PD: Los cristianos al papa no le adoramos ni le idolatramos. Los católicos solamente adoramos a Dios. Hacia el papa sentimos un cariño y respeto grandes porque para nosotros es un heredero de San Pedro y está al frente de la iglesia.
Al mismo tiempo contamos con una familia inmensa de santos - con un lugar destacado para la madre de Dios. Tampoco a todos estos los adoramos. Les rezamos cada uno a los que quiera. Y estos pilares comunes son como la fuente de la que todos bebemos.
Pero nuestra fe nos conduce en el fondo a un trato directo, permanente y la mayoría de las veces escondido con Jesús. A mi personalmente no me entusiasman muchas de las manifestaciones públicas de mi fe. Por ejemplo no me gustan las procesiones nada de nada. Pero veo que ese rasgo en la fe es libre. Yo prefiero rezar a solas con Dios y siento que ahí esté el secreto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario