17/9/18

crisis matrimonial

PD1: Poner remedio a la crisis matrimonial en cuanto se vislumbre… Es la forma de terminar con la lacra del aumento de divorcios.

Las 4 etapas en una crisis matrimonial

Una crisis de pareja comienza mucho antes de que caigamos en la cuenta de que estamos en ella

La crisis en el matrimonio comienza a destaparse lentamente, casi de forma imperceptible. Va arrojando destellos por aquí y por allá, pero como estamos tan metidos en el día a día no prestamos atención a ciertos detalles que nos van arrojando evidencia, señales de advertencia de que algo se está desacomodando en la relación.

Generalmente, las crisis matrimoniales vienen de una crisis personal. Es por eso por lo que se necesita de muchísima inteligencia humana y emocional para saber entender cómo está nuestra esposa o esposo.

Greg y Julie Alexander, fundadores de “The Alexander House Apostolate” comparten las 4 etapas de crisis en el matrimonio, a las que se debe prestar especial atención:

1. Cuando comienza la armadura a torcerse.

- Pequeñas diferencias comienzan a molestarte

- Comienza el diálogo interno de cómo tu cónyuge no es lo que esperabas

Antes, hasta el ruido que hacía al masticar te parecía una hermosa melodía. Y hoy no toleras ni su respirar. Si te pide que le sirvas la comida o que le cambies el foco piensas: “¡Inútil! ¿Acaso tú no puedes hacerlo?”.

Si estás en esta etapa necesitas hacer un parón y reflexionar: ¿Qué me está pasando? ¿Por qué me está irritando tanto? ¿Qué me está molestado?

Puede ser que tu cónyuge no sea lo que esperabas. Pero ¿acaso tú si eres lo que él/ella esperaba?

Necesitamos vivir en la caridad y con los pies en la tierra: si se casaron fue por algo, porque son pareja, es decir, iguales… o por lo menos muy parecidos.

2. Problemas en el paraíso

- Te sientes incómodo al compartir tus sentimientos con tu cónyuge

- Pretendes que todo esté bien, pero sabes que no

Es el típico de “para qué se voy a contar si no me va a entender”. Tu marido o tu mujer sabe qué te pasa algo. Te lo pregunta y contestas que no te pasa nada.

Esto es peligroso porque comienza la desconexión emocional. Es decir, estás aquí, pero tu mente y corazón no. La poca comunicación gira alrededor de los hijos o de temas triviales, pero no hablan de ustedes.

Si estás en esta etapa es importante que reconozcas que algo te está molestando y lo comentes con el otro pero con prudencia y caridad.

Recuerda que en el pedir está el dar y muchas veces no es que me digas “tonta”, sino la “tonta” manera que tienes de decírmelo.

Si algo está sucediendo necesitas tomar el control de la situación y hacerte responsable de la parte que te corresponde. Si no lo haces, al rato tronarás cual olla exprés y algo que podría resolverse fácilmente se agrava. Recuerda que la comunicación es vehículo del amor.

3. En el umbral

- Sientes que no hay conexión entre ustedes

- Empiezas a llenar el vacío con otras actividades y/o personas

Esta etapa es de gran peligro. Debido a la vulnerabilidad en la que nos encontramos, somos el blanco perfecto para dejarnos seducir por cosas o personas que nos ofrecen llenar nuestras carencias afectivas.

En pocas palabras, puede surgir la infidelidad. Y no me refiero solo a la afectiva o sexual, sino a dedicarle más tiempo a otras actividades o personas que a mi cónyuge.

Es decir, el tiempo que por derecho le corresponde se lo dedico a otras cosas que también me otorguen algún grado de satisfacción. Eso también es infidelidad.

4. Me voy de aquí

- Discutes constantemente... casi a propósito

- Te sientes drenado de energía, sin esperanza y agotado

¡Etapa peligrosísima! Piensas que todo es inútil, que ya no hay que esforzarse en la relación y que la solución es emprender la retirada. Se genera una ceguera emocional y espiritual y no deja ver más allá de los problemas.

Te puede interesar: ¿Harta de cargar con todo? 11 soluciones para evitarlo Si sientes que tu relación está en alguna de estas etapas ¡haz algo! y busca apoyo lo antes posible, no con amigas, sino con alguien profesional. Toda crisis tiene solución.

Trabaja en sanarte y sanar tu matrimonio, en reconstruirlo. Recuerda que tu crisis matrimonial debe servirte para perfeccionar el amor: si en las buenas te quiero junto a mí, en las malas te amo todavía más, aunque no lo sienta.

14/9/18

Amar lo que hacemos

PD1: Trabajamos por obligación, por un sueldo, o ¿nos gusta lo que hacemos? Este es el objetivo

¿Amas lo que haces? ¿O lo haces por deber?

Lo importante no es el cargo ni el sueldo. Lo que de verdad importa es el sentido que das a tu trabajo y la actitud con que lo haces.

Hay muchas maneras de arruinarse la vida, pero una muy sencilla es pensar que no estamos viviendo la vida que podríamos llegar a alcanzar. Ser el eterno insatisfecho produce la ruina interior. Es como ir recalentando el motor continuamente (no me hace feliz, no es lo que podría haber logrado…) y al final el motor se quema.

No es positivo conformarse con una vida mediocre, está claro. Pero no hablamos de eso. Hablamos de la persona que cuando no tiene trabajo se queja de que nadie está dispuesto a dar empleo, cuando lo consigue se queja de que cobra poco y que su trabajo es aburrido, cuando lo pierde dice que ya se lo imaginaba desde el primer día… Es lo que se llama “ser un cenizo”.

Todas las personas buscamos la felicidad, de modo que ese es un denominador común. El trabajo, además, no es un castigo sino un medio, un regalo que hay que cultivar y hacer fructificar.

La felicidad absoluta solo se encuentra al final del camino y para quien tiene fe solo está de forma completa en el cielo. Pero mientras tanto, a lo largo de la vida, cada episodio de nuestro libro vital puede estar escrito con alegría o con amargura, y eso sí depende de nosotros.

Depende de la actitud, dice Victor Küppers.

Y del sentido de la vida, dice Viktor Frankl.

Encontrar sentido a nuestros días y a nuestro trabajo es lo que nos da vigor para levantarnos por la mañana. Nos da fuerza para seguir adelante aunque estemos cansados o hayamos entrado en una fase de rutina que tiende a la fatiga emocional.

¿Cómo amar lo que hacemos cuando no hay aliciente?

¿Cómo amar lo que hacemos cuando es un trabajo con muy pocos alicientes o ninguno? ¿Cómo no desmotivarse?

La clave puede ser descubrir lo positivo de cada tarea. ¿Qué consigo yo en los demás con ese trabajo? Si limpio aulas, contribuyo a la educación de los niños que estudian ahí porque ven cómo se tratan las cosas materiales para que funcionen bien siempre. Si estoy en un servicio de informática, permito que todo el sistema funcione y las personas descarguen su estrés.

Ama el trabajo, tanto si eres un director como un becario, porque la felicidad no está en el cargo sino en la actitud y el sentido que le das a tu labor.

13/9/18

Corresponder al Amor de Dios

PD2: No esperemos un “mañana”, que quizá no vendrá, para encender nuestro amor por el Señor. ¡Carpe diem! Hay que vivir en cada segundo de nuestra vida toda la pasión que un cristiano ha de sentir por su Señor. Es un dicho conocido, pero que no estará de más recordarlo de nuevo: “Vive cada día de tu vida como si fuese el primer día de tu existencia, como si fuese el único día de que disponemos, como si fuese el último día de nuestra vida”. Una llamada realista a la necesaria y razonable conversión que hemos de llevar a término…

12/9/18

Hay que estar preparados

PD2: El Señor nos recuerda en el Evangelio que hay que estar siempre vigilantes y preparados para encontrarnos con Él. A media noche, en cualquier momento, pueden llamar a la puerta e invitarnos a salir a recibir al Señor. La muerte no pide cita previa. De hecho, «no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,13).

Vigilar no significa vivir con miedo y angustia. Quiere decir vivir de manera responsable nuestra vida de hijos de Dios, nuestra vida de fe, esperanza y caridad. El Señor espera continuamente nuestra respuesta de fe y amor, constantes y pacientes, en medio de las ocupaciones y preocupaciones que van tejiendo nuestro vivir…

11/9/18

no esperes mucho para casarte

PD1: La gente no se compromete hasta que no lo ve muy claro. Nunca es fácil salir del hogar paterno y formar una familia. Muchos nos casamos con una mano delante y otra detrás… Fuimos capaces de criar a 9 hijos, con muchas dificultades, con sencillez, pero con toda la felicidad del mundo.

Ahora, los jóvenes se casan cada vez más mayorcitos, gran error. Para casarse no se debe esperar mucho:

Los millennials, esa generación que llegó a la mayoría de edad en los albores del siglo XXI, esperan más que sus antecesores para tomar la decisión de ponerse el anillo de bodas. Si entre los jóvenes de antes pasaba una media de cinco años entre el momento de conocerse y el de casarse, las parejas de 25-34 años se demoran seis años y medio.

La medición la realizó una fuente citada por el New York Times, y Melissa L. Braunstein, que escribe de familia y otros temas, reflexiona sobre el asunto en la web del Institute for Family Studies. Su consejo a los de esta hornada: que deberían formalizar sus relaciones cuanto antes.

Braunstein apunta que, en los años 70, las parejas se casaban a principios de la veintena –ellas a los 20,3 años; ellos a los 23–. ¿Por qué hoy tardan más? Entre los factores para que ese momento se esté postergando, la analista cita la creciente prevalencia de la cohabitación: según un informe de los CDC, en EE.UU., un 17,1% de las mujeres y un 15,9% de los hombres de 18 a 44 años vivían en 2015 en esa modalidad de unión.

“Es improbable que los estadounidenses vuelvan al modelo de los 70 en algún momento inmediato, especialmente los graduados universitarios”, reconoce, pero aporta seis razones por las que los jóvenes harían bien en darse el “sí, quiero” más temprano que tarde.

1. La cohabitación puede prolongar las relaciones frágiles. Es cada vez más frecuente que las parejas pasen a convivir poco después de conocerse, pero las que lo hacen sin un compromiso compartido pueden caer en la inercia, y la relación puede terminar disolviéndose.

2. El matrimonio y la felicidad van de la mano. Los casados son más dados a declarar en las encuestas que son felices. Cuando la General Social Survey pregunta a los estadounidenses sobre este punto, el 54% de las personas de bajos ingresos, el 56% de los trabajadores y el 65% de los de clase media dicen estar “muy felices” en sus matrimonios.

3. Demorar el casamiento no es un seguro contra divorcios. Antes de los 32 años, cada año adicional de matrimonio reduce las posibilidades de ruptura en un 11%. Para los que se casan después de los 32, estas se incrementan en un 5%, según análisis efectuados a partir del National Survey of Family Growth.

4. La espera ejerce presión sobre la fertilidad. A la biología no le importan nuestras preferencias personales o profesionales. Para cualquier pareja que desee tener una familia, ello significa que mientras más demore tener hijos, más difícil le será llegar al número deseado.

5. La perfección es como un unicornio. En la era de Instagram y Photoshop, que muestran vidas perfectas, es mejor enfocarse en alguien que te complemente, con sus fallos y demás. Una vez que encuentres a esa persona, no podrás imaginar no tenerla en tu vida.

6. La vida es breve. Si amas a alguien, asegúrate de que lo sepa. Celebra esa conexión interpersonal y no desprecies oportunidades de festejar y compartir tu alegría con los demás.

10/9/18

el sentido de la vida

PD2: La fe nos ayuda a entender el sentido de la vida: Dios está con nosotros y nos ama infinitamente. Podemos tratar de buscar un sentido materialista o consumista a la vida, que nunca nos llenará. Este es el verdadero sentido, el sabernos, por haberlo experimentado con la fe, que somos Hijos de Dios, y que nos quiere, a cada uno de nosotros, como nadie te puede llegar a querer nunca.

7/9/18

la evasión frente al descanso

PD1: El descanso del domingo según el Papa Francisco:

“Se debe distinguir entre el verdadero descanso y la evasión, tan común en nuestros días. Hoy se intenta evadir la realidad buscando una diversión que oculte nuestro descontento”.

Hay que ver el descanso como un día de contemplación y bendición. El domingo es día del recuerdo de los otros días de la semana y de hacer las paces con la vida. “¡Cuánta gente que tiene la posibilidad de divertirse y no tiene paz en la vida!”. “La vida es preciosa; no es fácil, y a veces es dolorosa, pero es preciosa”.

Hay que saborear las pequeñas cosas. Por ello, hay personas humildes y pobres que nos enseñan el valor de la alegría porque aprecian una “pequeña gracia” con una “felicidad que sabría a eternidad”.

Falso descanso

“La sociedad actual tiene sed de entretenimiento y vacaciones. La industria de la distracción es muy floreciente y la publicidad muestra el mundo ideal como un gran parque de juegos donde todos se divierten”.

“El concepto de vida dominante en la actualidad no tiene el centro de gravedad en la actividad y en el compromiso, sino en la evasión”. Ganar dinero para divertirse, satisfacerse. “El modelo de imagen es el de una persona exitosa que puede permitirse espacios de placer amplios y diferentes. Pero esta mentalidad se desliza hacia la insatisfacción de una existencia anestesiada de entretenimiento que no es descanso, sino alienación y escape de la realidad”.

“El hombre nunca ha descansado tanto como hoy, y sin embargo, el hombre nunca ha experimentado tanto vacío como hoy”.

“Las posibilidades de divertirse son tantas: viajes, cruceros, pero no dan la plenitud del corazón. Por el contrario, no te dan el reposo”.

El sentido del reposo auténtico

“Dios hizo el mundo en seis días, y el séptimo descansó”. “Ese descanso es la alegría de Dios por su creación, que era muy buena”.

Francisco invitó a los cristianos a dar gracias a Dios, en su día, el domingo, y en “la eucaristía”, que significa “dar gracias”, “se encuentra el culmen de esa jornada de contemplación y bendición, en la que acogemos la realidad y alabamos al Señor por el don de la vida”.

Dar gracias a Dios “por su misericordia y por todos los bienes que nos concede” en la semana que ha pasado.

“El reposo es también un momento propicio para la reconciliación, para confrontarnos con las dificultades sin escapar de ellas, para encontrar la paz y la serenidad de quien sabe valorar lo bueno que tiene, incluso en el lecho del dolor o en la pobreza”.

6/9/18

cuando el cura comulga...

PD1: Este verano, la Misa diaria a la que asistía en Sangenjo la celebraba un sacerdote venezolano. Al comulgar él, nos decía: “Mientras el sacerdote comulga, recen por él y por todos los sacerdotes católicos del mundo”. Me quedé con esta copla, que creo es muy buena. Desde entonces, rezo por todos los sacerdotes del mundo cuando comulga el que dice la Misa y no me quedo ese rato en blanco, viéndole actuar sin más. Rezo por la fidelidad de los curas, por sus esfuerzos, por sus apostolados, para desagraviar por tantas cosas que la gente dice de ellos (¡Ay de esa fea costumbre española de hablar mal del clero!)…

El cura venezolano que nos tocó podía haber pedido porque hubiera más vocaciones, (hay que meter esta intención en otro momento de la Misa). Pero no, pedía rezos por los sacerdotes actuales…¡¡¡Te animo a que lo hagas!!! Necesitan de nuestro cariño y de nuestros rezos. No necesitan nuestras críticas, que ya tienen más que de sobra…

5/9/18

solo 5 minutos...

PD1: Septiembre, mes de los fascículos. Y si lo cambiamos por algo que nos sirva:

4/9/18

dar gracias y ponernos retos

PD1: En vez de quejarnos porque se hayan acabado las vacaciones y tengamos que volver a la rutina del trabajo, debemos hacer acciones de gracias, dar muchas gracias a Dios por este tiempo de descanso, de estar con la familia y amigos, del contacto con la naturaleza… Si te ha pasado como a mi que has disfrutado mucho estos días estivales, pues deberemos dar muchas gracias por lo bien que lo hemos pasado… Y animar a los demás, contarles nuestras experiencias. Y para este nuevo ejercicio, ponernos retos cumplibles, sensatos, buenos y positivos…

18/7/18

abandono en Dios

PD1: Hay que vivir el “momento presente”: no darle vueltas al pasado, sino abandonarse en Dios y su misericordia. No atormentarse por el mañana, sino confiarlo a su providencia. Santa Teresita del Niño Jesús afirmaba: “Sólo me guía el abandono, ¡no tengo otra brújula!”.

La preocupación jamás ha resuelto ningún problema. Lo que resuelve problemas es la confianza, la fe…

17/7/18

buen ejemplo mejor que charlas...

PD1: Los niños no hacen lo que los padres dicen, sino lo que los padres hacen…

16/7/18

el 78% de los Millennials no se casa...

PD1: La gente por ahí fuera se casa cada vez menos… No es sólo en España esa aversión al compromiso. Mira que datos se presentan para los que tienen hasta 36 años (los Millennials) frente a otros grupos años antes: un 78% no se han casado a los 36 años (solo se arrejuntan, no se casan):
Ha sido un cambio radical que ejerce una fuerte presión sobre la evolución demográfica… Antes las guerras limpiaban a miles de personas de un plumazo… Ahora es el querer vivir a tope y sin comprometerte el que hace esta función…

13/7/18

para conseguir la Paz mundial

PD3: Ya sé la respuesta para conseguir la Paz Mundial:
Ahora solo falta ponerla en marcha… ¡Cuánta gente es muy simpática fuera y dentro de casa no abren el pico, no cuentan nada!

12/7/18

el hombre orgulloso frente a un Dios humilde

PD1: San Agustín dijo: “es una gran miseria el hombre orgulloso, pero más grande es la misericordia de Dios humilde”. Cuántos males en este mundo por el orgullo típico del ser humano, su soberbia. Y ante esto, que grandeza es cuando tantas veces se presenta el Señor misericordioso, deseándonos que volvamos a él para perdonarnos…

11/7/18

dar nuestro tiempo

PD2: Seguir a Jesús, con frecuencia, supone dejar pasiones desordenadas, mal comportamiento familiar, pérdida de tiempo, para dedicar ratos a la oración, a ir a Misa a recibirle, a evangelizar a los demás. En fin, que “un cristiano no es dueño de sí mismo, sino que está entregado al servicio de Dios” (San Ignacio de Antioquía).

6/7/18

desprenderse de lo que nos ata

PD1: Podemos evitar a Dios todo el rato y caer en la trampa de querer llenar nuestro corazón de otros “dioses” que no pueden dar sentido a nuestra vida: el móvil, Internet, el viaje a las Bahamas, el trabajo desenfrenado para ganar más y más dinero, el coche mejor que el del vecino, o el gimnasio para lucir el mejor cuerpo del mundo.... Es lo que les pasa a muchos actualmente…

Frente a esto, resuena el grito lleno de fuerza y de confianza del Papa San Juan Pablo II hablando a la juventud: “Se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo”. Para eso es preciso el desprendimiento de todo aquello que nos ata a una vida demasiado materializada y que cierra las puertas al Espíritu.

5/7/18

apoyo a los curas...

PD1: De nuevo el Papa lo clava. Frente a las continuas críticas al clero, mira que le gusta a los españoles criticar a los curas…, pues dice justo lo contrario, que les ayudemos, que recemos por ellos, que les demos conversación y apoyo…:
El sacerdote de tu parroquia está siempre a tu disposición. Para dar la misa, visitar a un enfermo, hablar con quien no tiene quien le escuche y un montón de cosas más, dice el Papa Francisco.
Pero no es un superhombre. Es una persona que, como todos, también se siente a veces solo. En esos momentos de soledad tu puedes hacer mucho por él. Escúchale, visítale, sonríele. Lo necesita.
El cansancio de los sacerdotes... ¿Saben cuántas veces pienso en él? Los sacerdotes, con sus virtudes y sus defectos, desarrollan su labor en tantos campos… De la catequesis a la liturgia, de la caridad a los compromisos pastorales e incluso administrativos.
Y ante tantos frentes abiertos no se pueden quedar parados después de una desilusión, rendirse ante las dificultades o dejarse vencer por su fragilidad. En esos momentos es bueno que recuerden que la gente quiere a sus pastores, los necesita y confía en ellos.
Recemos juntos para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan ayudados y confortados por la amistad con el Señor y con los hermanos.

4/7/18

trato a los demás

PD2: Es tan cristiano, tan humano también, que no requiere explicación: «Tratad a los demás como queráis que ellos os traten a vosotros» (Mt 7,12)

Y cuántas veces no lo hacemos, cuántas veces les criticamos, pensamos mal de ellos, les hacemos daño, les hacemos invisibles…

3/7/18

para la gloria de Dios

PD1: Jesús nos invita a obrar para la gloria de Dios, con el fin de agradar al Padre, que para eso mismo hemos sido creados. Así lo afirma el Catecismo de la Iglesia: «Dios creó todo para el hombre, pero el hombre fue creado para servir y amar a Dios y para ofrecerle toda la creación». Éste es el sentido de nuestra vida: agradar al Padre, complacer a Dios. Éste es el testimonio que el Señor nos dejó y nos enseñó.

¿Cuánta gente trata de hacer en este complicadito mundo que vivimos cosas para la gloria de Dios? Pocos, pero podemos empezar a dar pequeños pasos…

2/7/18

La Verdad

PD1: Y la verdad, ¿qué es? Es la gran pregunta, que ya vemos formulada en el Evangelio por boca de Pilato, en el juicio contra Jesús, y a la que tantos pensadores a lo largo de los tiempos han procurado dar respuesta. Dios es la Verdad. Quien vive agradando a Dios, cumpliendo sus Mandamientos, vive en la Verdad.

Dice el santo Cura de Ars: «La razón de que tan pocos cristianos obren con la exclusiva intención de agradar a Dios es porque la mayor parte de ellos se encuentran sometidos a la más espantosa ignorancia. Dios mío, ¡cuántas buenas obras se pierden para el Cielo!»

29/6/18

la "puerta estrecha"

PD1: El Papa se pregunta: “¿Qué significa esta ‘puerta estrecha’? ¿Por qué muchos no pueden pasar por ella? ¿Es un pasaje reservado para algunos elegidos?”.

¡No! El mensaje de Cristo “nos dice que todos podemos entrar en la vida. El pasaje es ‘estrecho’, pero abierto a todos; ‘estrecho’ porque es exigente, requiere compromiso, abnegación, mortificación del propio egoísmo”.

28/6/18

hijos agradecidos...

PD1: Este miércoles el Papa lo ha vuelto a clavar. Te lo copio entero:

Queridos hermanos y hermanas:

El texto de los diez mandamientos está precedido por una frase que pone de manifiesto la generosidad de Dios, recordando que Dios liberó a su pueblo y lo sacó de la esclavitud. Es una muestra más de que Nuestro Dios primero salva y después nos pide confianza.

La vida cristiana no es simplemente un obedecer normas ni cumplir deberes

Desde esta perspectiva, la vida cristiana no es simplemente un obedecer normas ni cumplir deberes, tampoco depende solo de nuestra fuerza de voluntad, sino que es una respuesta agradecida a un Padre generoso que nos ama y nos libera. Un corazón que ha sido tocado por el Espíritu Santo es agradecido y recuerda la bondad de Dios y los muchos beneficios que ha recibido de él.

Es una respuesta agradecida a un Padre generoso que nos ama y nos libera

Si alguien no ha hecho todavía experiencia de la acción liberadora de Dios en su vida, necesita elevar su grito al Padre como hizo el pueblo de Israel, él siempre escucha el lamento de sus hijos y los libera.

Nosotros no podemos salvarnos únicamente con nuestras propias fuerzas, pero podemos gritar pidiendo ayuda. Esto es ya una forma de oración, que brota de lo que en nosotros existe de oprimido y necesitado de libertad.

Dios escucha siempre nuestro grito, pues él nos ha llamado a vivir como hijos libres y agradecidos

Dios escucha siempre nuestro grito, pues él nos ha llamado a vivir como hijos libres y agradecidos, obedeciendo con alegría a aquel que nos ha dado mucho más de lo que nosotros podremos darle.

27/6/18

ofrecer el día

PD1: Hay que acordarse cada mañana de ofrecer el trabajo, todo lo que vamos a hacer. Es la mejor forma de rezar, de tratar de hacer mejor las cosas, menos chapuzas, de tener más presencia de Dios, ya que habrá ratos que pienses ¿por qué tengo que tragarme estos rollos? Por amos de Dios, porque estamos trabajando-rezando…

26/6/18

no te compares...

PD2: En este mundo de puro “postureo”, continuamente nos comparamos con los demás, queremos epatarles, siempre nos gustaría ser tan guapos, listos, ricos o más simpáticos que los demás… No hace falta!!! No te compares con nadie, ten la cabeza bien alta y recuerda: no eres ni mejor ni peor, simplemente eres tú y eso nadie lo puede superar…

25/6/18

ante la lacra del divorcio creciente...

PD1: Ante esta lacra que es el divorcio en España, te sugiero que leas esto:

Elegí divorciarme, y me he arrepentido

A mi ex esposa le propuse divorciarnos como dos personas civilizadas; sin pasiones, ofensas, alegatos. Le pedí hacer los convenios reguladores sin la ayuda de un tercero: una manipulada pensión alimenticia, repartirnos los bienes, así como acordar la custodia y tiempos a compartir con nuestros hijos. Era, le dije, lo más razonable, lo más inteligente. Le propuse en el colmo del cinismo quedar como dos buenos amigos… y cansada, accedió. Luego todo fue mentira, nada puede terminar bien cuando se ha roto algo por dentro con un daño irreparable. Un daño que ha dejado una secuela imprevisible en la vida de ella y de nuestros hijos convirtiéndonos en seres infelices.

¿Mis motivos?: Tenía otra relación e intentaba convencerme de que era entonces cuando tenía realmente la libertad de elegir; cuando precisamente fue por mi libertad que cause todo. Mi primer matrimonio fue una autentica historia de amor truncada por mi inmadurez y egoísmo. Una historia en la que, lo que pudo y debió haber sido, no lo fue, porque intervino mi libertad. La vida me ha hecho ver que durante ese tiempo siempre elegí lo que no debía.

El hombre que se casa renuncia a todas las demás mujeres por la persona elegida, sin embargo… elegí no ser fiel a mi mujer.

Cuando percibí en ella defectos y limitaciones, como los tenemos todos…elegí no aceptarlos.

Ante los problemas económicos y las contrariedades que probarían mi amor… elegí no esforzarme.

Cuando ella esperaba comprensión… elegí no comprender, ni disculpar, ni perdonar.

Cuando se presentó la enfermedad, el dolor… elegí rehuirlos.

Cuando nació cada uno de nuestros hijos, nació una esperanza de reconstruir nuestra historia pero… elegí no hacerlo.

Cuando ella busco respuestas… elegí el silencio.

Cuando se me ofreció el perdón…elegí ignorarlo.

Cuando ella me busco con angustia… elegí dejarla sola.

Me he vuelto a casar sin cometer los mismos errores, pues echando a perder he aprendido. Pero en lo más profundo de mi alma soy infeliz, pues vivo con remordimientos, y por más que abro mi corazón para entregarlo pleno y total a mi otra familia, siempre será y ellos lo saben, un corazón partido.

Quisiera que mis hijos supieran que solo se puede hallar la felicidad amando y siendo amado, que es imposible aprender a vivir sin el amor autentico; que la auténtica libertad proporciona su valor al amor.

El problema para mi es que he amado al revés, egoístamente, pues me he amado a mí mismo y he terminado frustrado. Los más duro es que siendo libre, eso es lo que he elegido.

El deber ser del amor en el matrimonio supone dos cosas: que algo está llamado a ser y que ese algo puede no ser por la libertad del hombre; por lo que corresponde a este usar la voluntad para comprometer su libertad, asumiendo el futuro posible en su plenitud y totalidad para entregarlo al otro.

Amar es poder hacerlo.

22/6/18

educar en la intimidad

PD1: Volvemos a un tema clave, la educación de los hijos y nietos…

Educar en la intimidad

No se puede educar a granel, al por mayor, en general; solo se puede educar en la intimidad: de persona a persona, de tú a tú, de un interior a otro. De la primera forma se adiestra, se instruye, se adoctrina; pero para educar hace falta una conexión personal que únicamente se establece cuando se abre la intimidad.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la puerta de la intimidad se abre desde dentro, no desde fuera, por lo que solo uno mismo puede abrirla a los demás. Razón por la cual, cuando se franquea desde fuera, siempre se produce cierta violencia, algo semejante a una invasión o un allanamiento de morada. La llave de esa puerta es el consentimiento; de otra forma, se fuerza la cerradura, se asalta la intimidad y, entonces, se pierde la confianza y, de resultas, se desvanece la posibilidad de educar.

Para educar, por tanto, hay que poder acceder a la intimidad del otro, a la vez que hay que respetarla. Si la tenemos vetada, poco podremos hacer; si la invadimos sin el consentimiento debido, ese poco se convierte en nada. Los padres de hijos adolescentes saben bien que estos son muy celosos de su intimidad y que han de respetarla, que no pueden inmiscuirse donde no se les deja entrar so pena de que se corte ese fino hilo que los une con sus hijos. Muchos divorcios entre adultos y adolescentes tienen su origen en una desacertada irrupción en la intimidad de quienes la acaban de descubrir y la guardan celosamente, sobre todo ante sus padres.

En varias ocasiones nos han preguntado hasta qué punto hay que respetar la intimidad de los hijos: si se pueden registrar bolsillos, carteras y móviles, diarios, cuentas de correo, de Facebook o de cualquier otra red social, si es lícito someter a los hijos a controles periódicos… La pregunta es pertinente porque no podemos educar desde el otro lado de la puerta, es decir, sin saber lo que está pasando dentro. Pero la respuesta no es sencilla: debemos saber compaginar el derecho que tienen nuestros hijos a guardar su intimidad y el deber de los padres a educarlos, el cual exige, por una parte, que tengamos acceso a ella y, por otra, que la sepamos respetar.

Por supuesto, en caso de que tengamos sospechas de que nuestro hijo está en peligro (drogas, juego, acoso, delincuencia…), deberemos traspasar por nuestra cuenta ese límite aun a riesgo de que cambie la cerradura y nos dé con la puerta en las narices. En su momento le explicaremos que no nos quedaba otro remedio y que lo hicimos movidos por el deber que tenemos de velar por su seguridad.

De todas formas, lo más deseable es que nuestros hijos nos abran la puerta de su intimidad y nos dejen entrar. Para conseguirlo tenemos que aprender a llamar, sin caer en la pesada insistencia que lleva al de dentro a desconectar el timbre ni en el exceso de prudencia que puede convertirse en negligencia. Saber llamar a la puerta de su intimidad es saber mantener el contacto con tacto, es decir, estar pendientes sin que se note, escuchar antes de hablar, estar siempre disponibles sin avasallar, y aceptar, querer, estar.

Pero educar en la intimidad no solo significa que es en la intimidad donde se educa, sino también que hay que educar la intimidad. Si no la hemos sabido respetar, probablemente obtendremos una aparente contradicción: que nuestros hijos nos cierren la puerta a calicanto a nosotros, sus padres, y que la dejen abierta de par en par a otros. Si, en cambio, hemos sabido llamar, conseguiremos que ellos también la respeten (se respeten a sí mismos) y que no abran la puerta a cualquiera, a esos lobos feroces que se enharinan la pata y se cubren con pieles de cordero.

21/6/18

la fe no es creer algo, sino en alguien

PD1: Si Dios no existiera todo estaría permitido…

La naúsea.

Si Dios no existe,  todo nos está permitido. Sartre, ateo, marxista expresó muy bien todo esto. Qué hacemos en un mundo sin sentido, sin finalidad. Nacer es empezar a morir y lo lógico es la naúsea, el vómito ante un mundo cruel, despiadado.  La libertad acaba siendo una condena; libertad para qué, si todo da igual.

El progreso dice que todo va mejor, la esperanza de que las futuras generaciones serán más felices; la crisis seria del  estado de bienestar apunta en otra dirección. El cristianismo, no es una idea, una cultura, que también. La fe no es creer algo, sino creer a alguien; creo en tí Jesús, Dios y hombre verdadero, que eres, camino, verdad y vida y sí, ahora todo tiene sentido.

20/6/18

transformar el corazón

PD1: Ayer el cura nos lo dijo bien claro: al hacer oración, debéis pedir que el Señor transforme el corazón por el que pedimos. Es lo más simple y definitivo que he oído en mucho tiempo. La mayoría de las veces rezamos por la conversión de alguien, eso es lo que queremos, que le transforme su corazón y le llegue la fe…

18/6/18

por puro amor...

PD1: Desde pequeños vemos a Jesús en la Cruz, y no nos percatamos de lo que significa; de su insoportable dolor: los clavos, la corona de espinas, los latigazos, y sobre todo, el sufrimiento por nuestros pecados. Estamos adormilados, y no pensamos en la angustia que tenía, del sufrimiento que llevó en su carne un Dios todo poderoso. Padeció, sufrió, tuvo dolor, lloró, sangró y cayó bajo el peso de la Cruz, por nosotros. Por nosotros, que nada hemos hecho por Él. Todo ha sido por puro amor. Nosotros, que le gritamos, le escupimos y le condenamos; pero somos salvados por Él. Ninguna otra religión puede decir eso. Ninguna religión del mundo puede decir que cuando los humanos se ríen de su Dios, Él responde "Padre, perdónalos, porque no saben lo hacen".

15/6/18

milagros todos los días

PD1: Dios hace milagros todos los días. Lo malo es que no nos damos cuenta… No miramos bien todo lo que nos ocurre que suele ser milagroso. Si no estuviéramos en sus manos no sé lo que nos pasaría: nos atropellaría un coche, se nos caería una teja, nos caeríamos al tropezarnos… Pues no, afortunadamente no nos suele ir pasando nada malo, y cuando nos pasa, no lo entendemos, pero siempre es para nuestro bien o el de los demás… No nos enfademos cuando algo malo nos pase, entenderemos su explicación en el cielo.

14/6/18

Sabiduría

PD1: Hoy los dioses no son el Sol, el fuego, el agua…, hoy a lo que se adora es al dinero y a uno mismo. Mira qué bonito:

Libro de la Sabiduría 13, 1-9
Son necios por naturaleza todos los hombres que han ignorado a Dios y no han sido capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al artífice fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa y a los luceros del cielo, regidores del mundo.
Si, cautivados por su hermosura, los creyeron dioses, sepan cuánto los aventaja su Señor, pues los creó el mismo autor de la belleza.
Y si los asombró su poder y energía, calculen cuánto más poderoso es quien los hizo, pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se descubre por analogía a su creador.
Con todo, estos merecen un reproche menor, pues a lo mejor andan extraviados, buscando a Dios y queriéndolo encontrar.
Dan vueltas a sus obras, las investigan y quedan seducidos por su apariencia, porque es hermoso lo que ven.
Pero ni siquiera estos son excusables, porque, si fueron capaces de saber tanto que pudieron escudriñar el universo, ¿cómo no encontraron antes a su Señor?

13/6/18

me encantaría ser un artista...

PD1: ''El que trabaja con sus manos es un trabajador. El que trabaja con sus manos y su cabeza es un artesano. El que trabaja con sus manos, su cabeza y su corazón es un artista'', San Francisco de Asís. ¿Y tú, cómo trabajas? A mi me encantaría llegar a ser un artista…

12/6/18

vivir bien

PD1: Constantemente, nuestra sociedad nos recuerda que hemos de vivir bien, con confort y bienestar, gozando y sin preocupaciones. Vivir para uno mismo, sin ocuparse de los demás, o preocupándonos justo lo necesario para que la conciencia quede tranquila, pero no por un sentido de justicia, amor o solidaridad.

Hoy se nos presenta la necesidad de escuchar a Dios en esta vida, de convertirnos en ella y aprovechar el tiempo que Él nos concede. Dios pide cuentas. En esta vida nos jugamos la Vida…

11/6/18

perdóname!!!

PD1: Perdón por lo que acabo de escribir. Esta es la mejor cosa que sabemos hacer los cristianos, pedir perdón si ofendemos a alguien. Como hay mucha angustia por el nuevo Gobierno, me van a llover tortas de las buenas. Ya te pido perdón y sólo te doy muy humilde parecer que no sirve de nada… Es muy cristiano saber perdonar las cosas que ves que no te gustan, saber perdonar al que te pide perdón como yo hago desde aquí… Prometo no volver a tocar la política en muchos meses más…, sólo suplico tu clemencia.

7/6/18

pensar en el corto plazo

PD2: El aspecto más nocivo de la vida contemporánea es que solo se piensa a corto plazo, sin tener en cuenta la eternidad. Se piensa en la utilidad de las cosas, se cree que nos las merecemos y nos las hemos ganado nosotros mismos… Lo que más importa es el enriquecimiento personal, el triunfo en la vida, a cualquier precio, y se desprecian las cosas espirituales… ¡Qué memos somos!

6/6/18

no fue suerte...

PD1: Esas cosas buenas que nos pasan en la vida, no es suerte, no son cosas que estuvieran en nuestra mano, no es nuestro esfuerzo y sabiduría que nos ha permitido alcanzarlas…, es Dios:
Así que no digamos qué suerte, sino demos gracias a Dios…

5/6/18

darse si amas

PD1: Tenemos que aprender a superar esa visión que reduce la fe a una cuestión de mero cumplimiento. Nuestra fe es mucho más. Es una adhesión de corazón a Dios. Cuando ponemos el corazón en algo, ponemos también la vida y, en el caso de la fe, superamos entonces el conformismo que parece hoy atenazar la existencia de tantos creyentes. Quien ama no se conforma con dar cualquier cosa. Quien ama busca una relación personal, cercana, aprovecha los detalles y sabe descubrir en todo una ocasión para crecer en el amor. Quien ama se da.

4/6/18

por amor...

PD2: Lo que dará sentido a nuestras cosas ha de ser siempre el amor: hemos de llegar a saber dar un vaso de agua a quien lo necesita, y no por ningún interés personal, sino por amor. Tenemos que descubrir a Jesucristo en los más necesitados y pobres…

1/6/18

se puede ser más generoso...

PD1: Hoy en día, la maternidad no es valorada debidamente. Frecuentemente se le anteponen otros intereses superficiales, que son manifestación de comodidad y de egoísmo. Las posibles renuncias que comporta el amor paternal y maternal, asustan a muchos matrimonios que, quizá por los medios que han recibido de Dios, debieran ser más generosos y decir “sí” más responsablemente a nuevas vidas. Muchas familias dejan de ser “santuarios de la vida”. El Papa San Juan Pablo II constata que la anticoncepción y el aborto «tienen sus raíces en una mentalidad hedonista e irresponsable respecto a la sexualidad y presuponen un concepto egoísta de la libertad, que ve en la procreación un obstáculo al desarrollo de la propia personalidad».

31/5/18

la alegría cristiana es la paz

PD1: Dijo San Pedro Poveda: “La alegría convierte en cielo la tierra." Y hoy lo matiza el Papa Francisco: ''La alegría no es vivir de carcajada en carcajada. No es eso. La alegría no es ser divertido. No, no es eso. Es otra cosa. La alegría cristiana es la paz. La paz que está en las raíces, la paz del corazón, la paz que solo Dios nos puede dar''

La paz es lo que nos da la oración, el saber que hay otra vida que nos espera, el tratar al Señor, el ser caritativos con los demás… Y sí, ser más sonrientes que el resto, ser más generosos con los otros, ser más simpáticos y divertidos…, ayuda.

30/5/18

alegría en tiempos convulsos

PD1: En estos tiempos convulsos, lo más importante es que conservemos la alegría y la trasmitamos… Romano Guardini escribía: «La fuente de la alegría se encuentra en lo más profundo del interior de la persona. Ahí reside Dios. Entonces, la alegría se dilata y nos hace luminosos. Y todo aquello que es bello es percibido con todo su resplandor». Cuando no estemos contentos hemos de saber rezar como santo Tomás Moro: «Dios mío, concédeme el sentido del humor para que saboree felicidad en la vida y pueda transmitirla a los otros». No olvidemos aquello que santa Teresa de Jesús también pedía: «Dios, líbrame de los santos con cara triste, ya que un santo triste es un triste santo».

29/5/18

No grites!!!

PD2: Y me entero yo ahora!!! No sirve gritar a los hijos en su educación. No es que les haya gritado mucho, pero sí les he corregido sus excesos…, y algún que otro azote se han llevado.

6 sugerencias para dejar de gritar a tus hijos

No, no existen gritos de amor

Los padres, en general, han tomado en serio los estudios que dicen que abofetear a los hijos provoca en ellos comportamientos más agresivos, pero en “sustitución” de las bofetadas la mayor parte de los padres grita.

Sí, también yo grito a los míos. No me gusta, pero lo hago. Por otro lado, debo reconocer que al día siguiente grito mucho menos.

Cuando mis primeros dos hijos tenían 2 y 4 años, un día me senté con ellos en el sofá y les grité hasta hacerles llorar. Ni siquiera me acuerdo que habían hecho. Pienso que les grité un minuto o dos, pero el recuerdo de aquel día para mí es trágico. No creo que mis hijos hayan modificado su comportamiento a causa de mis gritos. La única cosa que aprendieron es a tener miedo de mí.

Mis padres nunca me gritaron de esa forma, pero yo tenía mucho miedo a mi madre. Ella no dudaba a la hora de pegarme. Yo pensaba que era una persona mejor porque no pegaba a mis hijos, pero estoy segura de que gritarles, así como pegarles, es una solución a corto plazo que al final hace más mal que bien.

Intuitivamente, sabemos que no es de gritos de lo que nuestra familia tiene necesidad. Los buenos padres saben cómo modelar el comportamiento que desean ver en los hijos. A pesar de esto, nosotros todavía gritamos. En general lo hacemos porque estamos desesperados, cansados, frustrados e irritados , y no sabemos que más hacer.

Gritar es un mal para nuestras familias. Lo entiendes cuando los niños empiezan a gritar ellos también. No es el tipo de familia que soñabas. No es la familia amorosa que querías para tus hijos.

No estoy hablando del grito de temor que explota espontáneamente cuando tu hijo corre por la calle o suelta tu mano entre la multitud.  Estas “erupciones” de miedo transmiten a nuestros hijos un temor saludable, y los niños conocen la diferencia entre un grito de miedo y uno de rabia.

No digo que no haya que decirse la verdad cruda con un tono de voz normal. Hay momentos en los que levantar la voz forma parte del deber de padre o de madre. Hablo de gritar para expresar rabia.

Los peores gritos son los que implican insultos y ofensas. Existe un estudio que demuestra que este tipo de gritos es más nocivo que efectivo que los bofetones. La investigación destaca que los efectos negativos de los gritos ni siquiera se compensan con amor, apoyo emotivo y afecto entre los padres y los hijos, ni por la fuerza del vínculo padres-hijos. En otras palabras “gritar por amor” es una cosa que sencillamente no existe.

Mejor será que antes dejes de gritar. Aquí te ofrecemos seis elementos que me ayudaron a cambiar:

1. Planificación

Haz un la lista mental de técnicas de disciplinas alternativas. Cuando el niño se comporta de modo inaceptable, tienes que estar dispuesto a intervenir sin alzar la voz ni recurrir al castigo físico. Se necesitan años para desarrollar estrategias de disciplina familiar. Adoptamos, por ejemplo, cambios de comportamiento, suspensión de actividades, ejercicios…

2. Admite que gritar es negativo

Tu rabia puede estar justificada pero los gritos no son el mejor modo de expresarla. ¿Qué harías en el trabajo se tuvieses esa rabia? ¡Espero que no grites igual! Encuentra otras formas para manifestar a tus hijos que estás muy enfadado y reconoce que hay momentos en que es contraproducente que sepan que estás enfadado.

3. No obligues a tus hijos a competir con tu teléfono móvil para recibir atención

Un grupo de investigadores sentado en un fast food analizó lo que hacían los niños mientras sus padres navegaban por sus dispositivos digitales. Los niños de todas las edades, incluso adolescentes, se comportaban mal a propósito para llamar la atención. Tu atención, querido papá, querida mamá, es preciosa para ellos.

4. Pide perdón

Si has perdido la paciencia y has gritado, pide perdón. Sí, pide perdón, también a tus hijos pequeños. Después os sentiréis todos mejor. En el momento más tenso, cuando siento mucha rabia, nada me ayuda más a mantener la calma como pensar que después tendrás que pedir perdón.

5. Cuida más de ti.

¿Cansado?  ¿Con sueño atrasado, sobrecargado, irritable? Reconoce tus necesidades y atiéndelas. La rabia es un mecanismo de defensa extremo, que usamos cuando otros fallan. No te permitas llegar a ese punto.

6. Reza con y por tus hijos

¿Has visto el tuit del 1 de abril de Papa Francisco? ¡No, no era una broma! No conseguirmemos controlar nuestra rabia, nuestros gritos y nuestros malos comportamientos sin la ayuda del Espíritu Santo ¡Pídele entonces a Él la gracia! Y deja que tus hijos te escuchen pedir esta gracia al Espíritu Santo.

28/5/18

la felicidad de los demás

PD2: Preocuparse por la felicidad de los otros es el camino para ser felices de verdad. Es nuestro sino, los otros. Hay que dejar de mirarse el ombligo y pensar en qué podemos hacer para ayudar a los demás… Pero concretando, no en etéreo, con un plan de acción, con nombres y apellidos, con cosas a hacer, con mucha oración primero, y llevando la alegría a los demás…

25/5/18

herencia

PD1: No debemos olvidar que no somos propietarios absolutos de los bienes que poseemos, sino administradores. Esto sirve para dos frentes: para los políticos, que no lo han hecho, y para los padres de familia, que deben dejar a sus hijos lo que recibieron de sus padres, mejorando lo recibido…

24/5/18

poner remedios

PD1: Nos advertía san Gregorio Magno: «No nos seduzca ninguna prosperidad halagüeña, porque es un viajero necio el que se para en el camino a contemplar los paisajes amenos y se olvida del punto al que se dirige».

Convendrá, por tanto, saber a dónde vamos y poner remedios para no despistarnos: estar atentos en el ofrecimiento de obras cada mañana, mantener la presencia de Dios con trucos tontos que nos la faciliten y considerar frecuentemente que somos Hijos de Dios, que nos quiere, de manera que todo nuestro día, con oración y trabajo, tome su fuerza y empiece en el Señor, y que todo lo que hemos comenzado por Él llegue a su fin.

23/5/18

borrar cosas de la memoria

PD2: Ojalá se pudieran borrar cosas de la memoria. En la confesión con un cura es lo que ocurre, se borran las maldades que hayamos cometido, de ahí la alegría que experimentamos… Y no se nos pide explicaciones. Lo borramos de nuestra cabeza. Es un gustazo!!!

22/5/18

la vida eterna

PD1: Lo que queremos es la vida eterna…

Lo que debe morir en ti para que renazcas

La vida eterna es mucho mejor que mi vida llena de muerte

Hay algo dentro de mí que tiene que morir para que brote vida nueva. O para dejar espacio a la vida que nace desde dentro.

O tal vez hay algo ya muerto y que huele en mi interior que tiene que resucitar para darme nueva vida. No lo sé. Pienso en ello. Hago mi lista de cosas muertas que llevo dentro. Y de cadenas que quiero que ser rompan para ser más libre.

Sé que la vida que Jesús me promete me gusta mucho más que mi muerte oscura. Me gusta más la confianza ciega en un Dios oculto que mis miedos enfermizos que me atan a la vida caduca. Me gusta mucho más la alegría de una promesa que el trago amargo de la derrota que bebo.

Quiero la vida, no quiero la muerte. Pero sé que es necesario morir para volver a nacer. Morir a mis miedos, a mis egoísmos, a mis idolatrías para vivir con libertad, lleno de amor. Morir a tantas cosas que en mí son cadenas pesadas.

Miro la vida que brota del costado abierto de Jesús. Me amó hasta el extremo. Miro la fuente de vida.

“La vida del hombre no se agota en esta tierra. Y dado que el alma del hombre es inmortal, el fin último del hombre trasciende esta vida terrestre y se dirige hacia la contemplación de Dios”[1].

Miro al cielo lleno de confianza. El final es un para siempre. Pero entre mi muerte de hoy y la vida plena al final de mi camino, transcurre mi hoy que se abre a un futuro lleno de esperanza.

Decía Søren Kierkegaard: “La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia delante”.

A veces me encuentro mirando hacia atrás. Anclado en el pasado. Es verdad que es necesario. Pero sólo para comprender el paso de Dios por mi vida. Sus deseos ocultos en mis huellas.

No me quedo en el pasado justificando mi pereza y desidia. No quiero pensar que mi momento ha pasado y no me queda nada por hacer. No es verdad.

No importan los años que ya tenga. Viviré todo lo que Dios quiera. Tengo toda mi vida por delante para cambiar el mundo.

Quiero vivir con la alegría pascual mirando los años que me quedan. Sonriendo al futuro. No quiero agobiarme pensando en la muerte. No quiero vivir anclado en lo que fue y ya no es, o pudo haber sido, recordando historias pasadas.

Vivo el presente abierto a un futuro mejor. La vida eterna es mucho mejor que mi vida llena de muerte.

Vivo mi hoy con el corazón lleno de Pascua, lleno de luz. Reparto sonrisas y esperanza. Hablo de la vida, no de la muerte. Tengo la alegría dibujada en los labios.

¿Qué me falta para ser feliz? Lo tengo todo. Jesús me lo da todo. Y lo que no poseo no lo envidio. Puedo ser feliz con muy poco. Cuando dejo de poner mi mirada en un horizonte que no existe. O en cosas que no me dan la alegría plena.

Hoy llego al sepulcro vacío, a mi corazón vacío. Ya no está el cuerpo de la muerte. ¿Qué ha resucitado en mí?

Quiero dejar allí mis miedos, mis apegos enfermizos, mi muerte. Jesús está conmigo, en mi camino, en mi vida. Él vive. No me deja solo porque quiere que viva una vida plena, con sentido.

Así quiero vivir, resucitado. Con su vida en mi corazón. Con su resurrección imposible en mi muerte. Comienza el reino a brotar en mi alma. Entre mis manos, su vida.

[1] Jesús Sánchez Adalid, Y de repente, Teresa