PD1: A Dios no se le mueren sus hijos. A nosotros, a los padres, sí que se nos mueren, pero Dios no, nos hizo para siempre. Nacemos para vivir una vida eterna y no para morir. El cuerpo lo dejamos en el cementerio y luego lo volveremos a recuperar. Dios es un Dios de vivos, no de muertos. No nos hizo para dejarnos enterrados y que nos convirtiéramos en polvo, no. Nos hizo para siempre y nunca moriremos…; viviremos en el cielo o en el infierno, pero viviremos la eternidad, con Él o sin Él. No temamos a la muerte, estemos preparados y en gracia de Dios. Nos espera una segunda parte mucho mejor…
31/3/20
todos viviremos eternamente
30/3/20
impresionante!!!
PD1: El viernes nos dio una bendición especial el Papa Francisco. Fue muy bonita y muy interesante lo que dijo. Es largo pero, por si te lo perdiste, te lo copio:
URBI ET ORBI
«Al atardecer» (Mc 4,35). Así comienza el Evangelio que hemos escuchado. Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas.
Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente.
En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos” (cf. v. 38), también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos. Es fácil identificarnos con esta historia, lo difícil es entender la actitud de Jesús.
Mientras los discípulos, lógicamente, estaban alarmados y desesperados, Él permanecía en popa, en la parte de la barca que primero se hunde. Y, ¿qué hace? A pesar del ajetreo y el bullicio, dormía tranquilo, confiado en el Padre —es la única vez en el Evangelio que Jesús aparece durmiendo—.
Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, se dirigió a los discípulos con un tono de reproche: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?» (v. 40). Tratemos de entenderlo. ¿En qué consiste la falta de fe de los discípulos que se contrapone a la confianza de Jesús? Ellos no habían dejado de creer en Él; de hecho, lo invocaron. Pero veamos cómo lo invocan: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» (v. 38).
No te importa: pensaron que Jesús se desinteresaba de ellos, que no les prestaba atención. Entre nosotros, en nuestras familias, lo que más duele es cuando escuchamos decir: “¿Es que no te importo?”. Es una frase que lastima y desata tormentas en el corazón. También habrá sacudido a Jesús, porque a Él le importamos más que a nadie. De hecho, una vez invocado, salva a sus discípulos desconfiados.
La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad.
La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad.
Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, esta tarde tu Palabra nos interpela y se dirige a todos. En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa.
No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo.
Ahora, mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti. En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón» (Jl 2,12).
Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás.
Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas. Es la vida del Espíritu capaz de rescatar, valorar y mostrar cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo.
Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: «Que todos sean uno» (Jn 17,21). Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza.
Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar.
El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor. En medio del aislamiento donde estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros, experimentando la carencia de tantas cosas, escuchemos una vez más el anuncio que nos salva: ha resucitado y vive a nuestro lado.
El Señor nos interpela desde su Cruz a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita. No apaguemos la llama humeante (cf. Is 42,3), que nunca enferma, y dejemos que reavive la esperanza.
Abrazar su Cruz es animarse a abrazar todas las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad.
En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al Señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, que narra la fe pétrea de Pedro, esta tarde me gustaría confiarlos a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columnata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios.
Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil Señor y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repites de nuevo: «No tengáis miedo» (Mt 28,5). Y nosotros, junto con Pedro, “descargamos en ti todo nuestro agobio, porque sabemos que Tú nos cuidas” (cf. 1 P 5,7).
27/3/20
estamos trabajando más que nunca
PD1: Quiero hablarte hoy de mis hijas pequeñas. Tienen 14 y 15 años. Están currando como unas leonas. Las profes las tienen machacadas a trabajos y tareas. La sistemática es la siguiente: tienen que fichar a las 09:00 (para evitar que se queden dormidas). Tienen tareas que les mandan cada mañana, de todas las asignaturas. De vez en cuando reciben una clase on line, por videoconferencia. Otras veces tienen que hacer trabajos más densos… Paran a comer 15 minutos, sin tele al mediodía (no se enciende hasta las 21:00 para ver el telediario), y siguen dale que te pego hasta las 18:00 horas, que les obligo a cortar, ya que tiene más cosas pendientes que se tienen que dejar. Son unos sobrados los profes, salvo mi mujer que es un cielo… Yo les recomiendo que algún día hagan “pellas” que no se va a enterar nadie… Pero hay tal nivel de trabajo en casa, que les debe dar vergüenza no seguir a sus hermanos mayores (tengo tres currantes en casa sin ver a sus novia/novio) que se están dejando la piel todas las horas del día, y su madre, que es un cielo, también…
Es esa virtud de laboriosidad que se adquiere con el ejemplo… Cosas muy buenas salen de este confinamiento, y la cantidad de casos que se ven de gente tan buena haciendo tanto por ayudar. Ayer me contaba mi hija que les llevan comida para los sanitarios a su hospital. Está muy agradecida de esos restaurantes ahora cerrados que se acuerdan de ellos.
Yo tampoco me puedo quejar. Me levanto a las 05:00, tengo dos horas de cierta tranquilidad para ir haciendo cosas, para luego ir acompañando en los desayunos a los que van amaneciendo, recoger la casa, poner el lavavajillas, ahuecar los sillones, poner lavadoras y secadoras…, a salto de mata. No paro. Me suelo echar una siestecita reparadora, pero últimamente no funciona, les tengo a todos demasiado cerca, respiran y les oigo… Por la noche llego agotado a la cama, No hay nada en la tele (en casa no vemos series ya que consideramos que no aportan nada, y tenemos hijas pequeñas que no pueden ver semejantes barbaridades). Ojalá pusieran algo bueno a una hora decente, pero no se les ocurre, no hay ninguna película, aunque sea antigua, digna de ver y tal… Ultimamente nos estamos salvando con la vuelta del Hormiguero…, lo demás es bazofia.
Por cierto os sugiero que apaguéis el puto móvil, al menos la mitad del día. NO son tan graciosas las memeces que manda la gente por wathsup. Ni os quedéis enganchados a la tele pendientes de la noticias sobre el virus. Todo lo que vemos y oímos nos deprimirá más, nos generará más angustia… Hay que hacer huelga de tele y móvil…
Y durante todo el día voy sacando mis costumbres piadosas, lo que me hace mantenerme fuerte y vivo. Hago un rato de oración, rezo el Rosario y vemos la Misa a las 20:05 por la tele…, después de aplaudir, y a la cama a las 22:30… Pura rutina, puro placer tenerles en casa todo el día. No me puedo quejar, qué dure, que dure, que estoy muy acompañado… Aunque echo mucho de menos a 2 hijos que tengo fuera de Madrid y a otros dos casados con 8 nietos que no veo desde hace 3 semanas, no se atreven a venir para no contagiarnos (tampoco les dejan)
26/3/20
por compasión, un paseito por favor...
25/3/20
24/3/20
¿cómo ayudar a otros?
PD2: Este fin de semana me desesperó estar en casa sin poder ayudar a nadie. La cantidad de gente volcada en hacer cosas útiles para combatir el virus, la encomiable labor de los sanitarios, la policía y el ejército, la cantidad de ayudas de tantos que se han puesto a fabricar mascarillas, de los políticos que supongo harán lo que puedan y sepan, la de la gente que sigue trabajando para el bienestar de todos (supermercados, fábricas, el campo…). Y yo metido en casa mano sobre mano, me reconcomía. Al menos le eché unas cuantas oraciones, que creo hacen falta muchas… Así que te animo a que si te pasa como a mí, que no se te ocurre nada por ayudar, échale rezos que seguro no caen en saco roto…
23/3/20
¿cómo confesarse estos días?
PD1: Muchos nos confesamos todas las semanas y estos días andamos cojos, carentes de los beneficios particulares que nos da la Gracia de este Sacramento. El Papa Francisco nos contesta a la pregunta que tenemos muchos: ¿qué hacer para confesarnos estos días que no tenemos confesores?:
¿Dónde puedo encontrar a un confesor?
“Sé que muchos de vosotros, por Pascua, os confesáis para encontraros con Dios. Pero muchos me dirán hoy: “Pero Padre, ¿dónde puedo encontrar a un sacerdote, un confesor, porque no puedo salir de casa?”.
“Y quiero hacer las paces con el Señor, quiero que me abrace, quiero que mi padre me abrace… ¿Qué puedo hacer si no encuentro sacerdotes?”.
Haz lo que dice el Catecismo. Está muy claro: si no encuentras un sacerdote para confesarte, habla con Dios, que es tu padre, y dile la verdad: “Señor, he hecho esto, esto, esto… Perdóname”.
Y pídele perdón de todo corazón, con el acto de dolor y prométele: “Me confesaré más tarde, pero perdóname ahora”.
E inmediatamente volverás a la gracia de Dios. Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón de Dios sin tener un sacerdote a mano.
Así que podemos volver a la gracia de Dios, con un acto de dolor y arrepentimiento, a la espera de una confesión después…
20/3/20
se me aburren...
PD1: Propuestas de ocio para estar en casa:
https://www.aceprensa.com/cultura/propuestas-de-ocio-en-casa/
Si haces algo divertido, o ves una peli buena, o un buen libro, a ver si me la recomiendas, que nos vamos quedando sin ideas… Seguimos rezando, ayer el Rosario a las 21:00, todos los días Misa a las 20:00 por Internet, pero se me empiezan a aburrir y a desesperar. Necesito ideas de planes divertidos que nos haga olvidar este drama…
19/3/20
hoy imploramos a San José
PD1: El Papa Francisco nos invita a rezar el Rosario esta noche a las 21:00 horas, día de San Jose:
"Hago mío el llamamiento de los obispos italianos que, en esta emergencia sanitaria, han promovido un momento de oración por todo el país. Cada familia, cada fiel, cada comunidad religiosa: todos unidos espiritualmente mañana a las 9 de la noche en el rezo del Rosario, con los Misterios de la Luz".
"Os acompañaré desde aquí. Al rostro luminoso y transfigurado de Jesucristo y su Corazón nos conduce María, Madre de Dios, salud de los enfermos, a quien nos dirigimos con el rezo del Rosario, bajo la mirada amorosa de San José, Custodio de la Sagrada Familia y de nuestras familias".
"Y le pedimos que cuide especialmente de nuestra familia, de nuestros familiares, sobre todo de los enfermos y de las personas que cuidan de los enfermos: los médicos, enfermeras, voluntarios, que arriesgan sus vidas en este servicio"
17/3/20
puedes asistir a Misa a diario desde casa
PD1: Ya sabes que me gusta ir a Misa todos los días, me permite dar las gracias al Señor y recibir fuerzas, fortaleza y paz, mucha paz. Estos días que han prohibido celebrar misas en Madrid, mi consuelo es verla por la televisión. Lo hacemos desde el sábado en familia, los siete que vivimos juntos, a la misma hora, a las 20:00, nos ponemos de pie cuando hay que ponerse, y de rodillas en la Consagración…(dura solo media hora). Pedimos por unos y otros, mucho por los enfermos y los que se están dejándola piel por nosotros estos días…
Te animo a que, como tenemos demasiado tiempo libre, lo aproveches tu también. Nosotros ponemos el canal de Magnificat:
https://www.youtube.com/channel/UCovjpkblcgufwM_gGzXCd_w
Es de una iglesia de Madrid que tienen mucha práctica en grabar la Misa cada día, muy buen sonido y hacen unos sermones muy bonitos. Y son muy piadosos…
sugerencias para la cuarentena
PD1: Sugerencias para afrontar mejor la cuarentena:
OPTIMISMO: Dios permite que estemos como estamos por algo, por algún bien, algo muy bueno saldrá de esto. Hay que ver la mano de Dios en todo, y llevar lo que nos está pasando con buen humor y esperanza.
HORARIO: No malgastemos el tiempo, se pueden hacer muchas cosas, ponte una rutina diaria, no nos amodorremos (cuidado con el puto móvil, ponlo en modo avión unas cuantas horas…)
APRENDE ALGO NUEVO: Lo que sea, cocina, cursos on line, idiomas…
PRACTICA ALGO NUEVO: música, lectura, películas, deporte indoor…
REZA CON CALMA: Haz lo que nunca tienes tiempo, como rezar.
HABLA: Ten buenas conversaciones por teléfono con los que viven lejos…, y con los de casa también.
SE UN APOYO: Tienes a tu cargo a mucha gente. Combate el miedo y el aburrimiento. ¿Qué necesitan los demás?
MANTEN LA CALMA: No seamos negativos y demos las gracias por todo lo bueno que tenemos…
PIDE PERDON: La convivencia todos en casa puede ser fuente de conflicto. Hay que disculparse por cualquier roce y mantener un “buen rollito”
16/3/20
habla...
PD1: El “opio del pueblo” no es la religión, como decían los marxistas. Es el futbol, o lo fue durante muchísimos años. Es la meteorología, parece que nos tienen que informar de todo lo que nos va a pasar, aunque nos importe un pimiento… Es la violencia de género… No, no lo es, y los hombres no somos malos y tal. Son las catástrofes naturales que nos dejan enganchados a la tele, o los atentados terroristas…
Es el puñetero coronavirus que nos deja pegados a la tele en vez de echarle rezos a los afectados y sus familias. No caigas en el nuevo “opio del pueblo” y haz algo útil para los demás: que apaguen el móvil y hablen… Quizás Dios nos ha mandado el coronavirus para que empecemos a hablar, para que nos quedemos juntitos en amor y compañía…
13/3/20
¡Bendita rutina!
PD2: Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre, vive la vida de familia en Nazaret, como todas las familias, con sus rutinas: crecer, trabajar, aprender, rezar, jugar... Bendita rutina donde crece y se fortalece, casi sin darse cuenta, el alma de los hombres…
Ahora nosotros tenemos que hacer lo mismo, encerrados en casa todo el día, todos juntos, trabajando y estudiando, aprendiendo, rezando… ¡Bendita rutina!
Mis hijos se cansarán en unos días del aislamiento, pero yo estoy muy contento de tenerles en casa a todos.
12/3/20
¡Ve a María!
PD1: En estos días de tanta incertidumbre, el consejo de San Juan Bosco es insuperable:
''¿Te preocupa algo?
¡Ve a María!
¿Tienes miedo?
¡Ve a María!
¿Te sientes culpable?
¡Ve a María!
¿Estás feliz?
¡Ve a María!
Cuando María ruega, todo se obtiene, nada se niega''.
11/3/20
rezar por los enfermos
PD1: Solo nos queda rezar por los enfermos y decirles, que sepan, que sus dolores se pueden ofrecer por cosas santas, que sus molestias y dificultades son muy valiosas si se ofrecen.
10/3/20
insensibilidad...
PD2: Hay un gran peligro, que nuestro corazón, con el paso del tiempo, se nos vaya endureciendo. A veces, los golpes de la vida nos pueden ir convirtiendo, incluso sin darnos cuenta de ello, en una persona más desconfiada, insensible, pesimista, desesperanzada... Hay que pedir al Señor que nos haga conscientes de este posible deterioro interior. La oración es ocasión para echar una mirada serena a nuestra vida y a todas las circunstancias que la rodean. Hemos de entender los diversos acontecimientos a la luz del Evangelio, para descubrir en cuáles aspectos necesitamos una auténtica conversión.
9/3/20
hipocresía
PD1: “La hipocresía es el más difícil de los vicios ya que requiere de una vigilancia constante y agotadora. No se puede practicar, como el adulterio o la glotonería, a ratos perdidos; es un trabajo a tiempo completo” W. Somerset Maugham(1974-1965)
Pues ante la hipocresía generalizada de estos días, yo quiero resaltar que hay gente valiente y noble, franca y veraz.
Son pocos pero, si miras un poco, los distingues… Y que conste que no tiene nada que ver con sus creencias, no tiene que ver con la religión. Son sus virtudes, adquiridas por repetición de actos buenos, las que les definen… Gente con virtudes, qué sí hombre, que los hay!!!
Dentro de los políticos no los vas a encontrar, ni en el mundo empresarial… Son gente normal y corriente que nos rodea, que cuida a sus hijos, que se esfuerza, y que no se deja influir por la hipocresía campante…
6/3/20
intención mensual del Papa Francisco
5/3/20
Nos gusta sentirnos queridos
PD1: Ante nuestros hijos pequeños nos sentimos muy queridos. Cuando se van haciendo mayores, nos sentimos queridos algo menos. Con nuestra mujer, nos gusta sentirnos queridos, que nos valore y nos cuide. Incluso si todavía tenemos padres, nos gusta sentirnos queridos por ellos en la madurez de su vida… Nos gusta sentirnos queridos por Dios, sobre todo, los que vemos su mano en todas las cosas…
Pero a su vez, hay que compensar ese cariño que recibimos. Esto es el amor: dar y recibir. Quien no da, no puede pedir luego sentirse querido…
A nuestros hijos pequeños nos gusta quererles, a los mayorcitos también… A nuestra mujer, nos gusta darle nuestro cariño, que se sienta querida. A los ancianos padres también.
Y a Dios, pues lo mismo, ¿no recibimos tanto amor de Él? Pues nos gusta corresponderle con el nuestro, dedicándole tiempo, ofreciéndole lo que hacemos cada día…
4/3/20
es nuestro Padre
PD1: El Padrenuestro es la única oración que rezamos todos los cristianos, los católicos, ortodoxos, hasta los protestantes de todo tipo. Es la oración universal que el Señor nos enseñó cuando le preguntaban los torpes apóstoles que no entendían nada, que les costaba creer a pesar de lo que veían, que seguían con dudas… Luego con el Espíritu Santo se les abrieron definitivamente los ojos e hicieron cosas increíbles…
Pues el Padrenuestro empieza como bien sabes con un reconocimiento filial, le llamamos por primera vez al Creador como Padre, le reconocemos su paternidad, lo decimos cada vez que lo rezamos.
Aunque somos tan torpes como esos apóstoles: no nos lo acabamos de creer… Sí es nuestro Padre que está en el cielo. Pero por mucho que lo repitamos no nos lo metemos en el coco. Esa sensación de fiarse de nuestro padre cuando éramos niños, esa seguridad de sabernos con papá, de su seguridad, de su autoridad, de su comprensión y cariño que hemos tenido todos con nuestros padres, es mayor, inmensamente mayor con Dios…
Su providencia, su misericordia cuando nos equivocamos, su perdón, su generosidad, todo nos lo da Él… Sólo le tendríamos que tratar más, fiarnos de Él y contarle nuestras cosas como cuando mis hijos me cuentan las suyas…
3/3/20
los soberbios no se salvarán...
PD1: El domingo se leyó en Misa el Génesis, cuando el demonio convence a Eva de comer del árbol prohibido, para ser como dioses… Qué cerca está hoy este pasaje.
¡Cuánta gente sigue dominada por la soberbia, creyéndose más que Dios! ¡Cuántos deciden hoy lo que está bien y lo que está mal, lo que se puede hacer y lo que no! ¡Cuántos hacen siempre lo que les da la gana, no lo que deben! ¡Cuánta gente vive siendo como dioses, sustituyéndole, creyéndose que son el centro de la galaxia!
Solo se curan de estos males, sabiendo que nada podemos solos, que todo se nos es dado, que no podríamos hacer nada sin su ayuda… Que somos sus hijos amadísimos y que nos atrae hacia Él… Pero es muy difícil que un soberbio entienda nada…
2/3/20
28/2/20
Nos vamos a morir todos!!!
PD2: Sí, pero no será probablemente del coronavirus, sino de viejos, o de cáncer, o de fumar, o de un infarto…, y presumiblemente será dentro de muchos años… Así que lo mejor es prepararse para cuando sea, como sea y con los dolores que sean, y no agobiarse mucho más.
27/2/20
+ limosna, que duela...
PD1: Ya sabes que en Cuaresma hay que rezar +, hacer penitencia y dar limosna. Ayer el cura decía que no había dar lo que nos sobraba, que nos tenía que doler al dar limosna. No es meter la mano en el bolsillo y echar unos euros. Hay que coger la cartera y pensar lo que nos escuece que para cada uno será una cantidad diferente…
Lo que yo pienso es que en vez de dar en el cepillo, a los que vamos a Misa y nos pasan el cepillo cerca (otros no tienen esta oportunidad), habría que dar a Caritas que hace que llegue ese dinero a los más necesitados. Y habría que darlo con dolor, sabiendo lo que nos perdemos por darlo…
Si tu conciencia se calma con unos eurillos, ole por tu conciencia, pero hay mucha necesidad en España, por lo que, si te cuesta darlo, me alegro infinito.
Además vale más darlo a Caritas que se usa para dar de comer, que a los curas diocesanos que lo usan para poner cuadros, o hacer obras en sus iglesias. Más pan y menos ladrillos!!!
26/2/20
qué hacer en Cuaresma
PD1: Hoy Miércoles de Ceniza (ayuno y abstinencia) empieza la Cuaresma. Mensaje del Papa:
«En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20)
Queridos hermanos y hermanas:
El Señor nos vuelve a conceder este año un tiempo propicio para prepararnos a celebrar con el corazón renovado el gran Misterio de la muerte y resurrección de Jesús, fundamento de la vida cristiana personal y comunitaria. Debemos volver continuamente a este Misterio, con la mente y con el corazón. De hecho, este Misterio no deja de crecer en nosotros en la medida en que nos dejamos involucrar por su dinamismo espiritual y lo abrazamos, respondiendo de modo libre y generoso.
1. El Misterio pascual, fundamento de la conversión
La alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús: el kerygma. En este se resume el Misterio de un amor «tan real, tan verdadero, tan concreto, que nos ofrece una relación llena de diálogo sincero y fecundo» (Exhort. ap. Christus vivit, 117). Quien cree en este anuncio rechaza la mentira de pensar que somos nosotros quienes damos origen a nuestra vida, mientras que en realidad nace del amor de Dios Padre, de su voluntad de dar la vida en abundancia (cf. Jn 10,10). En cambio, si preferimos escuchar la voz persuasiva del «padre de la mentira» (cf. Jn 8,45) corremos el riesgo de hundirnos en el abismo del sinsentido, experimentando el infierno ya aquí en la tierra, como lamentablemente nos testimonian muchos hechos dramáticos de la experiencia humana personal y colectiva.
La alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús: el kerygma
Por eso, en esta Cuaresma 2020 quisiera dirigir a todos y cada uno de los cristianos lo que ya escribí a los jóvenes en la Exhortación apostólica Christus vivit: «Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez. Y cuando te acerques a confesar tus pecados, cree firmemente en su misericordia que te libera de la culpa. Contempla su sangre derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella. Así podrás renacer, una y otra vez» (n. 123). La Pascua de Jesús no es un acontecimiento del pasado: por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar con fe la carne de Cristo en tantas personas que sufren.
2. Urgencia de conversión
Es saludable contemplar más a fondo el Misterio pascual, por el que hemos recibido la misericordia de Dios. La experiencia de la misericordia, efectivamente, es posible sólo en un «cara a cara» con el Señor crucificado y resucitado «que me amó y se entregó por mí» (Ga 2,20). Un diálogo de corazón a corazón, de amigo a amigo. Por eso la oración es tan importante en el tiempo cuaresmal. Más que un deber, nos muestra la necesidad de corresponder al amor de Dios, que siempre nos precede y nos sostiene. De hecho, el cristiano reza con la conciencia de ser amado sin merecerlo. La oración puede asumir formas distintas, pero lo que verdaderamente cuenta a los ojos de Dios es que penetre dentro de nosotros, hasta llegar a tocar la dureza de nuestro corazón, para convertirlo cada vez más al Señor y a su voluntad.
La experiencia de la misericordia, efectivamente, es posible sólo en un «cara a cara» con el Señor crucificado y resucitado
Así pues, en este tiempo favorable, dejémonos guiar como Israel en el desierto (cf. Os 2,16), a fin de poder escuchar finalmente la voz de nuestro Esposo, para que resuene en nosotros con mayor profundidad y disponibilidad. Cuanto más nos dejemos fascinar por su Palabra, más lograremos experimentar su misericordia gratuita hacia nosotros. No dejemos pasar en vano este tiempo de gracia, con la ilusión presuntuosa de que somos nosotros los que decidimos el tiempo y el modo de nuestra conversión a Él.
3. La apasionada voluntad de Dios de dialogar con sus hijos
El hecho de que el Señor nos ofrezca una vez más un tiempo favorable para nuestra conversión nunca debemos darlo por supuesto. Esta nueva oportunidad debería suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra. A pesar de la presencia —a veces dramática— del mal en nuestra vida, al igual que en la vida de la Iglesia y del mundo, este espacio que se nos ofrece para un cambio de rumbo manifiesta la voluntad tenaz de Dios de no interrumpir el diálogo de salvación con nosotros. En Jesús crucificado, a quien «Dios hizo pecado en favor nuestro» (2 Co 5,21), ha llegado esta voluntad hasta el punto de hacer recaer sobre su Hijo todos nuestros pecados, hasta “poner a Dios contra Dios”,como dijo el papa Benedicto XVI (cf. Enc. Deus caritas est, 12). En efecto, Dios ama también a sus enemigos (cf. Mt 5,43-48).
Esta nueva oportunidad debería suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra
El diálogo que Dios quiere entablar con todo hombre, mediante el Misterio pascual de su Hijo, no es como el que se atribuye a los atenienses, los cuales «no se ocupaban en otra cosa que en decir o en oír la última novedad» (Hch 17,21). Este tipo de charlatanería, dictado por una curiosidad vacía y superficial, caracteriza la mundanidad de todos los tiempos, y en nuestros días puede insinuarse también en un uso engañoso de los medios de comunicación.
4. Una riqueza para compartir, no para acumular sólo para sí mismo
Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de los abusos contra la vida tanto del no nacido como del anciano, de las múltiples formas de violencia, de los desastres medioambientales, de la distribución injusta de los bienes de la tierra, de la trata de personas en todas sus formas y de la sed desenfrenada de ganancias, que es una forma de idolatría.
Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas
Hoy sigue siendo importante recordar a los hombres y mujeres de buena voluntad que deben compartir sus bienes con los más necesitados mediante la limosna, como forma de participación personal en la construcción de un mundo más justo. Compartir con caridad hace al hombre más humano, mientras que acumular conlleva el riesgo de que se embrutezca, ya que se cierra en su propio egoísmo. Podemos y debemos ir incluso más allá, considerando las dimensiones estructurales de la economía. Por este motivo, en la Cuaresma de 2020, del 26 al 28 de marzo, he convocado en Asís a los jóvenes economistas, empresarios y change-makers, con el objetivo de contribuir a diseñar una economía más justa e inclusiva que la actual. Como ha repetido muchas veces el magisterio de la Iglesia, la política es una forma eminente de caridad (cf. Pío XI, Discurso a la FUCI, 18 diciembre 1927). También lo será el ocuparse de la economía con este mismo espíritu evangélico, que es el espíritu de las Bienaventuranzas.
Invoco la intercesión de la Bienaventurada Virgen María sobre la próxima Cuaresma, para que escuchemos el llamado a dejarnos reconciliar con Dios, fijemos la mirada del corazón en el Misterio pascual y nos convirtamos a un diálogo abierto y sincero con el Señor. De este modo podremos ser lo que Cristo dice de sus discípulos: sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5,13-14).
25/2/20
el Vaticano de juguete...
PD2: Los famosos bloques de Lego celebran este año su 60 aniversario. Creado en 1958, el juguete de construcción que despierta la creatividad de los niños también ha inspirado a los adultos. Así, se han desarrollado encuentros de apasionados de Lego por todo el mundo. Es una oportunidad para que los artistas exhiban sus creaciones más hermosas. Entre ellas, se han reproducido múltiples edificios religiosos que requieren muchas horas de trabajo y miles, si no millones, de piezas para ensamblar.
El Vaticano: https://es.aleteia.org/slideshow/espectaculares-imagenes-de-santuarios-en-lego-5676/?from_post=282841
24/2/20
carnaval
PD1: Siempre me sorprende el Carnaval. A la gente le gusta mucho eso de disfrazarse, a mi me horroriza, me da mucho alipori. Afortunadamente, cada uno es como es, y cada uno se divierte como quiere…
Es curioso que se mantenga, y se vitalice recientemente, lo del carnaval. Es ancestral, con una motivación tremenda. Dudo que todos sepan de qué va y vayan solo por la juerga, espero…
21/2/20
se nos endurece el corazón
PD1: Cada vez tenemos más el corazón endurecido. Nos cuentan cosas malas y no nos afecta apenas nada. ¿Estaremos perdiendo del todo el amor por los demás? Esos que dicen que aman a Dios pero tiene problemas con su prójimo no lo hacen bien. Si no amas a tu prójimo que ves, ¿cómo vas a amar a Dios que no ves?
20/2/20
menos IRA
PD1: Ayer el Papa habló de mansedumbre. Cuántas veces la “ira” nos ha dejado descompuestos y ha mostrado lo peor de lo que somos. Afortunadamente, con la edad deja de pasar; los más jóvenes son + propensos a ataques de ira. Hace años, conduciendo por Madrid, era insoportable ver los enfados descomunales de ira por el personal. No aceptaban ni una…
Hay ira en todas partes, de hecho las famosas muertes de género, que nos machaca el telediario, son ataques de ira… Así que si notas que te irritas, te calmas y piensas en otra cosa.
Me acuerdo que en el colegio nos decían que si teníamos que regañar algún desastre de los chicos, no lo hiciéramos en caliente que nos íbamos a extralimitar… Efectivamente, hay que esperar a que uno se calme para corregir.
Y hablar de los políticos genera mucha ira, por eso es mejor no hablar nada de ellos…
19/2/20
¿qué es un retiro espiritual?
PD1: Me pregunta alguno qué es un retiro espiritual. Es muy sencillo, te vas a una casa de retiros tres días, te dan bien de comer, tienes que guardar silencio (aunque hay bastante palique echando pitillos) y te encuentras con Dios, hablas con el Señor de tus cosas, de tus preocupaciones, de tu familia, amigos y conocidos. Lees algo, aprovechas para hacer una buena confesión, y te tomas las cosas con + calma…
Son unos días para renovar tu fe, o para encontrarla (había unos cuantos que la tenían muy perdida). Para fortalecer tus creencias, para preguntarle tus dudas al sacerdote, que te dará buenos consejos…
Me lo paso bien, me sirve el retiro que hago todos los años, es bastante productivo, ya que el ímpetu y el trajin del día a dia durante el año, te va desgastando y con el retiro recuperas costumbres olvidadas…
18/2/20
+ apostol
PD1: Y otra conclusión que he sacado del retiro es que tengo que ser más apostólico. Contar lo mío, mostrarme más, que mis amigos y familia sepa de mi espiritualidad, de mi fe… Así que lo llevarás clarinete!!! Siento lo rollos que te voy a colocar, aunque espero que te gusten.
17/2/20
propósitos del retiro espiritual
PD1: Han sido tres días intensos de retiro espiritual. He rezado mucho, por mi familia, por mis amigos, por todos vosotros. Os he tenido muy presentes ya que muchos sois parte de mi vida, se muchas cosas de vosotros y me preocupa vuestra salud, familia…
He sacado dos metas que te cuento: la primera es que me tengo que empollar las “bienaventuranzas”. Tengo que entenderlas y llevarlas a la práctica. Ya te iré contando lo que aprenda. Hay tantos matices que nos quedamos con lo simple. Y son tan importantes, es la segunda derivada después del decálogo…
Y la segunda es que tengo que conseguir más presencia de Dios durante el día. Tengo que conseguir ver a Dios más veces, necesito ser más humilde y saber que todo está en su mano…
13/2/20
lo que sale del corazón del hombre
PD1: El evangelio de ayer fue contundente:
«Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre»
Pues eso, que hay que poner remedio y que no salgan sapos y culebras de nuestro corazón, que miremos al prójimo con buenos ojos…
Por cierto, mañana me voy a mi retiro anual. Rezaré por todos.
12/2/20
día del enfermo
PD1: Ayer, 11 de febrero, día de la Virgen de Lourdes, Jornada Mundial del Enfermo, el Gobierno español inicia el trámite parlamentario de la ley de eutanasia… ¡Es como presentar el 1 de mayo, día del trabajador, una ley de despido libre!
Ayer mismo en la Misa diaria, se hizo la Unción de Enfermos a los mayores malitos. La cruz de Cristo es redentora. El Señor no nos manda las enfermedades, no nos castiga. Nosotros, gracias a las enfermedades, o a la ancianiedad, participamos en la Cruz, ofrecemos nuestros sufrimientos…, que podemos ofrecer por la conversión de muchos…
11/2/20
¡Qué poco dura la vida!
PD1: «La vida es un instante entre dos eternidades» (Santa Teresita de Lisieux)
10/2/20
7/2/20
6/2/20
menos divorcios en EEUU
5/2/20
4/2/20
ir a Misa los domingos
3/2/20
humildad
PD1: Es la humildad lo más importante de nuestra relación con el Señor, que nos dio un gran ejemplo. Ayer celebramos la presentación en el Templo, y frente a las dos opciones: dar un cordero y una tórtola, para los ricos judíos, o dar dos tórtolas, optaron por la opción barata, eran pobres, habían nacido en un pesebre… Solo gracias a los Reyes Magos pudieron huir unos años a Egipto, que tuvo que ser bastante duro. ¡Pobre San José!
Y mientras, nos quejamos de las carencias, de que no tenemos suficiente… Somos memos!!!
31/1/20
pin parental
PD1: Me he resistido a escribir sobre el PIN PARENTAL, pero como es complejo su entendimiento, te copio esto por si te sirve de ayuda:
Pin parental y diversidad obligatoria
¿Qué diría un padre votante del PSOE si en la escuela pública de su hijo se invitara a un representante de Vox para que explicara sus propuestas sobre la inmigración? Supongo que si se entera a tiempo se irritaría y probablemente retiraría a su hijo de esa actividad. Toda la polémica sobre el llamado “pin parental” no se plantea cuando hay sintonía de valores entre las familias y la escuela. Si los padres eligen un centro privado en función de su ideario y este se cumple, es menos probable que haya problemas. En el caso de la escuela pública lo que cabe esperar es una neutralidad ideológica en asuntos éticos controvertidos, de modo que no se imparta como doctrina oficial algo que responde a una discutible visión particular.
Lo que se plantea en el caso del pin parental de la Comunidad de Murcia es que los padres sean informados de las actividades complementarias organizadas en los centros e impartidas por personal ajeno al claustro, para que puedan dar o no su conformidad a que sus hijos participen en el caso de que afecten a sus convicciones. Tampoco sería algo excepcional, ya que hoy día se pide la autorización de los padres para asuntos mucho menos importantes, desde la asistencia a una excursión escolar hasta para hacer una foto al niño.
Aunque la orden del gobierno de Murcia se refiere a actividades en general, toda la polémica se ha centrado en los talleres sobre “diversidad afectivo-sexual” impartidos por asociaciones LGTB, muy activas en este campo. La insistencia de estas asociaciones en mantener estas actividades para todos los alumnos hace sospechar que están utilizando este cauce para difundir su particular visión de la sexualidad a un público escolar cautivo.
De hecho, ellas mismas lo reconocen y exigen. En un comunicado de hace algunos meses, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), declaraba que “las consejerías de Educación tienen la obligación de garantizar que todo el alumnado, independientemente de la opinión de sus familias, reciba formación en diversidad LGTBI, así como proteger a los menores de la posible violencia familiar o de la negación de acceso a información motivada por la LGTBIfobia”. Por lo visto, no se puede confiar mucho en las familias.
Esta educación en la diversidad “afectivo-sexual, familiar y de género” se presenta como un modo de luchar contra la homofobia y el acoso en la escuela, asunto que convendría confiar a expertos como la propia FELGTB. Pero para promover el respeto a todas las personas de cualquier orientación sexual no hace falta compartir las ideas de diversidad sexual propias de estas asociaciones. Hoy día en que se habla tanto del respeto a los distintos tipos de familia, habría que respetar también a las familias que tienen una visión distinta de la sexualidad.
Hay muchos padres, de derechas y de izquierdas, que no quieren que en la escuela se inculque una visión de la sexualidad y de la afectividad contraria a lo que se enseña en casa. Ni que la escuela pública se utilice como altavoz de una ideología de género, que debe ganarse sus adeptos en libre debate en la arena pública, no transmitida como doctrina oficial en los centros educativos.
Para ningunear a los padres en este asunto, algunos invocan “el interés superior del menor”, que exigiría recibir esta enseñanza –impartida por ellos, claro está– para garantizar “su derecho a saber”. Pero ¿qué diríamos si la Iglesia católica se empeñara en que la clase de religión fuera obligatoria para garantizar el derecho a saber de todos los alumnos en materia religiosa y superar así la fobia antirreligiosa de algunos?
En realidad, los padres que se resisten a ser dejados de lado en este asunto no están en contra de que sus hijos reciban una educación afectivo-sexual, sino de que se les enseñe con criterios que no comparten. Y sin duda conocen más a su hijo y están más interesados en su bienestar que los políticos y los activistas que pretenden saber mejor lo que le conviene.
Es verdad que los hijos no son propiedad de los padres, como tampoco de los políticos ni de los profesores. Pero es a los padres a los que la Constitución española garantiza el derecho a “que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Y parece que la concepción de la sexualidad no es ajena a la moral.
Para descalificar la idea del pin parental, el gobierno habla de “veto”, de censura al profesorado. Pero la petición de que no se adoctrine a los hijos en la escuela en materias éticas controvertidas no supone un veto, sino una exigencia de neutralidad ideológica. Cuando estamos ante un público obligado, como es el de la escuela, hay que cuidar especialmente la objetividad y el respeto a las distintas sensibilidades. La censura existe cuando para defender una doctrina oficial se privilegia una sola voz y se excluye como “fobia” cualquier otra que pueda cuestionarla. Y todo indica que en muchas escuelas esta «educación en la diversidad» parece subcontratada con asociaciones LGTB.
Es fundamental que haya confianza entre el profesorado y las familias. Los padres no tienen por qué inmiscuirse en temas propiamente académicos. Pero eso exige también que la escuela pública no se convierta en caja de resonancia de ideologías de ningún género, y que respete la diversidad de convicciones que hoy se da entre las familias.
30/1/20
la fe que cuidamos
PD1: Un parroquiano mayor que veo en Misa todos los días, se me acercó a preguntarme qué tal. Le conté cosas de mi familia y se me quejó amargamente de que tenía 6 hermanos, 3 hijos y 7 nietos, y ninguno de ellos iba por la iglesia nunca, ni su mujer tampoco…
Yo le dije que la fe que nos regala Dios es una gracia maravillosa, que otros no la aprecian porque quizás no la hayan recibido. Que solo podíamos dar gracias a Dios por la fe que nos ha dado y pedirle que se la de a nuestros allegados. Le hablé del poder de la oración…, y de la paciencia, que Dios nos concedió la fe que cuidamos, pronto a nosotros, pero que a otras personas se la da más tarde…
29/1/20
28/1/20
como siempre, rezar por los afectados
PD1: Personas fallecidas en 2019 en España por:
- Cáncer: 110.287
- Suicidio: 3.679
- Violencia de género: 47
- Cine: 0
Partida presupuestaria para:
- Investigación cáncer: 140M€
- Lucha contra suicidio: 0€
- Lucha contra violencia de género: 220M€
- Cine: 170M€
Esto no va de evitar muertes; va de sus chiringuitos…
Hoy pido oraciones por los que sufren el virus, los que se ven afectados por sus consecuencias, los que mueren en España de cáncer, los suicidas y los que se dejan la vida en las carreteras o por los muertos por la violencia de género…










