30/4/20

servir a los demás

PD2: Los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días, no son los que tienen fama, dinero y éxito, sino “los que se dan a sí mismos para servir a los demás”. Esto es lo que tenemos que hacer todos los días: servir, darnos a los demás: a los que tenemos cerca, y rezar por el bien de los que andan lejos…, de los que + lo necesitan…

29/4/20

antes era igual que ahora...

PD1: Las dificultades por las que se encontraba el Señor en sus tiempos son ahora muy parecidas. Entonces los judíos esperaban a su mesías como salvador de su pueblo, que les alimentara y les quitara de la opresión de los romanos… Lo tuvieron con ellos, les alimentó en la multiplicación del pan y los peces, les curaba y les hizo todo tipo de milagros, pero no era lo que ellos se habían imaginado que iba a ver: no había oropel, ni arremetió contra los opresores, ni les enriqueció, ni les sacaba de sus miserias… ¿Ese era un rey? No era el que esperaban…

Ahora pasa lo mismo. Las comodidades de la vida alcanzadas nos nublan la vista. Hasta la cruz que nos manda la vida no nos acerca al Señor que tanto sufrió por nosotros para liberarnos del pecado. Por eso nos seguimos haciendo nuestra religión a nuestra imagen y semejanza, una religión cómoda, sin compromiso. 2000 años después nos seguimos sin enterar de nada. Hay mucha gente muy buena, que ayuda al prójimo, pero que se cree dueño y señor de sus actos, que cree que lo que consigue es por su propio esfuerzo, cuando todo nos es dado… Gente que en su comodidad antepone sus apetitos, buen comer, buen ocio, lujos y confort, a cualquier esfuerzo por los demás, a pasar de todo y vivir a tope, Carpe Diam!, que esto dura muy poco…

Cuando la realidad es que la eternidad es para todos, no solo para los creyentes, no solo para los que tienen fe. Hoy como antes, siguen esperando un dios inexistente que les de todo el confort y comodidades de la vida, eso por lo que Eva fue engañada por la serpiente: seréis como dioses…

28/4/20

hay que ayudar a los más desfavorecidos

PD3: Y con la que va a caer en los próximos 4 años, con el paro tan grande que vamos a acumular y lo larga que será la salida de la crisis, ¿debemos esperar a que sea el Gobierno el que ayude a los más necesitados? Lo dudo mucho. España se ha quedado tiesa de un plumazo, y pasarán años para que nos recuperemos.

No van a venir de las administraciones públicas a luchar por el hambre, por las necesidades de los españoles, ya que tras el rescate de la Unión Europea con sus “hombres de negro”, poco podrán hacer. Estará en manos de Caritas la ayuda a los más desfavorecidos.

Curiosamente en los telediarios no se habla de Caritas dada su vinculación a la Iglesia, que odia este progresismo ateo. Se enfatiza que es la Cruz Roja la que hace cosas buenas, cuando sabemos que es Caritas la que siempre se ha volcado con los pobres, con ese mogollón de pobres nuevos que van a necesitar de nuestra ayuda…

Hay que ser más generoso que nunca en estos próximos 4 años. No se puede perder ni un euro en esas ONGs que se gastan los cuartos en viajes y puñetas. Todos debemos ayudar más y aplaudir menos a los sanitarios que hacen su labor como todo quisqui. Y pensar lo fácil que nos lo pone Dios para que seamos más caritativos con el prójimo de aquí mismo… Estírate hombre!!!

27/4/20

amar

PD1: No sé quién diantres es Pavese, pero esto que dijo es la mejor definición de lo que es el amor:
Pues en esto de amar no es solo a la del otro sexo, ni a tus hijos que se les ama de forma distinta, es amar a Dios como hijos que le corresponden por habernos dado la vida y este mundo maravilloso, por lo que nos provee. Es un amor esperanzado por la nueva vida que tendremos, por el reencuentro cuando nos muramos.

24/4/20

que se larguen de una vez...

PD1: Este vicepresidente que tenemos es un HDGP…, con perdón. ¿una hora al día solamente? ¿Solo tres niños? ¿Solo con un adulto? Y el muy hijo de puta no dice que queda prohibido ir al supermercado, donde chuparán la barra del carrito, como siempre se ha hecho, y lo tocarán todo… (los padres van tener que ir, so pretexto de buscar la utilidad de la salida de casa)

Tengo dos hijos casados: una tiene 5 hijos y el otro 4. Tienen la particularidad de que mi hija es médico y se deja los cuernos en el hospital, llegando a casa a las mil…, y el segundo es el director de una empresa y tiene curro para dar y tomar…, llegando tarde a casa también… Así que mi yerno y mi nuera no pueden salir a pasear a los niños, y seguirán todo el puto día en casa hasta que llegue el otro para turnarse cada padre con parte de sus hijos. Más conflicto familiar!!!

Además, yo que he tenido 9 hijos sé lo que es dar un paseo con niños pequeños. Hay que ir con mil ojos ya que te la juegan… Están aprendiendo de los peligros de las calles, pero no controlan mucho todavía. Salen corriendo, se despistan continuamente…, te la juegan más si cabe como vayan con patinete o pelota…

¿No hubiera sido mejor coger el coche e irse a las afueras de las ciudades a andar un rato, a echar unas carreras, a jugar con la pelota, ellos solos, esa mísera hora que les dejan? No, que den vueltas a la manzana como los perros…, que si cogen el coche y se van a donde no hay nadie, se van a contagiar…¡Merluzos!

¿Y poder hacerlo el matrimonio al tiempo, para que cada uno se encargue de dos niños y no ande el pobre padre de familia numerosa acojonado todo el rato…? No, salen solo con uno de los padres no sé sabe por qué cojones…

Y que empiecen el domingo que mañana sábado, si eso, se lo van a pasar de puta madre en casa otra vez… Es la ventaja del marqués de Galapagar de pacotilla, que tiene jardín y tal…

No se les ocurre idea buena. Cada vez que hacen algo la cagan. Es la improvisación constante, total falta de sentido común, y una enorme incapacidad manifiesta. Ojalá se larguen de una vez y vengan otros!!!

23/4/20

oración diaria

PD2: Estos días de estar metido todo el rato en casa no debemos abandonar la oración. Ya sabes esa práctica cristiana de para quince minutos por la mañana y otros quince por la tarde para contarle nuestras cosas al Señor. Nos es un monologo nuestro, si no que es un enorme medio de comunicación, ya que Dios nos responde, si le escuchamos. Los ratos de oración, en estos momentos difíciles, son muy importantes. No debemos abandonarlos. Hay que perseverar y saber sacar un tiempo de nuestro ocupado día… De otra forma no le diremos a nadie nuestras preocupaciones ni le pediremos a nadie que nos ayude y consuele a quién más lo necesita.

Esa conversación es muy distinta que la que se tiene con nuestra mujer o marido. Es de abandono en sus manos, de darle gracias por tantas cosas que nos da, de pedirle por el bien de otros, de alabanza…

22/4/20

dar gracias a Dios...

PD1: Hay que dar gracias a Dios cada día, por todo lo que nos da. Muchas veces no nos percatamos. Por la mañana nos da un día más para vivir en este mundo maravilloso que nos concedió. Nos da un invento formidable que es el café, nos da la sonrisa de los que viven con nosotros. Nos da el Sol, la luz, las plantas, los animales y seres vivos. Nos da comida tan necesaria y de la que tanto nos excedemos estos días. Nos da los amigos, la familia, los vecinos, nos enseña otras personas a nuestro paso (cuando vamos a comprar el pan como me suele tocar). Nos da gente que trabaja por nosotros, al magnífico alcalde de Madrid por ejemplo. Nos da un sistema sanitario de narices, con gente motivada y volcada en su trabajo. Nos da otras muchas cosas que nunca percibimos aunque las usamos, muchos medios que han inventado otras personas porque Dios quiso…

Y casi nunca nos acordamos de darle todos los días gracias a Dios. Pues eso, nos debemos parar un rato al día y abrir los ojos, que lo que nos pasa nos es por nuestra culpa, es gracias a Dios. Que nunca vemos lo bueno y nos fijamos siempre en lo malo que pasa. Que no hacemos más que quejarnos y quejarnos en vez de asombrarnos con todo lo que nos ha dado el Señor… Hoy me paro y le doy MUCHAS GRACIAS!!!

21/4/20

la fe...

PD2: En estos momentos difíciles debemos pedirle al Señor que nos aumente la fe, como le pedían sus apóstoles. La fe que tenemos puede ser más o menos fuerte. Incluso a los que tenemos una fe fuerte, pasamos momentos de claroscuros…, por lo que debemos insistir en pedir que nos la aumente.

La fe es un don de Dios, que nos concede a cada uno en momentos distintos. Dios nos busca a todos, pero solo unos se dan cuenta de esta búsqueda del Señor, y reciben este don de la fe.

La fe se debe manifestar en las obras… Como decía San Pablo: la fe obra en la caridad. Y la caridad, el AMOR, es a Dios y a los demás. El darnos a los demás, servir a los demás, la comprensión a los demás…, a quien más lo necesite.

En estos días de confinamiento esto se puede conseguir en un pequeño gesto: llamar por teléfono, interesarnos por los demás, dar consuelo, hacer estos pequeños gestos, esas sonrisas, esa ayuda…

Esta fe es la que nos da la alegría que debemos comunicar a los demás.

20/4/20

cuidado con los cenizos

PD2: Estos días de confinamiento nos hemos vuelto bastante cenizos. El pesimismo nos va invadiendo por momentos. Twitter es la principal fuente de cenizos, quizás habría que pasar unos meses de leer nada ahí, ya que un buen cenizo, fundamentalmente, contagia al resto.

A mi no me gustan los optimistas por naturaleza, les veo muchas veces alejados de la realidad. Pero tanta información y nuestro modo de juzgar los aparentes hechos, nos provoca cierto pesimismo que debemos rechazar.

Debemos pedirle al Señor que nos ilumine y nos quite el ruido tan ensordecedor que hay a nuestro lado, en estos días de quietud y silencio en nuestras casas. No nos dejemos contagiar por los pesimistas. Podemos con todo, con la ayuda del Señor, aunque muchas veces dudemos.

17/4/20

¿miedo, tristeza?

PD3: Me impresionan las tres primeras palabras que Jesús dijo a los discípulos tras resucitar: "Alegraos; no temáis." Todo un programa de vida.

¿Tienes miedo, estás triste? Sí es así, pide a Dios que te de más fe…

A los cristianos se nos reconoce por nuestra alegría y nuestra falta de temor. Ponemos todo en manos de Dios, que nos provee. Y la alegría nos viene de la esperanza, de que hay algo más que lo que conocemos, que hay algo muy bueno después…

16/4/20

haz un donativo mensual a CARITAS

PD1: Como viene mucha hambre, como el paro va a ser largo y ha pillado a muchos sin recursos, sin grandes ahorros, creo que lo más sensato es que los que puedan ayuden con sus finanzas a los más desfavorecidos. Los más necesitados los atiende Cáritas. Va a haber cola para comer y hará falta mucho dinero todos los meses durante bastantes años.

Si de verdad quieres ayudar al prójimo y no le puedes dar un trabajo, dale dinero para que al menos coma. El Estado español no lo hará. Caritas es la mejor opción. Y para dar un donativo, que te ruego sea regular (te pasan un recibo todos los meses y ni te enteras), es directamente por

https://www.caritas.es/que-puedes-hacer-tu/

Que te duela lo que das, que sea mucho, no lo que te sobre, no calderilla, que sea lo que te gastas en un hijo todos los meses. Es como yo lo hago: tengo (9+1) hijos y ese uno se llama Cáritas… (luego te llega la desgravación del IRPF que no viene mal).

Háblalo con tu mujer o marido y actúa, no esperes a mañana, no esperes a ver qué pasa contigo. Si dentro de unos meses no puedes dar más, te borras y punto.

15/4/20

todo se sabe

PD4: Un proverbio árabe reza así: "Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo". Para Dios no hay secretos ni misterios. Hay misterios para nosotros, pero no para Dios, ante el cual el pasado, el presente y el futuro están abiertos y escudriñados hasta la última coma.

Es por eso por lo que nos pesa la conciencia cuando hacemos algo mal, porque sabemos que Dios lo sabe…

Todo lo que pensamos lo sabe Dios, lo digamos o no. Por eso es muy importante no dejar a la imaginación tranquila, no pensar mal de los otros.

14/4/20

hay que perseverar...

PD2: Como aquí, todo son aplausos, curados, resistiré y solidaridad; ayer me preguntaba mi hija (que tiene 14 años) ¿por qué con esto horrible que está pasando solo dan buenas noticias en el telediario y cuando la vida era normal sólo daban malas noticias...? Yo agrego, ¿Por qué se ríen tanto los políticos que tan poco han hecho y tanto nos han engañado?

Queremos certezas, queremos que alguien nos ayude a quitarnos el miedo y la incertidumbre que pesa sobre nuestras cabezas. Queremos tener una visibilidad de futuro, queremos saber la verdad y que, al menos, reconozcan tantos errores y tan mala gestión cometida…

Yo sigo rezando por los gobernantes todos los días, para que se inspiren y tomen decisiones adecuadas… Veo mucha miseria en el futuro para los españoles, mucha hambre de tanta gente buena. Caray, qué poco me escucha el Señor… ¡Qué desgracia más grande! Hay que perseverar para que Dios nos ayude…

13/4/20

Feliz Pascua de Resurrección!!!

PD2: Gracias a que el Señor resucitó, nuestras creencias tienen sentido. Si se hubiera quedado muerto, si no se hubiera quedado en el Sagrario y reviviésemos la pasión en cada Misa que asistimos, vana sería nuestra fe. Ya le cuesta a la gente creer, como para haber tenido un dios lejano…

Esta Semana Santa ha sido una de las más bonitas que he vivido, una de las más piadosas. Había mucho por quién rezar, mucho que pedir, y pocas cosas que hacer. El cura que decía los Oficios que vimos por la tele, nos repetía algo continuamente. ¿Por qué nos ha mandado Dios el virus? Dios no quiere nuestro mal, muchas veces no entendemos lo que va pasando, pero siempre es el por el bien de alguien.

Se quejaba el cura de la sociedad paganizada que teníamos, del ser humano erigido como ser supremo consumista, hedonista, caprichoso, que todo giraba en torno a él… Y ha bastado un microscópico virus para que nos haya hecho reflexionar a todos de los por qué, que nos haya hecho parar a mirar nuestras prioridades o debilidades.

Como siempre con lo malo sale lo mejor de uno mismo. Hay tantos ejemplos de buena gente que es un triunfo de la vida sobre la muerte, de los buenos que podemos ser, frente a lo que nos habíamos acostumbrado, de la cantidad de ruido que teníamos…

Decía que incluso los católicos practicantes nos habíamos acostumbrado a la Eucaristía y que ahora la echábamos tanto de menos, que ahora valorábamos más lo que antes teníamos… Un montón. Esa intimidad diaria con el Señor es inigualable.

Estos días he visto lo bueno del virus, lo bueno de las cosas malas que nos pasan y no entendemos… ¡Cuánto bien se ha hecho con solo meternos en casa unas semanas!

Felices Pascuas!!!

8/4/20

Dios no nos abandona

PD2: Lo que marca la diferencia estos días a los cristianos es que sabemos que Dios no nos abandona. Nos quiere a cada uno con nuestro nombre y apellidos. Nos cuida y mima cada día. Nos regala cosas muy buenas, incluso en estos días de crisis y miedos. Se preocupa de nosotros y de nuestro bienestar. Sabemos de sus providencia y de que no nos olvida. Por eso rezamos continuamente por todos nuestros hermanos, para que sean ayudados y les llegue la fe y esperanza, tan perdida hoy en día.

Todo esto malo a lo que nos estamos enfrentando y no entendemos, será para el bien de muchos, para nuestro bien también. Hoy no lo entenderemos, pero quizás en un tiempo sí veremos el por qué de muchas cosas, el por qué nos pasó esto o aquello. Y si no lo vemos ahora, cuando muramos y los que estemos con el Señor, entenderemos todo lo que pasó en nuestra vida...

Feliz Semana Santa!

7/4/20

Paciencia...

PD3: Estos días de Semana Santa desarrolla la paciencia:

1.La paciencia es soportar, llevar a los hombros las cosas no agradables de la vida. También las pruebas; es capacidad de dialogar con los límites.

2. Los padres deben ser pacientes. Muchas veces no hay otra cosa que hacer más que esperar; rezar y esperar con paciencia, dulzura, magnanimidad y misericordia.

3. Incluso en las mejores familias hay que soportarse, y se necesita mucha paciencia para soportarse. Pero la vida es así. La vida no se construye en un laboratorio, se hace en la realidad.

4. Los seres humanos, por muy diferentes que sean unos de otros, han sido creados para vivir juntos. Ante los contrastes, paciencia: un día descubrirás que cada uno es depositario de un trozo de verdad.

5. El cristiano no está hecho para el tedio; en todo caso, para la paciencia. Sabe que también en la monotonía de ciertos días siempre iguales se esconde un misterio de gracia.

6. Todos sabemos que no hay una familia perfecta, tampoco un esposo perfecto o una esposa perfecta. Por supuesto, ni siquiera hablaríamos de una suegra perfecta.

7. La paciencia se afianza cuando reconozco que el otro también tiene derecho a vivir en esta tierra junto a mí, así como es.

8. Si no cultivamos la paciencia, siempre tendremos excusas para responder con ira, y finalmente nos convertiremos en personas que no saben convivir, antisociales, incapaces de postergar los impulsos, y la familia se volverá un campo de batalla.

9. Sólo un pequeño gesto, algo pequeño, y vuelve la armonía familiar. Basta una caricia, sin palabras. Pero nunca terminar el día en familia sin hacer las paces.

10. Darse tiempo, tiempo de calidad, que consiste en escuchar con paciencia y atención, hasta que el otro haya expresado todo lo que necesitaba.

11. Hay que enseñar con paciencia a los hijos a tratarse como hermanos. Ese aprendizaje, a veces costoso, es una verdadera escuela de sociabilidad.

12. La convivencia es un arte, un camino paciente, hermoso y fascinante y tiene unas reglas que se pueden resumir en tres palabras: ¿Puedo? Gracias. Perdona.

13. Nos hará bien pensar que nosotros tenemos un Padre que es paciente con nosotros.

¿de qué tipo somos?

PD2: Ante un problema grave, una pandemia por ejemplo, hay quien busca soluciones (cómo puedo ayudar), hay quien se pone de perfil o busca culpables (esto no va conmigo) y hay quien solo pretende sacar provecho propio (cómo puedo ganar dinero o votos). ¿De qué tipo somos? Nosotros al menos le estamos rezando todos los rezos que se nos ocurren. Que coincida en mitad de una Semana Santa que no hemos podido volar por ahí, es muy bueno, ya que se están llevando las oraciones los enfermos, los muertos y sus familias, y todos esos que sabemos están en la primera línea de ataque.

3/4/20

Hoy es Viernes de Dolores

PD1: Empieza una semana que espero sea muy santa. Mira que tenemos tiempo de rezar y compartir. Es un momento muy distinto a otras semanas santas. Hay que aprovechar estos días a tope. Tendremos todo por la tele. Podremos hacer el Viacrucis con calma, asistir a los Oficios que más nos gusten (busca en Internet que hay mucho que se graba), podremos ofrecer nuestro encierro como penitencia por nuestros pecados pasados, y ser conscientes de que muchos lo están pasando fatal. Así que mucho ánimo y que este descanso encarcelado que tenemos te haga mucho bien. Podemos seguir sacando lo mejor de uno mismo, que esos magníficos ejemplos que vemos nos sirvan

En el siglo XIII, el Papa Inocencio III hizo esta bonita oración a la Virgen Dolorosa (traducida por Lope de Vega):

Stabat Mater

La Madre piadosa parada

junto a la cruz y lloraba

mientras el Hijo pendía.

Cuya alma, triste y llorosa,

traspasada y dolorosa,

fiero cuchillo tenía.

¡Oh, cuán triste y cuán aflicta

se vio la Madre bendita,

de tantos tormentos llena!

Cuando triste contemplaba

y dolorosa miraba

del Hijo amado la pena.

Y ¿cuál hombre no llorara,

si a la Madre contemplara

de Cristo, en tanto dolor?

Y ¿quién no se entristeciera,

Madre piadosa, si os viera

sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,

vio a Jesús en tan profundo

tormento la dulce Madre.

Vio morir al Hijo amado,

que rindió desamparado

el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!,

hazme sentir tu dolor

para que llore contigo.

Y que, por mi Cristo amado,

mi corazón abrasado

más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarle me anime,

en mi corazón imprime

las llagas que tuvo en sí.

Y de tu Hijo, Señora,

divide conmigo ahora

las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar

y de veras lastimar

de sus penas mientras vivo.

Porque acompañar deseo

en la cruz, donde le veo,

tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!,

llore ya con ansias tantas,

que el llanto dulce me sea.

Porque su pasión y muerte

tenga en mi alma, de suerte

que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore

y que en ella viva y more

de mi fe y amor indicio.

Porque me inflame y encienda,

y contigo me defienda

en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte

de Cristo, cuando en tan fuerte

trance vida y alma estén.

Porque, cuando quede en calma

el cuerpo, vaya mi alma

a su eterna gloria. Amén.

2/4/20

vocación cristiana

PD2: Sin malicia, por pura comodidad o miedo, corremos el peligro de esconder y reducir nuestra fe cristiana al entorno privado de familia y amigos íntimos. El Evangelio no puede quedar en una lectura y estéril contemplación. Hemos de administrar con valentía y riesgo nuestra vocación cristiana en el propio ambiente social y profesional proclamando la figura de Cristo con las palabras y el testimonio. Eso intento y no es fácil de conseguir.

1/4/20

solo nos queda rezar

PD2: Es muy bueno hacerlo en algún momento del día. No sé si tendrás tiempo estando todo el rato en casa… ¡Búscalo!
Por cierto, Amancio Ortega gasta 63 millones de euros en 1450 respiradores para las UCIs, 3 millones de mascarillas, 1 millón de kits de detección y 450 camas de hospital. Mil gracias Amancio…

31/3/20

todos viviremos eternamente

PD1: A Dios no se le mueren sus hijos. A nosotros, a los padres, sí que se nos mueren, pero Dios no, nos hizo para siempre. Nacemos para vivir una vida eterna y no para morir. El cuerpo lo dejamos en el cementerio y luego lo volveremos a recuperar. Dios es un Dios de vivos, no de muertos. No nos hizo para dejarnos enterrados y que nos convirtiéramos en polvo, no. Nos hizo para siempre y nunca moriremos…; viviremos en el cielo o en el infierno, pero viviremos la eternidad, con Él o sin Él. No temamos a la muerte, estemos preparados y en gracia de Dios. Nos espera una segunda parte mucho mejor…

30/3/20

impresionante!!!

PD1: El viernes nos dio una bendición especial el Papa Francisco. Fue muy bonita y muy interesante lo que dijo. Es largo pero, por si te lo perdiste, te lo copio:

Urbi et orbi histórica.

URBI ET ORBI

«Al atardecer» (Mc 4,35). Así comienza el Evangelio que hemos escuchado. Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas.

Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente.

En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos” (cf. v. 38), también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos. Es fácil identificarnos con esta historia, lo difícil es entender la actitud de Jesús.

Mientras los discípulos, lógicamente, estaban alarmados y desesperados, Él permanecía en popa, en la parte de la barca que primero se hunde. Y, ¿qué hace? A pesar del ajetreo y el bullicio, dormía tranquilo, confiado en el Padre —es la única vez en el Evangelio que Jesús aparece durmiendo—.

Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, se dirigió a los discípulos con un tono de reproche: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?» (v. 40). Tratemos de entenderlo. ¿En qué consiste la falta de fe de los discípulos que se contrapone a la confianza de Jesús? Ellos no habían dejado de creer en Él; de hecho, lo invocaron. Pero veamos cómo lo invocan: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» (v. 38).

No te importa: pensaron que Jesús se desinteresaba de ellos, que no les prestaba atención. Entre nosotros, en nuestras familias, lo que más duele es cuando escuchamos decir: “¿Es que no te importo?”. Es una frase que lastima y desata tormentas en el corazón. También habrá sacudido a Jesús, porque a Él le importamos más que a nadie. De hecho, una vez invocado, salva a sus discípulos desconfiados.

La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad.

La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad.

Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos.

«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, esta tarde tu Palabra nos interpela y se dirige a todos. En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa.

No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo.

Ahora, mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti. En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón» (Jl 2,12).

Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás.

Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas. Es la vida del Espíritu capaz de rescatar, valorar y mostrar cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo.

Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: «Que todos sean uno» (Jn 17,21). Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras.

«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza.

Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar.

El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor. En medio del aislamiento donde estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros, experimentando la carencia de tantas cosas, escuchemos una vez más el anuncio que nos salva: ha resucitado y vive a nuestro lado.

El Señor nos interpela desde su Cruz a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita. No apaguemos la llama humeante (cf. Is 42,3), que nunca enferma, y dejemos que reavive la esperanza.

Abrazar su Cruz es animarse a abrazar todas las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad.

En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al Señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.

«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, que narra la fe pétrea de Pedro, esta tarde me gustaría confiarlos a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columnata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios.

Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil Señor y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repites de nuevo: «No tengáis miedo» (Mt 28,5). Y nosotros, junto con Pedro, “descargamos en ti todo nuestro agobio, porque sabemos que Tú nos cuidas” (cf. 1 P 5,7).

27/3/20

estamos trabajando más que nunca

PD1: Quiero hablarte hoy de mis hijas pequeñas. Tienen 14 y 15 años. Están currando como unas leonas. Las profes las tienen machacadas a trabajos y tareas. La sistemática es la siguiente: tienen que fichar a las 09:00 (para evitar que se queden dormidas). Tienen tareas que les mandan cada mañana, de todas las asignaturas. De vez en cuando reciben una clase on line, por videoconferencia. Otras veces tienen que hacer trabajos más densos… Paran a comer 15 minutos, sin tele al mediodía (no se enciende hasta las 21:00 para ver el telediario), y siguen dale que te pego hasta las 18:00 horas, que les obligo a cortar, ya que tiene más cosas pendientes que se tienen que dejar. Son unos sobrados los profes, salvo mi mujer que es un cielo… Yo les recomiendo que algún día hagan “pellas” que no se va a enterar nadie… Pero hay tal nivel de trabajo en casa, que les debe dar vergüenza no seguir a sus hermanos mayores (tengo tres currantes en casa sin ver a sus novia/novio) que se están dejando la piel todas las horas del día, y su madre, que es un cielo, también…

Es esa virtud de laboriosidad que se adquiere con el ejemplo… Cosas muy buenas salen de este confinamiento, y la cantidad de casos que se ven de gente tan buena haciendo tanto por ayudar. Ayer me contaba mi hija que les llevan comida para los sanitarios a su hospital. Está muy agradecida de esos restaurantes ahora cerrados que se acuerdan de ellos.

Yo tampoco me puedo quejar. Me levanto a las 05:00, tengo dos horas de cierta tranquilidad para ir haciendo cosas, para luego ir acompañando en los desayunos a los que van amaneciendo, recoger la casa, poner el lavavajillas, ahuecar los sillones, poner lavadoras y secadoras…, a salto de mata. No paro. Me suelo echar una siestecita reparadora, pero últimamente no funciona, les tengo a todos demasiado cerca, respiran y les oigo… Por la noche llego agotado a la cama, No hay nada en la tele (en casa no vemos series ya que consideramos que no aportan nada, y tenemos hijas pequeñas que no pueden ver semejantes barbaridades). Ojalá pusieran algo bueno a una hora decente, pero no se les ocurre, no hay ninguna película, aunque sea antigua, digna de ver y tal… Ultimamente nos estamos salvando con la vuelta del Hormiguero…, lo demás es bazofia.

Por cierto os sugiero que apaguéis el puto móvil, al menos la mitad del día. NO son tan graciosas las memeces que manda la gente por wathsup. Ni os quedéis enganchados a la tele pendientes de la noticias sobre el virus. Todo lo que vemos y oímos nos deprimirá más, nos generará más angustia… Hay que hacer huelga de tele y móvil…

Y durante todo el día voy sacando mis costumbres piadosas, lo que me hace mantenerme fuerte y vivo. Hago un rato de oración, rezo el Rosario y vemos la Misa a las 20:05 por la tele…, después de aplaudir, y a la cama a las 22:30… Pura rutina, puro placer tenerles en casa todo el día. No me puedo quejar, qué dure, que dure, que estoy muy acompañado… Aunque echo mucho de menos a 2 hijos que tengo fuera de Madrid y a otros dos casados con 8 nietos que no veo desde hace 3 semanas, no se atreven a venir para no contagiarnos (tampoco les dejan)

26/3/20

por compasión, un paseito por favor...

PD1: Lo que no pillo es por qué no podemos salir a pasear con nuestra mujer por donde no vaya nadie. Y si nos cruzamos con alguien, nos separamos, damos las buenas tardes, y seguimos nuestro camino. Estamos en casa mano sobre mano, nos damos besos, pero no podemos salir a la calle a darnos un paseo…
Y los deportistas que suelen correr solos, tampoco se les permite, no vaya a ser, no vaya a ser… Son memos!!!
Y otro plan maravilloso sería meternos en el coche y darnos vueltas por ahí, sin salir del coche, sin necesidad de mascarillas que no tenemos, a ver el mundo, a ver la primavera que florece, a airearnos un poco. ¿A quién va a contagiar una familia que se de vueltas en el coche sin bajarse? Entre nosotros no, ya que estamos todos juntitos a todas horas, toqueteándonos, comiendo de la misma fuente, y dándonos besos por la mañana y por la noche…
E ir a llevarles la compra a nuestros mayores, sin tocar nada, que nos vean, hablar un rato con ellos que están muy solos, tampoco se puede... Ya nos preocuparemos nosotros de no darles un beso, de no contagiarles por su bien…
Se me ocurren más cosas, pero no sigo. En este mundo absurdo de prohibiciones, de restricciones a nuestra libertad, de manipulación, lo han conseguido, ellos han ganado. Nosotros, como siempre, perdemos!!! Yo protesto por si alguien se anima a protestar también… Mierda de políticos, mal y tarde!!!
Y lo alucinante es la correlación de contagiados entre los que usaron mascarillas desde el principio (Corea del Sur, Japón, Singapur y Hong Kong), y los que no las hemos tenido, ya que nuestros políticos dijeron que no hacían falta. Nosotros en casa seguimos sin tenerlas. No las venden y, como bien escaso que es, no las quiero, se las dejamos a los sanitarios. Si nos contagiamos y morimos, nos espera una vida mejor…

25/3/20

la vida es temporal

PD1: Pablo D’Ors ha dicho que la vida es temporal, y estamos de paso: somos peregrinos:

24/3/20

¿cómo ayudar a otros?

PD2: Este fin de semana me desesperó estar en casa sin poder ayudar a nadie. La cantidad de gente volcada en hacer cosas útiles para combatir el virus, la encomiable labor de los sanitarios, la policía y el ejército, la cantidad de ayudas de tantos que se han puesto a fabricar mascarillas, de los políticos que supongo harán lo que puedan y sepan, la de la gente que sigue trabajando para el bienestar de todos (supermercados, fábricas, el campo…). Y yo metido en casa mano sobre mano, me reconcomía. Al menos le eché unas cuantas oraciones, que creo hacen falta muchas… Así que te animo a que si te pasa como a mí, que no se te ocurre nada por ayudar, échale rezos que seguro no caen en saco roto…

23/3/20

¿cómo confesarse estos días?

PD1: Muchos nos confesamos todas las semanas y estos días andamos cojos, carentes de los beneficios particulares que nos da la Gracia de este Sacramento. El Papa Francisco nos contesta a la pregunta que tenemos muchos: ¿qué hacer para confesarnos estos días que no tenemos confesores?:

¿Dónde puedo encontrar a un confesor?

“Sé que muchos de vosotros, por Pascua, os confesáis para encontraros con Dios. Pero muchos me dirán hoy: “Pero Padre, ¿dónde puedo encontrar a un sacerdote, un confesor, porque no puedo salir de casa?”.

“Y quiero hacer las paces con el Señor, quiero que me abrace, quiero que mi padre me abrace… ¿Qué puedo hacer si no encuentro sacerdotes?”. 

Haz lo que dice el Catecismo. Está muy claro: si no encuentras un sacerdote para confesarte, habla con Dios, que es tu padre, y dile la verdad: “Señor, he hecho esto, esto, esto… Perdóname”.

Y pídele perdón de todo corazón, con el acto de dolor y prométele: “Me confesaré más tarde, pero perdóname ahora”.

E inmediatamente volverás a la gracia de Dios. Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón de Dios sin tener un sacerdote a mano.

Así que podemos volver a la gracia de Dios, con un acto de dolor y arrepentimiento, a la espera de una confesión después…

20/3/20

se me aburren...

PD1: Propuestas de ocio para estar en casa:

https://www.aceprensa.com/cultura/propuestas-de-ocio-en-casa/

Si haces algo divertido, o ves una peli buena, o un buen libro, a ver si me la recomiendas, que nos vamos quedando sin ideas… Seguimos rezando, ayer el Rosario a las 21:00, todos los días Misa a las 20:00 por Internet, pero se me empiezan a aburrir y a desesperar. Necesito ideas de planes divertidos que nos haga olvidar este drama…

19/3/20

hoy imploramos a San José

PD1: El Papa Francisco nos invita a rezar el Rosario esta noche a las 21:00 horas, día de San Jose:

"Hago mío el llamamiento de los obispos italianos que, en esta emergencia sanitaria, han promovido un momento de oración por todo el país. Cada familia, cada fiel, cada comunidad religiosa: todos unidos espiritualmente mañana a las 9 de la noche en el rezo del Rosario, con los Misterios de la Luz".

"Os acompañaré desde aquí. Al rostro luminoso y transfigurado de Jesucristo y su Corazón nos conduce María, Madre de Dios, salud de los enfermos, a quien nos dirigimos con el rezo del Rosario, bajo la mirada amorosa de San José, Custodio de la Sagrada Familia y de nuestras familias".

"Y le pedimos que cuide especialmente de nuestra familia, de nuestros familiares, sobre todo de los enfermos y de las personas que cuidan de los enfermos: los médicos, enfermeras, voluntarios, que arriesgan sus vidas en este servicio"

17/3/20

puedes asistir a Misa a diario desde casa

PD1: Ya sabes que me gusta ir a Misa todos los días, me permite dar las gracias al Señor y recibir fuerzas, fortaleza y paz, mucha paz. Estos días que han prohibido celebrar misas en Madrid, mi consuelo es verla por la televisión. Lo hacemos desde el sábado en familia, los siete que vivimos juntos, a la misma hora, a las 20:00, nos ponemos de pie cuando hay que ponerse, y de rodillas en la Consagración…(dura solo media hora). Pedimos por unos y otros, mucho por los enfermos y los que se están dejándola piel por nosotros estos días…

Te animo a que, como tenemos demasiado tiempo libre, lo aproveches tu también. Nosotros ponemos el canal de Magnificat:

https://www.youtube.com/channel/UCovjpkblcgufwM_gGzXCd_w

Es de una iglesia de Madrid que tienen mucha práctica en grabar la Misa cada día, muy buen sonido y hacen unos sermones muy bonitos. Y son muy piadosos…

sugerencias para la cuarentena

PD1: Sugerencias para afrontar mejor la cuarentena:

OPTIMISMO: Dios permite que estemos como estamos por algo, por algún bien, algo muy bueno saldrá de esto. Hay que ver la mano de Dios en todo, y llevar lo que nos está pasando con buen humor y esperanza.

HORARIO: No malgastemos el tiempo, se pueden hacer muchas cosas, ponte una rutina diaria, no nos amodorremos (cuidado con el puto móvil, ponlo en modo avión unas cuantas horas…)

APRENDE ALGO NUEVO: Lo que sea, cocina, cursos on line, idiomas…

PRACTICA ALGO NUEVO: música, lectura, películas, deporte indoor…

REZA CON CALMA: Haz lo que nunca tienes tiempo, como rezar.

HABLA: Ten buenas conversaciones por teléfono con los que viven lejos…, y con los de casa también.

SE UN APOYO: Tienes a tu cargo a mucha gente. Combate el miedo y el aburrimiento. ¿Qué necesitan los demás?

MANTEN LA CALMA: No seamos negativos y demos las gracias por todo lo bueno que tenemos…

PIDE PERDON: La convivencia todos en casa puede ser fuente de conflicto. Hay que disculparse por cualquier roce y mantener un “buen rollito”

16/3/20

habla...

PD1: El “opio del pueblo” no es la religión, como decían los marxistas. Es el futbol, o lo fue durante muchísimos años. Es la meteorología, parece que nos tienen que informar de todo lo que nos va a pasar, aunque nos importe un pimiento… Es la violencia de género… No, no lo es, y los hombres no somos malos y tal. Son las catástrofes naturales que nos dejan enganchados a la tele, o los atentados terroristas…

Es el puñetero coronavirus que nos deja pegados a la tele en vez de echarle rezos a los afectados y sus familias. No caigas en el nuevo “opio del pueblo” y haz algo útil para los demás: que apaguen el móvil y hablen… Quizás Dios nos ha mandado el coronavirus para que empecemos a hablar, para que nos quedemos juntitos en amor y compañía…

13/3/20

¡Bendita rutina!

PD2: Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre, vive la vida de familia en Nazaret, como todas las familias, con sus rutinas: crecer, trabajar, aprender, rezar, jugar... Bendita rutina donde crece y se fortalece, casi sin darse cuenta, el alma de los hombres…

Ahora nosotros tenemos que hacer lo mismo, encerrados en casa todo el día, todos juntos, trabajando y estudiando, aprendiendo, rezando… ¡Bendita rutina!

Mis hijos se cansarán en unos días del aislamiento, pero yo estoy muy contento de tenerles en casa a todos.

12/3/20

¡Ve a María!

PD1: En estos días de tanta incertidumbre, el consejo de San Juan Bosco es insuperable:

''¿Te preocupa algo?

¡Ve a María!

¿Tienes miedo?

¡Ve a María!

¿Te sientes culpable?

¡Ve a María!

¿Estás feliz?

¡Ve a María!

Cuando María ruega, todo se obtiene, nada se niega''.

11/3/20

rezar por los enfermos

PD1: Solo nos queda rezar por los enfermos y decirles, que sepan, que sus dolores se pueden ofrecer por cosas santas, que sus molestias y dificultades son muy valiosas si se ofrecen.

10/3/20

insensibilidad...

PD2: Hay un gran peligro, que nuestro corazón, con el paso del tiempo, se nos vaya endureciendo. A veces, los golpes de la vida nos pueden ir convirtiendo, incluso sin darnos cuenta de ello, en una persona más desconfiada, insensible, pesimista, desesperanzada... Hay que pedir al Señor que nos haga conscientes de este posible deterioro interior. La oración es ocasión para echar una mirada serena a nuestra vida y a todas las circunstancias que la rodean. Hemos de entender los diversos acontecimientos a la luz del Evangelio, para descubrir en cuáles aspectos necesitamos una auténtica conversión.

9/3/20

hipocresía

PD1: “La hipocresía es el más difícil de los vicios ya que requiere de una vigilancia constante y agotadora. No se puede practicar, como el adulterio o la glotonería, a ratos perdidos; es un trabajo a tiempo completo” W. Somerset Maugham(1974-1965)

Pues ante la hipocresía generalizada de estos días, yo quiero resaltar que hay gente valiente y noble, franca y veraz.

Son pocos pero, si miras un poco, los distingues… Y que conste que no tiene nada que ver con sus creencias, no tiene que ver con la religión. Son sus virtudes, adquiridas por repetición de actos buenos, las que les definen… Gente con virtudes, qué sí hombre, que los hay!!!

Dentro de los políticos no los vas a encontrar, ni en el mundo empresarial… Son gente normal y corriente que nos rodea, que cuida a sus hijos, que se esfuerza, y que no se deja influir por la hipocresía campante…