hacen

El éxito va más allá del dinero: es una elección de vida

Las personas exitosas son personas que se sienten plenas y completas con lo que hacen. Ser exitoso no es sólo tener dinero y una vida económica estable, ese estado va más allá de eso y tiene que ver con la forma en que nos posicionamos en el mundo.

Mira a continuación 20 cosas que las personas de éxito no hacen:

1.            No definen el éxito en términos monetarios

La mayoría de las personas exitosas define el éxito como felicidad, paz de espíritu, ayudar a otros. Ven el dinero como algo que ofrece comodidad y abre puertas a oportunidades. Saben que el dinero no compra la felicidad.

El sentimiento de plenitud y felicidad no se conquista con dinero y sí con principios positivos respecto a la vida y a sí mismo.

2.            No empiezan el día sin planes

Las personas exitosas saben que, para trabajar bien y tener éxito, necesitan disciplina y deben administrar bien su tiempo. Para eso, planean el día con antelación, haciendo una lista de tareas al inicio del día – lo que es necesario hacer y en qué orden. No sólo garantizan que no dejarán pasar nada sino también optimizan su tiempo.

La organización y disciplina es un punto esencial para el éxito.

3.            No definen la “perfección” como su objetivo final

Para las personas exitosas, buscar la perfección es un desperdicio de tiempo y energía, pues tú pasarías la mayor parte del tiempo buscando errores que arreglar. En vez de eso, deberías buscar “crecimiento”. De un punto al otro, las personas exitosas conquistan cada meta con el crecimiento en mente.

Lo mejor de eso es que creces y aprendes con cada proceso de la vida, con cada situación. Las experiencias y el conocimiento acerca de la vida son las mayores riquezas que puedes acumular.

4.            No se rodean de personas pesimistas

Personas pesimistas, personas que lloriquean y reclaman, personas que procrastinan y personas que tienen disculpas para todo – es el tipo de gente que los exitosos evitan.

Porque cuanto más tiempo pasas con esas personas, más energía negativa recibes. Los exitosos prefieren a las personas positivas, motivadas e inspiradoras.

Tu energía es el factor preponderante para tu realización. Las personas positivas son las más felices, más íntegras y plenas. ¡Tú atraes aquello que te apasiona!

5.            No ven las dificultades como problemas

Cuando las personas exitosas enfrentan dificultades u obstáculos, los miran como otros desafíos más a superar, como los que fueron superados en el pasado. Estas personas creen que, con esas experiencias, se volverán más inteligentes y fuertes.

Elegimos 24 hrs al día, y gracias a eso podemos escoger cómo reaccionar y actuar frente a una situación. Puedes ver las dificultades como problemas, esperando a que la “suerte” venga a tu encuentro, o puedes encararlos como un desafío, remangándote las mangas y vencer.

6.            No se dejan abatir por los fracasos

Los exitosos consideran el fracaso como parte del crecimiento y una oportunidad para aprender y progresar. Creen que, por más que fracasen, se levantarán y seguirán adelante, más fuertes que antes.

Cada paso dado es una lección aprendida. ¿Será que realmente vale la pena darlo?

7.            No se dejan abatir por los problemas

Si dejas que los problemas pesen en tu vida, no tendrás nada más que estrés. Y esa es la mejor manera de crear más problemas.

Frente a un problema, en vez de concentrarte en él, debes concentrarte en tus acciones y en lo que puedes hacer para mejorar la situación. Cambiar la atención te hará sentir mejor y pensarás en mejores soluciones para el problema.

Los problemas siempre existirán, está en ti pensar en la mejor forma de encararlos.

8.            No permiten que los juicios de los demás afecten su autoestima

Los exitosos no dejan que su autoestima, o ellos mismos, se confundan por las palabras o juicios de los demás. Saben lo que valen y cuáles son sus valores. Saben lo que quieren de la vida, lo que buscan y tienen reglas para conseguirlo. No dependen de la aprobación externa. Y no necesitan que otros aprueben su valor.

Lo que el otro ve en mí es lo que él piensa, lo que yo veo en mí es lo que realmente soy.

9.            No ponen pretextos

Las personas exitosas se responsabilizan de sus errores. Si las cosas no suceden de acuerdo a sus planes, o algo está equivocado, asumen la responsabilidad y arreglan el problema. Las personas exitosas están determinadas a alcanzar sus objetivos todos los días – por mayores que sean.

No ponen pretextos.

Poner pretextos es la mejor forma de demorar tu éxito. Cuando tomas las riendas de tu vida y asumes las responsabilidades, estás en control.

10.         No envidian el éxito ajeno

Las personas de éxito creen que todos son capaces de tener éxito. Creen que, cuanto más exitosas son, mejor será el mundo. El éxito ajeno no provoca envidia, sino que inspira y motiva.

La envidia es un retroceso de la vida. Cuando optas por no perder tiempo con sentimientos negativos, creas más espacio en tu cabeza y en tu vida para concretizar todos tus sueños.

11.         No ignoran a las personas a las que aman

Por más importante que sea el trabajo para los exitosos, nunca será más importante que las personas queridas – familia, compañeros y ellos mismos. El éxito verdadero empieza dentro de cada uno. El amor y el apoyo de las personas queridas son significativos y pueden ser tremendamente útiles para quien quiere ser exitoso.

Las personas que amamos son la base y el sostén de nuestras vidas. De nada sirve tener dinero y éxito si no tienes personas y momentos especiales para compartir.

12.         No se olvidan de divertirse

El trabajo puede ser cansado. Las personas exitosas saben que trabajar sin divertirse no tiene sentido. El trabajo tiene que ser placentero. Y la manera de lograr eso es hacer algo que les gusta y tener equilibrio entre la vida profesional y la personal – a pesar de resultar difícil algunas veces.

Las personas exitosas saben que es importante dormir lo suficiente, además de sacar tiempo para relajarse y jugar, para lograr un rendimiento del 100%.

13.         No se olvidan de la salud

Las personas verdaderamente exitosas saben que la buena salud significa tener la cabeza tranquila, mente motivada y cuerpo energizado. Esto es muy importante. Todo en la vida empieza con una buena salud. Y todo puede acabar cuando la salud va mal.

Tu cuerpo es tu mayor templo, sin salud y calidad de vida no tenemos energía ni motivación para conquistar nuestros objetivos.

14.         No escogen objetivos de vida vagos

Las personas exitosas saben “exactamente” lo que quieren de la vida. Saben cuáles son sus sueños y están determinadas a conquistarlos. Cuando tienes claro lo que quieres en la vida, resulta fácil hacer planes y trazar una ruta hasta su destino.

Con un objetivo de vida claro, logras evaluar dónde está y cuánto falta para alcanzar tu sueño.

En resumen: tener un objetivo y un sueño es la mitad del camino. Si te comprometes con él y te concentras en sus resultados, sin gastos exagerados, es una de las claves para el éxito.

15.         No hablan de boca para afuera

Las personas exitosas no sólo hablan – de ideas o critican a los demás. Hacen y garantizan que lo que digan se volverá realidad. Ejecutan, implementan, son confiables.

La palabra crea, por eso el cuidado y una mayor atención a cada cosa que sale de tu boca, es esencial para tu éxito. No desperdicies palabras.

16.         No se permiten ser víctimas

Las personas exitosas no se permiten ser víctimas de las acciones de los demás. Son inteligentes o lo suficiente para alejarse de las personas y las situaciones malas. No guardan rencor y no piensan en venganza. Saben que la única manera de ser felices es dejarlo ir y seguir adelante – para que vengan las cosas buenas de la vida.

Cuando tomas una responsabilidad en la vida, tú eres el capitán de todos los resultados.

17.         No están atadas al pasado

Las personas exitosas no sufren con el pasado. Si vives en el pasado, nunca serás feliz en el presente, especialmente si tu pasado fue doloroso. Se conciente y vive el presente.

El hoy es la única cosa que realmente posees.

18.         No se resisten al cambio

Planes, estrategias y tácticas – todo eso puede cambiar con el tiempo. Las personas exitosas aceptan esos cambios sin frustración ni resistencia. Se adaptan y se ajustan porque creen que no existe un único camino para el éxito.

Piensa cuán aburrido sería si todo fuera siempre igual.

19.         Nunca dejan de aprender

No importan cuan ancianos estén, siempre están aprendiendo, pues creen que nadie sabe todo. La inspiración puede surgir en cualquier lugar, a cualquier hora, y de cualquier persona. Por lo tanto, no actúes como un vaso lleno. En vez de eso, actúa como un vaso medio lleno, para que siempre haya espacio para aprender algo nuevo.

20.         No terminan su día sin sentirse agradecidas

Las personas exitosas se sienten agradecidas por las cosas de su vida, grandes o pequeñas. Demuestran aprecio por quien les ayudó. Agradecen a las personas que las apoyan y están a su lado. Son gratas por lo que tienen en la vida, en vez de mirar lo que no tienen.

Las personas exitosas se sienten simplemente bendecidas y agradecidas por estar vivas, por estar rodeadas de personas a quien aman, por hacer lo que aman – y ese es el secreto para comenzar el día con energía positiva y paz de espíritu.