PD: Ayer el Papa León XIV ha predicado en Gran Canaria en la Vigilia de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. https://x.com/SacerdosMariae/status/2065190229326074361/video/1
Y ha puesto el acento donde debe estar: en el Corazón de Cristo como escuela de caridad, humildad y misericordia.
1️⃣ El Papa ha dicho: «Pidamos al Señor que en este momento estén vivos en nosotros los mismos sentimientos de humanidad, misericordia y compasión del Corazón del Salvador».
El Corazón de Jesús no es una idea piadosa: es el Corazón vivo del Hijo de Dios, que nos enseña a mirar, sufrir y amar como Él.
2️⃣ León XIV ha recordado que Dios amó a Israel «por puro amor».
Esta es la raíz de toda espiritualidad cristiana: antes de nuestras obras, está el amor gratuito de Dios. Antes de nuestra respuesta, está su iniciativa. Antes de nuestro mérito, está su gracia.
3️⃣ Por eso el Papa ha dicho que nuestra vocación al amor «no está fundada en el cálculo, ni en el mero sentimiento».
El Corazón de Jesús nos saca de una caridad medida, interesada o sentimental. Amar cristianamente es dejar que Cristo ame en nosotros.
4️⃣ También ha citado una frase de Dilexit nos: «la mejor respuesta al amor de su Corazón es el amor a los hermanos».
La reparación al Corazón de Jesús no se queda en palabras. Se expresa en adoración, sí; en Eucaristía, sí; en confesión, sí; y también en caridad concreta.
5️⃣ El Papa lo ha resumido con una expresión preciosa: «Devolver amor por amor».
Eso es el mes del Sagrado Corazón: mirar a Cristo traspasado y responderle con una vida más entregada, más limpia, más humilde y más eucarística.
6️⃣ León XIV ha advertido que la caridad cristiana no puede quedarse en «mero asistencialismo».
No basta con ayudar para salir del paso. El amor del Corazón de Cristo levanta, dignifica, acompaña y ayuda a la persona a ponerse de nuevo en camino.
7️⃣ En el fondo, esto toca también nuestra manera de mirar a los pobres, a los migrantes, a los heridos, a los que han perdido la esperanza.
El Corazón de Jesús no mira a nadie como estorbo. Lo mira como hermano. Y ahí los cristianos nos jugamos mucho.
8️⃣ El Papa ha destacado además «una última característica del Corazón de Cristo: la humildad».
Sin humildad no se oye el latido de Dios. El ruido del propio yo acaba tapando la voz de Cristo y el sufrimiento de los hermanos.
9️⃣ «El Corazón de Jesús es humilde», ha dicho León XIV.
Por eso su devoción no puede producir cristianos soberbios, duros o autosuficientes. Quien se acerca de verdad al Corazón de Cristo aprende a bajar, servir, perdonar y callar cuando toca.
🔟 El Papa ha terminado invitándonos a ser «portadores de su misericordia y de su paz».
Pidamos hoy esa gracia: que el Corazón de Jesús haga nuestro corazón más suyo. Más eucarístico. Más humilde. Más compasivo. Más reparador. Más de Cristo.
La característica que distingue el Corazón de Cristo: la humildad. La arrogancia puede conducir a la soberbia, y la soberbia, en la tradición cristiana, es vista como una de las raíces del mal: el rechazo de Dios, de los demás y del amor. El demonio personifica precisamente esa pretensión de bastarse a sí mismo, de no necesitar a nadie, ni siquiera a Dios.
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