PD: La semana pasada fueron las
confirmaciones en el colegio de mi mujer. Este año hubo algo singular. Una niña
de padres no practicantes, que no se había bautizado al nacer, hizo triplete.
Gracias a sus compañeras y las clases de religión del colegio, tuvo una
conversión el año pasado. Y el día de la Confirmación de sus compañeras, ella,
con 16 años, se bautizó, hizo la Primera Comunión y se Confirmó en la misma
ceremonia y vestida de blanco. ¡Qué bonito!
Cuantas gracias hay que dar por el entorno que tenemos, que nos ayuda a encontrarnos con Dios…
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