PD: Recuerdas lo que dijo en la
Misa de Madrid el Papa: “Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al
hermano”
Debemos ver a los demás como Hijos de Dios también. Hijos muy queridos de Dios. Y no debemos juzgarlos, ni por sus apariencias, ni por nada. Son como son por que Dios quiere que sean así. No debemos despreciar a nadie, ya que también ellos son Hijos de Dios, que tanto los quiere…
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